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28 noviembre 2016 1 28 /11 /noviembre /2016 00:00
Por la senda del Pacifismo (26)

La Casa Al Saud está conformada por una amplísima familia, compuesta por tres mil personas entre centenares de jeques, decenas de Príncipes y sus familias, lo que convierte a Arabia Saudita, no sólo en un Estado cuyo nombre asume el nombre de su casa reinante, sino también crea un Estado Absolutista donde la familia del Monarca reúne todos los cargos de gobierno y en aquellos que la participación familiar es menor, como por ejemplo la Majlis as Shura - la Asamblea Consultiva - es el propio Rey quien nombra a sus miembros. Un país donde los derechos de la mujer brillan por su ausencia y donde la vida cotidiana es regida por una policía religiosa dotada de amplísimas potestades. En ese marco es donde el wahabismo es el pilar político-ideológico y religioso donde se sustenta la existencia de la Casa al Saud, su política interna y su labor en el plano de la política internacional

Pablo Jofré Leal

El régimen saudí es un régimen ciertamente peligroso, no sólo para la inestabilidad de su región y del mundo musulmán en general, sino para el resto del planeta. Conocidas son las tropelías ejecutadas por la Casa de Al Saud, algunas de ellas muy sonadas. Entre muchas otras, el monarca saudí, al que siempre se aplaudió desde La Zarzuela y La Moncloa (como nos recuerda Carlos Enrique Bayo en el artículo de referencia), ordenó el arresto domiciliario de sus hijas, porque la madre (una de sus 30 esposas), que logró exiliarse en Londres, las educó en la defensa de los derechos de la mujer, y ellas se atrevieron a expresar esas ideas en público a través de las redes sociales y en entrevistas por videoconferencia. Tal es el carácter del amigo wahabí de los Borbones, que demostró que ni siquiera las princesas pueden librarse del dominio patriarcal saudí, bajo el cual las mujeres no tienen derecho a salir del domicilio (además de la prohibición de conducir, ni a poseer una cuenta bancaria, ni a ejercer cualquiera de los derechos y lilbertades más básicos, sin el permiso, tutela, vigilancia y control de algún varón). Pero como decimos, todo esto es sólo una ínfima parte de la doctrina del wahabismo, que es el padre ideológico del Estado Islámico, impuesto en Arabia por la dinastía de los Saud y promovida en todo el mundo por la fabulosa fortuna de los petrodólares de Riad. 

 

Como estamos viendo, una demencial versión hiperfundamentalista del Islam que está en el origen del salafismo yihadista, y por tanto, es el verdadero autor intelectual de los más feroces y crueles actos de terrorismo masivo cometidos en todo el mundo. Daesh no inventó nada de esto. Todas estas prácticas se llevan ejecutando desde hace mucho tiempo en las Monarquías saudí y adyacentes, sin el escándalo del "civilizado y libre" mundo occidental. ¿Los motivos? A este mundo occidental le ha convenido, por motivos políticos y geoestratégicos, ser muy "amigo" de los monarcas saudíes, y no enfrentarse a ellos, alejándose de sus demenciales corrientes fundamentalistas. Una política íntegra de defensa a rajatabla de los derechos humanos tendría que haber denunciado a este monstruoso país en la ONU desde hace décadas, y haber coartado internacionalmente todas las posibilidades de continuar por dicha senda (siempre dentro de la senda del pacifismo, como es lógico). Pero como decimos, los criterios económicos y políticos son los que han predominado, y al amparo de ellos, se ha tolerado, se ha mirado para otro lado, y se han ignorado las aberrantes prácticas contra los derechos humanos llevadas a cabo por Arabia Saudí. Es más, lejos de practicar una política de rechazo, los saudíes son inestimables aliados de las mayores potencias occidentales. ¿Cabe mayor hipocresía? ¿Cabe mayor vergüenza y escarnio de la comunidad internacional? 

 

La dinastía saudí controla hoy día la mayor producción de petróleo del planeta, y las mayores reservas del crudo más barato de extraer, además de llevar la voz cantante en las reuniones de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), así que Riad tiene la sartén por el mango para hacer que se hunda el precio del barril (como de hecho ha ocurrido ya en varias ocasiones), para arruinar a sus rivales dentro y fuera de la OPEP. La comunidad internacional ha hecho oídos sordos a todo ello, y ha tolerado el chantaje del régimen saudí y sus adláteres (Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, etc.), en vez de enfrentarse a ellos con determinación y valentía (pero insistimos, siempre desde la senda del pacifismo). Una economía saudí floreciente, gracias a los 650.000 millones de dólares en divisas que sigue acumulando Riad, a pesar incluso de la caída de sus ingresos petroleros. Una riqueza descomunal que también se ha empleado en financiar a esos mismos grupos terroristas contra los que supuestamente estamos "en guerra". Esto es un hecho reconocido por la Secretaría de Estado estadounidense, así que no es ningún secreto internacional. Grupos terroristas suníes, que son los que violentamente atacan a todos los regímenes musulmanes que intentan desviarse del fundamentalismo, implantando regímenes más abiertos y democráticos. Eso no le conviene, como hemos explicado en entregas anteriores, a Estados Unidos (y sus aliados occidentales), así que tienen como socio local a Arabia Saudí, que está dispuesta en cualquier momento, con su gran capacidad económica y militar, a "doblar el brazo" de cualquier país vecino que intente sacar los pies del tiesto, como se suele decir. 

 

Pues estos son nuestros "buenos amigos" árabes, bienvenidos a nuestra Costa del Sol cuando llegan con sus tremendos lujos y su cohorte de sirvientes (conocí personalmente a una costurera española contratada durante una semana en una mansión marbellí perteneciente a la familia saudí, que cobró para mantenerse durante un año entero), y ante los cuales nuestros serviles gobernantes y empresarios (con nuestro Rey a la cabeza) visitan de vez en cuando, porque lo importante para ellos son los negocios, y claro, los negocios no se pueden politizar. Y a renglón seguido, tenemos la desfachatez de llevarnos las manos a la cabeza por las tremendas salvajadas que ejecuta el Estado Islámico en los territorios que conquista, o de criticar a Podemos porque obtiene "financiación iraní" (o venezolana), cosa que además es absolutamente falsa, poniendo el grito en el cielo o rasgándonos las vestiduras porque estamos en relaciones con "tiránicas dictaduras" que no respetan los derechos humanos. ¿Más hipocresía todavía? ¿Más desvergüenza aún? El cinismo y la cara dura que profesan los que emiten dichas opiniones no tiene límites. Pero desgraciadamente, aún existen muchos ciudadanos/as que siguen creyendo a estos hipócritas y farsantes. Bien, veamos con algo más de detalle los negocios que tenemos con este bárbaro país, basándonos en este artículo de Europa Press recogido por Publico, a tenor de la reciente visita (cancelada a última hora) del Rey Felipe VI a Arabia Saudí. 

 

Según estas fuentes, la visita del monarca impulsará la firma de un contrato para Navantia, por el que la empresa pública española construirá 5 corbetas para las Fuerzas Armadas saudíes. Un contrato valorado en unos 2.000 millones de euros, que garantizará la carga de trabajo a los astilleros de San Fernando (Cádiz) durante varios años. Y no seré yo quien se oponga o haga proclamas en contra de los puestos de trabajo de estos profesionales gaditanos (además en un sitio tan castigado por el desempleo), pero por encima de todo ello (es lo mismo que argumentábamos cuando nos hablaban de los puestos de trabajo que crearía EuroVegas en Madrid o Barcelona World), debe estar la ética y los efectos colaterales o secundarios de dichas políticas de empleo (en aquéllos casos contrarias al medio ambiente, y en este caso contrarias al pacifismo y a los derechos humanos). Además, la sola presencia del monarca español en el reino saudí supone un espaldarazo a las empresas españolas con proyectos en curso en aquél país (como el de la construcción del AVE entre Medina y La Meca), o que aspiran a conseguir futuras adjudicaciones. Tres líneas de metro de Riad se han adjudicado a consorcios en los que participan compañías españolas, y las autoridades saudíes sopesan construir otros suburbanos en ciudades como Yeddah, La Meca y Dammam. Pero además, España cree que el Plan Visión 2030 de las autoridades saudíes para diversificar y modernizar su economía (ya que las previsiones dicen que queda petróleo sólo para los próximos 80 años) abre oportunidades de negocio para nuestras empresas, en ámbitos como por ejemplo las energías renovables. Todo ello estaría muy bien si no fuera porque las armas exportadas por nuestro país a Arabia Saudí se están usando para exterminar a las poblaciones civiles de Siria o de Yemen. ¿Nos parece un motivo plausible para negarnos a negociar con tan macabro y sanguinario país? Continuaremos en siguientes entregas.

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27 noviembre 2016 7 27 /11 /noviembre /2016 00:00
Viñeta: Antonio Rodríguez

Viñeta: Antonio Rodríguez

Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado ... es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio ... es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas

Fidel Castro Ruz

Fidel es de esos hombres excepcionales del presente y de la historia en el que se conjugan humanismo, solidaridad, visión de futuro, valentía sin límites, liderazgo indiscutible, probada capacidad de estratega político y militar, colosales ideas, a la vez de ser uno de los más grandes paradigmas de Cuba y de todos los pueblos del mundo

Patricio Montesinos

Murió el líder de la Revolución Cubana, símbolo y referente no sólo del resto de líderes políticos de la América Latina progresista, sino un reconocido líder mundial en la defensa de la libertad y de los derechos humanos. Fidel murió a los 90 años, después de haber entregado su vida a su país, a su gente, a su emancipación e independencia de las fuerzas hegemónicas e imperialistas, que pretendían continuar socavando la dignidad del pueblo cubano. Murió el sabio, el referente, el libertador, el gran ejemplo para la Humanidad. Murió el símbolo de la resistencia, la prueba palpable de que la coherencia y la valentía pueden derribar todos los muros y todos los chantajes que se pongan por delante. Los revolucionarios de todo el mundo nos hemos quedado huérfanos, se nos ha ido nuestro gran espejo. Fidel Castro nos había mostrado el camino, nos había enseñado a pensar diferente, nos había enseñado la manera de enfrentarnos a los poderes dominantes, sabiendo conducir a su país con un arrojo y una firmeza envidiables. Fidel logró crear en su pequeña y maravillosa isla caribeña una aldea gala inexpugnable, donde su única poción mágica eran las ideas, el pensamiento y la acción revolucionarias. Fidel convirtió a Cuba en un referente mundial de todos los que sueñan con un mundo mejor, menos injusto, más solidario. Fidel edificó en su país la sociedad más fraterna del mundo, colocando en el centro de la acción política y social al ser humano. Desde el inicio de su  lucha incansable, Fidel fue el artífice de la defensa de las causas justas en América Latina, en África y en otras regiones del mundo, donde estuvo siempre entregado a ellas con dedicación plena y sin escatimar riesgos para su propia vida. 

 

Todo líder, país, causa o colectivo que lo necesitó tuvo en Fidel Castro a un amigo incansable y entregado, tanto como a su propia patria. Y todo con una coherencia impecable, con una valentía conmovedora, y a pesar de la ingente maquinaria publicista que los grandes poderes fácticos a escala global vertían sobre su país y sobre su persona. Y así, pese a la agresividad imperialista norteamericana, pese a los eternos chantajes y bloqueos sufridos por su pueblo, y pese a la hostilidad que el resto de los medios hegemónicos internacionales desplegaban sobre él, consiguió hacer de Cuba un lugar plácido, tranquilo, solidario, pacifista, ecologista, igualitario, respetuoso con los derechos humanos, y decoroso con su tierra y con su gente, un lugar, en definitiva, donde se puede vivir con dignidad, fuera del radio de acción de la vorágine capitalista. Cuba es el ejemplo a seguir en cuanto a solidaridad internacional, y eso lo ha conseguido Fidel a fuerza de sembrar la semilla de la fraternidad y del internacionalismo. Allí donde existiera en cualquier lugar del mundo un país necesitado de ayuda, de solidaridad y de cooperación, allí tuvo siempre el apoyo de Fidel. Recogió la semilla que le dejaron los grandes libertadores anteriores a él, como José Martí o Simón Bolívar, y las mezcló con los postulados marxistas, comunistas y socialistas, para crear un modelo de sociedad que es un ejemplo internacional de convivencia, de respeto, de equilibrio y de solidaridad. Salim Lamrani, uno de los mayores expertos en el estudio de la sociedad cubana, había definido a Fidel en los siguientes términos: "Tres facetas caracterizan al personaje de Fidel Castro. En primer lugar es el arquitecto de la soberanía nacional que ha realizado el sueño del Apóstol y Héroe Nacional José Martí de una Cuba independiente y ha devuelto su dignidad al pueblo de la isla. Después es el reformador social que se ha ubicado del lado de los humildes y de los humillados. Y finalmente es el internacionalista que ha tendido una mano generosa a los pueblos necesitados y que ha ubicado la solidaridad y la integración en el centro de la política exterior de Cuba". 

 

En efecto, después del derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista, que había estado apoyado por el imperialismo estadounidense, el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 permitió al pueblo cubano realizarse como tal, alcanzar su soberanía plena, su autonomía internacional, y recuperar la dignidad perdida. Pero desde entonces, Fidel Castro se convirtió en la bestia negra a abatir por los diferentes gobiernos estadounidenses, que hostigaron al pueblo cubano mediante un cruel sistema internacional de bloqueo económico, que aún hoy día se mantiene, más de medio siglo después, incluso con una reorientación de la política norteamericana más aperturista hacia la isla caribeña. Pero desgraciadamente, Fidel Castro ha muerto sin poder contemplar a su país libre de dicho bloqueo, a pesar de la práctica unanimidad mostrada por los países de la ONU para que cesara dicho acoso por parte de Estados Unidos. La figura de Fidel Castro traspasó sus fronteras nacionales, para convertirse en un gran líder mundial, sirviendo de emblema de la dignidad nacional, y del desafío continental hacia el poderío yanki, que otros líderes surgidos con posterioridad cogieron como testigo, tales como Lula Da Silva, Néstor Kirchner, Rafael Correa, Evo Morales y el mayor de todos ellos, Hugo Chávez, que adoraba a Fidel, y lo llevaba en su alma y en su corazón. De esta forma, Fidel demostró que otras políticas eran posibles, que era posible liberarse del yugo y de la dependencia que Estados Unidos dictaba hacia su "patio trasero" latinoamericano, sirviendo como ejemplo para que Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador o Venezuela pusieran en práctica otras formas de gobernar, y encaminaran juntos otras organizaciones de integración continental opuestas al liderazgo norteamericano. 

 

Porque Cuba, a pesar de su pobreza endémica y de las limitaciones propias del bloqueo al que ha estado sometida, se ha convertido en un referente mundial de las políticas sociales. Un referente de la justicia social y de la correcta redistribución de la riqueza. Cuba es unánimemente reconocida por todos los Organismos Internacionales por su sistema de protección social y sus excepcionales resultados en los campos de la educación, de la sanidad, de la ciencia, de la cultura y del deporte. Es también un ejemplo a seguir en desarrollo de políticas sostenibles y de protección del medio ambiente, de la infancia, de las mujeres y de los ancianos, así como de todas las personas vulnerables. Ha superado incluso niveles de integración y de igualdad no alcanzados por los países occidentales más ricos y desarrollados. Pero en vez de ser conocida por estos avances, los medios de comunicación dominantes crearon una imagen falseada de Cuba y de los logros de Fidel, ignorando sus niveles de protección social, y fomentando una imagen de una Cuba no respetuosa con las libertades y los derechos humanos, y toda esa falsaria campaña, además, liderada por los Estados Unidos. Y así, se decía que en Cuba no había elecciones libres (cuando había más sufragios populares incluso que en los países capitalistas occidentales), que no se respetaban los derechos humanos (cuando los que no los respetaban eran justo los países que acusaban al Gobierno de Fidel de no respetarlos), o que de Cuba escapaba la gente por la "dictadura comunista" que los encerraba. Claro, en todos los países del mundo hay disidentes, pero ¿es que escapa menos gente de México o de Guatemala, países donde no existe esa "dictadura comunista", sino un despiadado sistema capitalista? 

 

El ex Presidente hondureño, Manuel Zelaya, derrocado en 2009 por una operación golpista organizada por Estados Unidos, había sido tajante en su opinión sobre Cuba y sobre Fidel: "Cuba es un símbolo de resistencia. En la Historia de la Humanidad ningún pueblo realizó lo que hizo el pueblo de Cuba. Es el pueblo más valiente y más generoso de la Historia de la Humanidad. Fidel Castro es un ejemplo. Dedicó su vida a edificar un mundo mejor y jamás se podrá borrar su nombre de la Historia". Se ha ido Fidel, pero quedarán sus ideas, quedará su inquebrantable lucha por el socialismo, por la verdad, por la fraternidad y por la libertad. Por los sueños, por la utopía, sin las cuales la Cuba de hoy no existiría. Fidel había asegurado que luchar por una utopía es, en parte, construirla. Y debe ser verdad, ya que la Revolución de esa pequeña isla del Caribe ha sobrevivido ya a diez presidentes estadounidenses. Y esperemos que sobreviva a muchos más. ¡Hasta siempre, Fidel! ¡Todos los revolucionarios del mundo te llevamos en nuestro corazón y en nuestra memoria, donde no podrás morir nunca! Tu perseverancia, inteligencia y tenacidad serán faro y guía para que las ideas revolucionarias no caigan en el olvido. Tu legado y tu talla de estadista ocuparán lugar privilegiado en la Historia de los pueblos. En nombre de todos los libertadores históricos de los pueblos del mundo: ¡Gracias, Fidel! ¡Gracias por tu ejemplo, gracias por tu dedicación, gracias por tu bondad! Ayer, Hoy y Siempre: ¡Viva la Revolución Cubana!

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25 noviembre 2016 5 25 /11 /noviembre /2016 00:00
Viñeta: Iñaki y Frenchy

Viñeta: Iñaki y Frenchy

Con la masiva acumulación de riqueza por parte de los más ricos, hay una acumulación de poder político para asegurar –contra el interés y la opinión pública mayoritaria– que las cosas sigan exactamente así. Algunos lo llaman plutocracia

David Brooks

No  hemos avanzado mucho de hecho en la estructura social de clases desde la Edad Media, aunque eso sí, las prácticas contra los pobres se han vuelto más "civilizadas". En el feudalismo teníamos un poder casi absoluto de los Reyes y sus consejeros, la aristocracia, los representantes de la Iglesia y los caciques locales. La oligarquía española en aquélla época, como nos cuentan en este artículo del Blog "Entérate y debate" los autores Gloria Helena Restrepo, Maribel González y J. F. Leal, se organizaba en facciones dirigidas por determinadas familias, con sus círculos de influencia, matrimonios de conveniencia, vasallos y sirvientes. Controlaban directamente la recaudación de impuestos y gestionaban el territorio. Hoy día, en cambio, poseen suculentos beneficios a través de su participación en los Consejos de Administración de unas cuantas empresas, participan en diversas SICAV que las eximen de pagar impuestos, evaden tremendas cantidades a paraísos fiscales, y continúan determinando la política que hay que hacer, dictando sus conveniencias a nuestros serviles gobernantes. El paranoma ha cambiado únicamente en las formas, en el envoltorio, en los procedimientos, pero no en el fondo. El artículo de referencia es un magnífico estudio que nos presenta un pequeño resumen de las diferentes familias de la oligarquía española actual, las mismas que amparadas desde el franquismo, se han perpetuado en nuestra sociedad, manteniendo sus privilegios. 

 

Hoy día, esta oligarquía parasitaria y rentista se sigue organizando en familias, como antaño, pero tomando la forma de grupos empresariales, típicamente mediante la forma de Sociedades Limitadas (S.L.) de entre 3 a 5 miembros. Poseen toda una suerte de empresas de todo tipo, dominando grandes campos de la producción patria. El dinero conseguido del privilegio social que ostentan, cuando no es conducido a paraísos fiscales, es vuelto a reinvertir en toda suerte de empresas, destacando las SICAV (artefacto fiscal anómalo mediante el cual tributan por sus fortunas al 1%), gestionadas por los bancos. Entiéndase bien nuestro planteamiento: esto no es una crítica a que existan estos personajes, sino una crítica a la desigualdad social que provoca no sólo que ellos existan, sino que sean además los que estén detrás de las políticas que perpetúan dichas desigualdades. Lo volveremos a repetir una vez más, a costa de ser insistentes: la sociedad que produce a los muy ricos es la misma sociedad que produce a los muy pobres, y es una ecuación matemática que tiende al infinito. El artículo de referencia hace un recorrido por Comunidades Autónomas, sobre las 70 familias de caciques más poderosas del país, como los Osborne, los Díaz de Mera, los García Baquero, los Carbó, los Costafreda, los Ferrer Sala, los Fernández Tapias, los Ibarra, o los Zardoya, por citar sólo los más conocidos. Gracias a sus contactos políticos (algunas de sus empresas aparecen en los llamados "Papeles de Bárcenas" del ex tesorero del PP), también vasallos, si es que no miembros de los clanes, controlan indirectamente la recaudación, y se aprovechan del sistema coercitivo estatal para absorber los fondos de los presupuestos, en forma de suculentas subvenciones públicas. 

 

Tienen desplegada toda una red de empresas concesionarias, y participan en el accionariado de muchas otras. Su abanico de posibilidades aumenta, proporcionándoles acceso a los determinados concursos públicos, muchas veces en situación de clara ventaja competitiva. Todas estos representantes de la burguesía española del siglo XXI dominan sus respectivos territorios, y controlan todos los aspectos de nuestra vida: lo que comemos, cómo nos vestimos, nuestros coches, nuestras casas, etc. Los circuitos comerciales establecidos se aseguran de que no podamos escapar de sus garras, pero además tampoco es posible montar alternativas, ya que son ellos los que poseen mayoritariamente los medios de producción, y están asesorados y apoyados por los dispositivos legales que aseguran su supremacía y defienden sus intereses. Como nos cuenta este artículo de Vicente Clavero para el medio Publico, sólo los Consejeros de las empresas del índice bursátil español, el famoso IBEX-35, se han repartido casi 2.200 millones de euros desde el inicio de la crisis (entre 2008 y 2015). Durante 2015 ganaron una media de 636.000 euros, muy por encima de los 521.000 que cobraron en 2008 (un 17% más). Sólo en 2014, su retribución creció un 25%, mientras nuestros gobernantes, incluidos el Banco de España, recomendaban (en realidad obligaban) la "moderación salarial" (otro eufemismo para referirse a la bajada de sueldos para la clase trabajadora). Los Consejos de Administración del IBEX-35 lo componen algo más de 450 personas, entre las que destacan empresarios y ex políticos que en algún momento decidieron hacer uso de las puertas giratorias, mecanismo mediante el cual las grandes empresas "agradecen"  a estos serviles voceros la aplicación de las políticas "adecuadas". 

 

El número medio de miembros de un Consejo es de 13 personas, la inmensa mayoría de ellos son hombres, y los trabajadores de sus empresas cobran cientos de veces menos que ellos. Asumen la práctica del agresivo terrorismo empresarial, que consiste en un plan establecido al efecto de consolidar los tremendos beneficios empresariales en varias fases: en primer lugar, si la empresa es pública, debe ser privatizada. En segundo lugar, comienzan a "externalizarse" sus servicios, nuevo eufemismo para designar la práctica de subcontratar sus servicios a terceras empresas, para que éstas a su vez vuelvan a subcontratar, generándose una cadena donde los únicos perjudicados son los trabajadores finales. Como resultado de toda esa cadena de subcontratación, las matrices de las empresas pueden ir despidiendo a su personal alegremente, ya que, simplemente, dejan de ser necesarios. Entonces plantean salvajes ERE (aún teniendo grandísimos beneficios) que dejan en la calle a miles de trabajadores y trabajadoras, y también se expanden en el mercado internacional, ampliando sedes en el extranjero, deslocalizando fábricas y aumentando la mano de obra barata, todo lo cual incide en aumentar la riqueza de sus directivos. Un típico Consejero del IBEX que haya permanecido en su puesto desde 2008 hasta 2015, disfrutando de una retribución media, ha podido cobrar por su condición de administrador casi 4,5 millones de euros. Siempre, claro está, aparte de las ganancias (o pérdidas, que todo hay que decirlo) que registrara su patrimonio en el caso de que, además, vendiera acciones de la empresa. Pues bien, a lo largo de ese mismo período, un asalariado medio de estas empresas ha cobrado poco más de 200.000 euros. 

 

Como se ve, las diferencias son abismales. Durante los ocho años de la crisis citados, cada sociedad incluida en el IBEX-35 se gastó una media de 62,7 millones de euros en remunerar a su Consejo de Administración. Sólo en 2015, el coste total fue de 291,7 millones de euros, a razón de 8,3 millones de euros por empresa. ¿Qué se paga en realidad a un Consejero? Se paga por su poder, por su influencia, por sus contactos, e incluso podemos comprender que cobren bastante más que los empleados medios, pero nunca una diferencia tan abismal, tan exagerada, tan irracional. Pensemos una cosa: esta gente, para mantener su tren de vida, sus riquezas y sus privilegios, ha entrado en una dinámica donde no les importa que los últimos empleados de su "cadena empresarial", como ocurre por ejemplo con los trabajadores del sector del telemárketing, o de los servicios de atención al cliente, o de los montadores de las empresas de telecomunicación, estén llevando una vida absolutamente precaria. Esta es la tremenda injusticia social que se produce en nuestra sociedad. Para que cierto consejero de tres al cuarto pueda seguir embolsándose cantidades millonarias, tienen que existir miles de trabajadores, en la última escala, que son vil y salvajemente explotados, que cobran un sueldo ridículo y miserable, con el que no pueden desarrollar un proyecto de vida digno, y que sufren unas condiciones laborales deplorables: no poseen convenios colectivos, han de negociar directamente con la empresa, que les impone sueldos de miseria, horarios interminables, ausencia de protección social, contratos temporales, cotizaciones mínimas, y una inestabilidad permanente. Esta es la injusticia. Esta es la desigualdad. Este es el producto de nuestra miserable sociedad. Continuaremos en siguientes entregas.

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24 noviembre 2016 4 24 /11 /noviembre /2016 00:00
¿Por qué temen a un referémdum de autodeterminación?

Al fin y al cabo, es por ello, y para ellos y ellas, que en Catalunya no cesamos en el empeño de constituir una nueva República. Ante la constatación de la imposibilidad de cambiar los cimientos profundos del Estado Español, sólo una nueva legalidad inequívocamente democrática y republicana puede garantizar el respeto a las víctimas y reconciliar a la ciudadanía. Y los que opten, queriendo o no, por mantener un status quo caduco deben ser conscientes que están sosteniendo una anomalía vergonzante a escala mundial. Este estado de cosas no es una maldición eterna. Puede y debe cambiar. Sirva la brecha catalana como prueba de que si se quiere, se puede

Joan Tardà

Vaya por delante, antes que nada, mi elección por el modelo federalista para el Estado Español, es decir, la elaboración de una nueva Constitución, surgida de un Proceso Constituyente, que defina al Estado Español como una República Federal, Socialista, Laica, Participativa y Solidaria, que creo es la opción mayoritaria dentro de la izquierda transformadora de este país. Pero independientemente de ello, o más bien como consecuencia de ello, manifestar mi solidaridad frente a todos los pueblos del Estado Español (en este caso, Catalunya) que deseen celebrar referémdums de autodeterminación (el mal llamado "derecho a decidir") para que su población decida el tipo de encaje que desea con el resto de los pueblos que forman el Estado Español. Pero como estamos viendo desde un tiempo acá, dicha posibilidad se niega, se impide y se coarta desde las Instituciones del Estado, dejando al pueblo catalán, que se ha manifestado varias veces a favor de celebrar la consulta, sin poder canalizar sus anhelos democráticos. Se argumenta desde los poderes del Estado el necesario respeto a la Ley que hay que profesar, pero se olvida de que por encima de la Ley está la democracia, que es un bien superior. Las leyes son sólo un instrumento, no son un bien en sí mismo, son sólo el conjunto de reglas que nos concedemos para convivir en sociedad de forma más o menos "civilizada", pero las leyes no son un bien en sí mismo. Se pueden cambiar. En cambio la democracia, el gobierno del pueblo, por y para el pueblo, en su verdadera acepción, sí es un bien y una meta en sí misma. La democracia no puede ser anulada, ni siquiera usando (mediante las leyes) medios democráticos para ello (si es que queremos no volver a la barbarie del fascismo y las dictaduras). 

 

Pues bien, el mandato del pueblo catalán, manifestado sucesivas y reiteradas veces, ha sido la celebración de un referémdum, de una consulta popular vinculante, para poder manifestarse sobre este tema. Y ante ello, las respuestas de las Instituciones del Estado (y de las fuerzas políticas que las apoyan) han sido poner palos en las ruedas, negar dicha posibilidad, argumentando variopintas consideraciones: que si el derecho de autodeterminación sólo es reconocido a los pueblos oprimidos bajo una situación colonial, que si la Constitución no lo contempla (y por tanto sería ilegal), que si el referémdum debería celebrarse en todo el Estado (para que el resto de ciudadanos españoles se manifieste sobre el asunto, ya que también les afecta), y algunos más. ¡Basta ya de zarandajas, señor mío! Absolutamente ningún argumento legal puede contradecir la propia democracia (y tenemos ejemplos para poder ilustrarlo, véanse Qebec o Escocia), por lo cual, simplemente, la única conclusión posible es que son los poderes fácticos quienes impiden sistemáticamente ejercitar ese derecho. Aclaremos antes de continuar algunos conceptos iniciales, apoyándonos en este breve "Diccionario de urgencia" publicado por Sabino Cuadra, uno de los diputados del Congreso con más sabiduría y sensatez. En primer lugar, lo que existe en el Estado Español no es un problema "territorial", sino un problema nacional. Los "territorios" no son los protagonistas aquí, sino los derechos de los pueblos. Porque el problema no les afecta a los territorios, sino a sus gentes, a lo que pretenden o aspiran a ser. No hablamos de geografía, sino de política. 

 

En nuestro país nunca nos hemos creído de verdad la plurinacionalidad, nos ha parecido un cuento chino, y de ahí vienen muchos problemas. Como mucho, se ha aceptado (incluso reconocido en las leyes) la "diversidad" (cultural, lingüística, etc.), sin más consecuencias. Con el concepto y los límites del "Estado", ha pasado igual. Por ejemplo, aunque se diga que tanto los Ayuntamientos, las Comunidades Autónomas y la Administración Central son Estado, a la hora de la verdad no hay una relación de igualdad, sino de profunda dependencia (véase como ejemplo de ello la autoritaria injerencia que está haciendo el Ministerio de Montoro sobre algunos Ayuntamientos o Comunidades, simplemente porque no le gusta cómo están administrando sus cuentas públicas). Y en esa línea, como muy bien señala Sabino Cuadra, afirmar que España es una "nación de naciones" tiene su trampa. Un conjunto de casas puede llamarse calle, avenida, barrio, urbanización o pueblo, pero no podrá llamarse casa. Claro, si pensamos que hay naciones de categoría "A" y otras de categoría "B" (dependientes de las "A") entonces ya la cosa se explica mejor. Resulta que las naciones "A" son las que tienen derecho a Constitución, Ejército, tribunales, leyes básicas..., y las naciones "B" no tienen derecho a nada de ello, sólo a gestionar las "competencias" que las naciones "A" quieran transferirles. La conclusión está clara: sólo las naciones "A" tienen soberanía única y exclusiva, lo cual es un poco tramposo. Otro batiburrillo suele ocurrir con la nomenclatura, es decir, la terminología que se usa (interesadamente, claro está) para tildar a los partidos (sobre todo catalanes y vascos) de "independentistas", "nacionalistas", "soberanistas", etc. ¿Es que los partidos de ámbito "español" no son "nacionalistas"? El unionismo ligado al españolismo (es decir, el nacionalismo españolista) no se tiene en cuenta, es como si estuviera bendecido por los cielos, mientras que se sataniza a los partidos "nacionalistas" de otras naciones del Estado. 

 

Por otra parte, existen fuerzas políticas que defienden la "vía legal y pactada" con el Estado para la solución de los problemas nacionales vasco o catalán (hago aquí un inciso para negar que ellos sean las únicas naciones dentro del Estado, también están al menos Andalucía y Galicia), lo cual queda como muy civilizado, pero que no tiene absolutamente ningún recorrido. Es como querer reformar las Instituciones de la Unión Europea. Tarea absolutamente imposible, propia de los más ingenuos, o de los que quieren disfrazar la realidad para no enfrentarse a ella. El establishment español jamás permitirá una "vía pactada y legal" para conceder el derecho de autodeterminación, y precisamente los motivos de este comportamiento son los que pretendemos descubrir en este artículo. Y mientras no se llega a esa "solución pactada", ¿cuál será la legalidad a aplicar al proceso? Y si tras la celebración de todas las civilizadas negociaciones no hay acuerdo final, ¿qué árbitros y jueces dictarán el camino a seguir? ¿En qué leyes se basará ese nuevo camino? ¿Qué gobierno y qué policía las harán cumplir? Esta vía, por tanto, es una absoluta falacia. Y otra falacia no menor proclama que lo prioritario es lo social, no lo identitario. Pero ahí están las diversas leyes aprobadas recientemente por el Parlament de Catalunya (y no me refiero ahora a las que tienen que ver con la "desconexión" con el Estado, sino a leyes que impiden desahucios, que atacan la pobreza energética, que prohíben el fracking, que conceden atención sanitaria a los inmigrantes, que auditan la deuda municipal, y otras tantas) recurridas y paralizadas por el Tribunal Constitucional, amparadas sobre todo en que "invaden competencias" del Estado. Por tanto, lo político y lo social siempre van de la mano. 

 

Aún mayor nivel de demagogia se da en muchos partidarios de negar el referéndum, cuando arguyen motivos como que "en tiempos de la globalización hay gente que quiere levantar muros", "nadie tiene que decidir si mi familia en el resto de España pasa a ser extranjera", "los extremeños (o murcianos, o leoneses) también tenemos derecho a decidir sobre un territorio que nos pertenece", y mil falacias por el estilo. Demagogias baratas para desviar la atención, y colocar a la gente en contra. Nadie quiere levantar fronteras, muros ni vallas. Lógicamente, vivimos en un mundo interdependiente y globalizado (mal globalizado, diríamos, pues la globalización debería afectar a los derechos humanos en vez de al capital), y es preciso compartir muchas relaciones con otros pueblos, cercanos y lejanos, pero una cosa es esa, y otra cosa es que, pretextando eso, no se reconozca a los pueblos su mayoría de edad para que sean ellos los que definan, en base a sus propios criterios y decisiones, los lazos y solidaridades a tejer, ya que si los pueblos no disponen de soberanía y derecho a decidir, las puertas seguirán estando abiertas a todo tipo de imposiciones. Aquí, justo en este punto, es donde algunos argumentan que no tiene sentido la supuesta "soberanía" alcanzada frente a España, si seguimos siendo parte de la Unión Europea. ¡Y tienen mucha razón! Pero en cualquier caso, son ellos (los pueblos) los que tienen que decidirlo, y no ser algo (de nuevo) impuesto por otros. Personalmente, entiendo que el mayor dogal que poseemos para poner en marcha políticas que reviertan los recortes y medidas antisociales que venimos sufriendo no es el Estado Español, sino precisamente, la Unión Europea, última responsable de "vigilar" que dichas políticas se ponen en práctica, y que no nos desviamos de ellas. 

 

Pero no acaban aquí las falacias sobre este asunto. Otra parte de los líderes contrarios al referéndum arguyen que el modelo actual es el que garantiza "la igualdad de todos los españoles, vivan donde vivan", como si lo más unitario fuese por sistema lo más solidario. Dejemos claro de una vez que defender el federalismo (o el confederalismo, o incluso la independencia) no es menos fraternal ni menos solidario que la opción centralista de PP, C's, o incluso el PSOE (aunque ellos también se han vuelto, de un tiempo acá, muy federalistas, pero el PSOE es ya un partido muy poco creíble por sus continuas contradicciones). En este sentido, y volviendo a tomar el ejemplo de la Unión Europea, podemos asegurar que ha dado pasos importantes en el terreno de la unidad, pero de ahí no se ha derivado ningún incremento en cuanto a su solidaridad, ni en cuanto a su sensibilidad hacia los más débiles, ni internamente (crecen las desigualdades sociales), ni externamente (deja a los refugiados abandonados a su suerte). Y es que la solidaridad entre los pueblos, dejémoslo claro de una vez, no tiene que ver con su grado de integración con otros, sino que debe asentarse sobre los pilares de la justicia social, la colaboración y el respeto. Incluso algunos han manifestado que el argumento del soberanismo va en contra de la internacionalización por la cual la clase trabajadora debería apostar, y es cierto, pero se olvidan que ser internacionalista también exige reclamar para los pueblos libertad, soberanía y capacidad de decisión. 

 

Básicamente, deberíamos preguntarnos: ¿qué poderes están detrás del miedo a la celebración del referéndum catalán? Pregunta a la que nos contesta perfectamente el profesor Vicenç Navarro: "Las mismas fuerzas financieras, económicas, políticas y mediáticas que han estado promocionando el neoliberalismo han estado imponiendo la visión uninacional de España". Así de claro. Y de ahí podemos vislumbrar perfectamente los intereses que están detrás. Su expresión política actual es la triple alianza (PP-C's-PSOE) que ha vuelto a dar el poder al partido más corrupto de Europa. De hecho, el bipartidismo PP-PSOE es ya prácticamente residual tanto en Catalunya como en el País Vasco. En estas naciones han aparecido con fuerza nuevas opciones de izquierda que han recuperado la visión republicana de España, respetuosa de todas las nacionalidades históricas que la integraban. Y estas fuerzas políticas conjugan ya el doble rechazo: el rechazo al neoliberalismo y el rechazo a la visión uninacional de España. Una visión autoritaria que se manifiesta en muchos aspectos, como la reciente paralización por parte del Tribunal Constitucional de la prohibición de la celebración de corridas de toros en Catalunya, donde se volvía a poner de manifiesto, en palabras de Isaac Rosa, que "la única forma de prohibirlas es dejar de ser España, porque España y tauromaquia son indisolubles". Y apostilla más adelante: "Lo repito, amigos catalanes, por si no habéis pillado el mensaje. Mientras sigáis siendo españoles, lo sois con todas las consecuencias, con el pack completo: monarquía, privilegios de la iglesia católica y toros, pero también desahucios, pobreza energética, desigualdad o fracking, temas en los que tampoco quiere el PP que los catalanes sean menos españoles". Creo que queda claro. 

 

Bien, pero la pregunta que deberíamos volver a hacernos (y que da título al artículo), a la luz de todas estas consideraciones, y de los hechos acontecidos durante los últimos años, es: ¿Por qué les cuesta tanto que se celebre el referémdum? ¿Qué es lo que tanto temen en su celebración y en su posible resultado? Creemos que está bien claro: bajo el mantra de la defensa de la "unidad de España", se esconde únicamente la protección de los intereses financieros, económicos y mediáticos del establishment español. Bajo estos disfraces y moviendo estos fantasmas, en realidad los poderes fácticos, mediante sus voceros políticos, ocultan su profunda naturaleza antidemocrática, antisocial y autoritaria, donde no cabe otro modelo de Estado que no responda a esa imagen uniformizada de una España constitucional construida sobre los escombros de la derruida dictadura. Todo ello es claramente indicativo no sólo de la ínfima talla política de nuestros gobernantes, sino también de la poca altura democrática de un país como el nuestro. Un país donde encallan los conflictos políticos porque pretenden ser resueltos por la vía judicial, un país que no reconoce su histórica plurinacionalidad, y que ejerce una democracia de baja intensidad, bajo mínimos, un país así, decimos, simplemente no está preparado para solucionar este tipo de conflictos. Porque para ello se necesitan, la Historia lo ha demostrado en infinidad de ocasiones, líderes inteligentes y generosos, se necesitan democracias avanzadas, y se necesitan pueblos concienciados. España, lisa y llanamente, no da la talla en ninguno de dichos requisitos. 

 

En realidad, a lo que temen cuando se plantea un referéndum de autodeterminación (en general, cuando se plantea cualquier avance en democracia) es al Proceso Constituyente que sea capaz de traer una República Catalana, en tanto en cuanto ello supondría una grave amenaza al orden establecido, un grave peligro para el status quo surgido de la Constitución de 1978. En efecto, la experiencia de comprobar cómo una Comunidad Autónoma (hasta ahora perteneciente al Estado Español) alcanza delante de sus narices una República independiente (si ese fuese el resultado de la consulta), pondría en tela de juicio todas las estructuras de poder procedentes del franquismo, y nunca cuestionadas por el bipartidismo reinante desde la tan cacareada Transición: la Monarquía, los Ejércitos, la Iglesia, el poder de las grandes empresas, el blindaje de la propia Constitución, etc. Sería para la clase y el pensamiento dominante asestar un terrible golpe, y un claro ejemplo de que otro proyecto de país es posible y necesario. Demostraría que existen otros caminos, que otras formas de gobernar y que otros modelos sociales son posibles, no son utopías. Y eso es exactamente lo que temen. Por ello, pongamos toda la carne en el asador para que, más pronto que tarde, Catalunya y el resto de pueblos que forman España, si lo desean, puedan celebrar sus referéndums de autodeterminación (esto sí, preguntando sobre todas las opciones posibles, y no sólo sobre independencia sí o no), ejercer su derecho a decidir qué tipo de relación desean establecer con el resto del Estado Español, y aceptemos todos democráticamente los resultados. Será un gran paso para nuestra débil e insuficiente democracia, y para debilitar el poder de esa casta que nos oprime.

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23 noviembre 2016 3 23 /11 /noviembre /2016 00:00
La transmisión del pensamiento dominante (49)

Son los grandes monopolios multinacionales de los medios de comunicación quienes configuran fundamentalmente el pensamiento único que teje las mentalidades colectivas hoy en día, y que la ciudadanía asimila progresivamente, con mayor o menor énfasis en cada caso. Si el Ministerio de Educación les pusiera deberes de obligado cumplimiento a los medios de comunicación, para que contribuyeran a la tarea de educar en los valores proclamados en los derechos humanos y en la Constitución, estos monopolios pondrían en marcha todos sus equipos de abogados para demandar al Estado y defenderían su libertad de expresión

Enrique Javier Díez y Agustín Moreno

Porque en efecto, tal como acaban de ilustrarnos en la cita de entradilla (de dos grandes expertos en educación), los medios de comunicación dominantes únicamente defienden "su" libertad de expresión, ignorando la de los demás. La prueba más palpable y evidente es que ninguno de los artículos que publicamos, por ejemplo, en este mismo Blog, sería publicado en ningún medio de los que recogemos en la imagen de entradilla. Bien, una vez hecho en el artículo anterior de la serie un análisis previo sobre quién controla los medios de comunicación a nivel global, y siguiendo el mismo artículo de referencia, no menos interesante sería saber quién controla los más poderosos medios de comunicación en nuestro país, tales como Grupo PRISA, Grupo Planeta, Mediaset, Vocento, etc. Uno de los periodistas y escritores que con mayor profundidad ha investigado sobre los medios de comunicación en nuestro país es Pascual Serrano, y a su obra completa remitimos a nuestros lectores y lectoras. Gracias a su incansable labor de investigación conocemos hoy día gran parte de la trama que se encuentra detrás de nuestros medios de comunicación dominantes. Quizá una de las infografías más completas que nos muestran todas las dependencias mediáticas en nuestro país se encuentra en esta página del sitio "Yo me tiro al monte", cuyo examen pormenorizado recomendamos igualmente a nuestros/as lectores/as. 

 

Varias conclusiones podemos obtener, además de conocer los grandes grupos empresariales que se encuentran detrás de los diferentes medios que nos "informan" cada día de lo que ocurre. En España, los grandes holdings de la información en la mayoría de los casos están controlados por el sector bancario (a ellos nos referiremos con más detalle en la próxima entrega), multinacionales y empresas constructoras (muchas de las cuales están involucradas en tramas de corrupción). También controlan nuestros medios grandes aristócratas, la Conferencia Episcopal y el Opus Dei. Por tanto, la ideología de derechas (en muchos casos de ultraderecha), la visión neoliberal y el pensamiento dominante están garantizados por la difusión de todos estos medios. Y así, como en los tiempos de la dictadura franquista (aunque ahora vivamos en una sociedad con un barniz democrático), la aristocracia, la burguesía y el clero actúan unidos para imponer en la sociedad su discurso, su doctrina, y una visión del mundo ajustada a sus intereses, y a los de sus empresas. Hoy día, prácticamente, el panorama mediático es bien claro: la hegemonía de los medios de comunicación pertenecientes a la burguesía, la banca o la Iglesia es aplastante. Y luego tenemos a los medios alternativos, una referencia de los cuales estoy proporcionando a los lectores de este Blog en la sección "Blogs y medios alternativos" del margen derecho de la página, que voy cambiando cada cierto tiempo para actualizarlos y completarlos. Los medios alternativos no poseen normalmente versión impresa, se publican en Internet (el llamado "Quinto Poder"), no tienen a grandes dueños ni accionistas detrás, y sus medios de financiación en muchos casos proceden de campañas de crowfunding, o donaciones populares de los/as subscriptores/as. Es un periodismo absolutamente distinto. 

 

A tenor de toda esta información, no es difícil concluir que la información recibida a través de los medios, ya sea en España o en cualquier otro país, está siendo tratada con un sesgo que obedece a los intereses de los grupos empresariales que están detrás, y que por tanto, no podemos pedirle pluralidad, veracidad ni objetividad. Necesitan, para mantener sus poltronas de poder, controlar a la opinión pública de forma concreta, y en su provecho. Como nos cuenta Germán Gorraiz en este otro artículo, Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de los pioneros en el estudio de la psicología de masas (de ahí que esta serie de artículos se esté publicando en la categoría "Psicología" en vez de en la categoría "Política" del Blog), escribió en su libro "Propaganda" (1928) lo siguiente: "La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importante en las sociedades democráticas. Aquéllos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar". Y en otro de sus libros, titulado "Cristalizando la opinión pública", desentraña los mecanismos cerebrales del grupo, y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así, según sus palabras, "la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos, tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir, su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas". 

 

Según esto, toda esa propaganda del establishment será dirigida no al sujeto individual, sino al grupo social en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye e identifica plenamente. De esta forma, la mente pensante es global, y por tanto, mucho más fácil de manipular. Y por su parte, el estadounidense Harold Lasswell, otro de los estudiosos de las técnicas de propaganda, ya hablaba en sus libros de "inyectar en la población una idea concreta con ayuda de los medios de comunicación de masas para dirigir la opinión pública en beneficio propio, y que permita conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia". Cualquier parecido con la realidad es...pura realidad. Debido al terrible efecto producido, se va anulando poco a poco la conciencia crítica de las masas, que queda poco más o menos bajo un encefalograma plano, atacada por una práctica periodística obscena y repugnante, y peligrosamente carente de objetividad en sus editoriales, campañas y artículos de opinión. Se impone en la mayoría de los casos la fiel servidumbre a los poderes fácticos que controlan los medios (como ese "cuarto poder" de la democracia), y la sumisión a los dictados de los intereses de los dueños y accionistas de los medios, por encima de los valores y códigos deontológicos de la profesión periodística. Hoy día, podemos concluir que la inmensa mayoría de los y las periodistas que vemos y oímos no actúan desde la libertad, sino como mera correa de transmisión de los postulados del pensamiento dominante. Con eso se consigue que éste se convierta en mayoritario, aceptado globalmente, asumido sin complejos y con normalidad, arrasando cualquier pensamiento alternativo. 

 

Germán Gorráiz, miembro de ATTAC Navarra, lo ha expresado en los siguientes términos: "El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utiliza pues la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable". Otro estudioso del asunto fue el sociólogo y filósofo alemán Herbert Marcuse, quien en su libro "El Hombre Unidimensional" (1964), explica que "la función básica de los medios es desarrollar pseudonecesidades de bienes y servicios fabricados por las corporaciones gigantes, atando a los individuos al carro del consumo y la pasividad política". La gran tarea para poder desbancar al pensamiento dominante, por tanto, y a la luz de todo este viciado panorama, es inocular la semilla del alternativismo, del inconformismo, de la rebeldía, de la reflexión, del pensamiento individual además del social, de levantar nuestra capacidad crítica, de replantearnos la información que nos cuentan, por qué nos la cuentan, cuáles son los intereses que subyacen a ella, cuáles son los objetivos que persiguen...en una palabra, crear fisuras al pensamiento dominante, romperlo y rasgarlo, debilitarlo, construir alternativas, difundir los oscuros intereses que los mueven, y construir una sociedad donde todas las ideas tengan igualdad de oportunidades para poder expresarse y conocerse. Esa es la meta. Continuaremos en siguientes entregas.

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22 noviembre 2016 2 22 /11 /noviembre /2016 00:00

El presidente de la CEOE la ha vuelto a liar, dándole otra vuelta al tornillito. Se trata siempre de un personaje polémico, al que le gusta dar la nota, a tenor de las múltiples salidas de tono que lleva protagonizando desde que está al frente de la patronal. En esta ocasión, sus exabruptos han tenido como destino los Servicios Públicos de Empleo, o mejor dicho, los empleados públicos que trabajan en ellos. Porque en efecto, y tal como nos cuentan en este artículo del medio InfoLibre, Rosell ha acusado a los funcionarios del INEM (es el nombre antiguo, ahora es el SEPE a nivel estatal, apoyado en los diferentes Servicios Públicos de Empleo de cada Comunidad Autónoma) de no estar bien formados. Comienza su discurso asegurando que estos organismos públicos de empleo "no funcionan", pues sólo logran colocar al 1,7% de los desempleados registrados, por lo que Rosell opina que habría que acometer una "auténtica reestructuración". Propone formar a todos los empleados públicos que trabajan en estos servicios durante dos o tres años para que aprendan a ayudar a los parados a encontrar un trabajo rápidamente. Los sindicatos ya le han respondido. UGT le ha reprochado a Rosell que lo que fallan son las políticas y no los funcionarios, y en la misma línea ha ido CC.OO. Veamos en realidad qué es lo que ocurre, y porqué el jefe de los patronos sostiene estas barbaridades. 

 

Pero vayamos en primer lugar a exponer sus argumentos, propuestas y sugerencias. Argumenta que hay que partir de la base y reconocer sin ambages que los Servicios Públicos de Empleo no funcionan, asumir esto como un hecho, y después, enfrentarse a él para solucionarlo. Sostiene que aunque ese período de formación implique la paralización temporal de dichos servicios, es conveniente hacerlo. Sus palabras exactas para Onda Cero, recogidas por Europa Press, fueron las siguientes: "Tenemos que ser valientes y hacer una reestructuración auténtica. Y la primera de todas ellas es hacerles cursos de formación durante dos o tres años a todos los empleados públicos de los servicios de empleo, incluso a costa de paralizarlos, para que aprendan cómo pueden ayudar a una persona que viene a su ventanilla a obtener un puesto de trabajo en un plazo corto de tiempo". De entrada, hay que destacar lo "espléndido" que se muestra el señor Rosell con la formación para los empleados públicos, y lo mucho que les cuesta hacer formación a la CEOE en sus empresas privadas. Y también habría que haberle preguntado al señor Rosell cuáles son las materias que deberían aprender, durante dos o tres años (casi una carrera universitaria) los empleados públicos para estar capacitados en la asistencia a los parados. ¿Quizá deberían aprender técnicas de sometimiento a los empresarios, para después enseñarlas a los parados? ¿Se trataría de conocimientos sobre voluntarismo de los empleados en entregarse a la empresa? ¿De ofrecerse para trabajar como un esclavo? ¿De estar dispuestos a pasar por todos los aros que la empresa les pida a sus trabajadores? ¿O más bien podrían ser técnicas para que comprendan la necesidad de no sindicalizarse, para no representar un peligro para los intereses de las empresas? Aún así, eso se explica en una sola tarde, no hacen falta dos o tres años de formación. 

 

El desprecio a los empleados públicos que ejerce este señor es palpable, y no es la primera vez que ocurre. En general, desprecia todo lo que no sea la empresa privada: los parados, los funcionarios, los empleados públicos, los servicios públicos, todo ese mundo no significa nada para el señor Rosell, a quien si le dieran la posibilidad, lo echaría abajo en menos que se chupa un espárrago. Afirmó en cierta ocasión que las amas de casa se apuntan al paro para cobrar un subsidio, y se ha mostrado en multitud de ocasiones partidario de "relajar" los derechos de los trabajadores fijos, de endurecer la reforma laboral, de dificultar el acceso a las prestaciones por desempleo (endureciendo los requisitos, y recortando plazos y cantidades), incluso ha llegado a sostener que en España no había rebaja de salarios, entre otras lindezas, con una espantosa desfachatez. Pero en fin, es lo que tenemos: la clase empresarial más explotadora, inculta, fanática y corrupta que existe en Europa. El catálogo de sandeces, exabruptos y humillaciones a los trabajadores que el señor Rosell lleva en su mochila es absolutamente espectacular. Y todo lo declara el señor Rosell en un país que es, según la OIT, líder en trabajo precario en toda la Unión Europea, sólo superado por Polonia. Así, nuestro país es líder en todo tipo de trabajos basura ("formas atípicas de empleo" es como lo han llamado en la OIT), a saber: empleos temporales, empleos a tiempo parcial, recortes de salarios, disfunciones en la indemnización, intermediación de agencias de colocación privadas, subcontratación, eliminación de derechos y prestaciones, trabajo por cuenta propia dependiente, y economía sumergida, entre otras "modalidades". El señor Rosell debería haberse leído este informe, sobre todo la parte de las recomendaciones que hace la OIT, que seguro no le interesan para nada. 

 

Bien, vayamos al grano, y desmontemos las estrategias y los mensajes de este indecente personaje. Tenemos que partir de una base: al señor Rosell le importan un pimiento en adobo los empleados de los servicios públicos de empleo, su reciclaje, el funcionamiento de los mismos, y los propios desempleados que acuden allí, porque al jefe de la patronal, lo único que le interesa es el desmantelamiento de cualquier servicio público a cualquier nivel administrativo (estatal, autonómico o local). La publifobia de Rosell y sus secuaces es absoluta, clara y evidente. Todas estas declaraciones, todos estos desprecios y todo este acoso forman parte de una evidente estrategia de "desmantelamiento por inutilidad", como podría llamarse a la campaña en su objetivo final. Es algo que llevan implementando (con la complicidad del Gobierno) con la práctica totalidad de las empresas públicas. Fijémonos por ejemplo en Correos y Telégrafos, la empresa pública de correspondencia postal en nuestro país. Todavía es pública, pero su acoso y derribo por adelgazamiento es palpable, para sustituirla progresivamente por empresas privadas. El proceso es bien sencillo: se coge una empresa pública, se desprestigia (insultando a sus empleados y demonizando su utilidad), se adelgaza, se cierran oficinas, se recorta personal (no reponiendo las jubilaciones, saturando sus servicios), los usuarios se ven obligados a acudir a oficinas más lejanas, sus locales se van haciendo incómodos para los usuarios (se cierran ventanillas, se recortan horarios, se eliminan asientos), y mientras todo ello ocurre, se van potenciando empresas privadas que van poco a poco dedicándose a los mismos servicios que dicha empresa pública poseía, en este ejemplo, el correo postal. Y ahí tenemos por ejemplo a UniPost (empresa privada que hace lo mismo que antes hacía Correos), dedicándose a las mismas tareas, pero de forma más precaria, más cara, menos eficiente, y con más conflictos laborales. 

 

Pues esta es la filosofía que el señor Rosell y sus empresarios quieren extender a la totalidad de nuestros servicios públicos. Siempre nos contarán la misma milonga (que las empresas privadas son mejores que las públicas), y cuando no pueden, lo que hacen es desprestigiar con mil excusas (como ahora con la falsa necesidad de formar a los empleados de los servicios de empleo) a la empresa pública, pero siempre con el mismo fin: desprestigiarla, crear falsas imágenes y percepciones, satanizar a los empleados públicos, presentarlos como inútiles parásitos que no sirven para nada, llevar a cabo una estrategia de acoso y derribo sobre las mismas, y al final, colocar en su lugar, empresas privadas controladas por los empresarios. En realidad, todo ello obedece a una estrategia mayor, como es endurecer de forma gradual la legislación laboral para adecuarla a lo que piden los sectores más fanáticos del neoliberalismo, los más salvajes acosadores de lo público, más o menos las mismas tendencias que se expresan en los Tratados de Libre Comercio que nos quieren imponer las multinacionales, con la criminal connivencia de nuestras Instituciones europeas. Ahora están preparando una nueva fase, donde se trata de liberalizar desde el SEPE hasta las prestaciones sociales. En realidad abogan por un desmantelamiento de los servicios públicos de empleo (previa fase de desprestigio), para conceder más control, poder y protagonismo a las agencias privadas de colocación y empresas de trabajo temporal, cuya labor es chupar hasta la última gota de sangre a los trabajadores y trabajadoras. Más bien parece que son los empresarios y el señor Rosell los que deberían formarse durante dos o tres años para comprender y valorar la utilidad de las empresas y servicios públicos. 

 

Sus metas son, entre otras muchas, promover salarios muchos más bajos que los actuales (al estilo de los mini-jobs alemanes) como norma, reducir aún más el coste del despido, destrozar definitivamente la posibilidad de la negociación colectiva, reducir (incluso llegando a eliminar) el Salario Mínimo Interprofesional, hacer controlar todo el mercado laboral (ofertas y demandas) por medio de las ETT (según ellos, para asegurar una "intermediación más dinámica" y con "menos fricciones"), reducir los plazos y las cantidades de las prestaciones por desempleo (modulando además la cuantía de la misma a lo largo de los meses de su vigencia), redefinir el actual concepto de "empleo adecuado", desvincular completamente los salarios del IPC (modulando además salarios acordes con la evolución y el esfuerzo formativo de los empleados), y desmantelar las pensiones públicas en favor de los planes privados de pensiones (aquí las excusas son la evolución demográfica de la población, y los escasos fondos de la Seguridad Social, algo que ellos mismos promueven con sus trabajos precarios). También buscan ahondar en el proceso de simplificación contractual (desmantelando derechos de los empleados fijos para asociarlos a la baja con los temporales). Y en esas están, paso a paso, sin tregua, sin prisa pero sin pausa, atacando y desvirtuando lo público cada vez que tienen ocasión, intentando derribar todo lo que huela a sociedad y a bienes comunes. Lo suyo es el individualismo, el egoísmo y el capitalismo más brutal y descarnado. La meta es instalar el salvajismo laboral, contratos por semanas, días y horas, inestabilidad total, terrorismo patronal, ausencia de derechos, selva laboral, precariedad absoluta, indecencia garantizada. 

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21 noviembre 2016 1 21 /11 /noviembre /2016 00:00
Por la senda del Pacifismo (25)

Bajo un Estado auténticamente laico la política laica se separa de la política religiosa, cosa que no sucedió en Oriente donde los Estados son confesionales, entonces utilizan esa fusión entre cultura y religión para obtener identidad y aglutinar a los ciudadanos que son de orígenes muy diferentes, porque hay muchísimas minorías religiosas y étnicas

Guillermo Almeyra

Vamos a ocuparnos a fondo a continuación sobre Arabia Saudí, ese país que hemos venido citando en innumerables ocasiones en entregas anteriores de esta serie, prometiendo abordarlo con más profundidad. Tomemos como referencia en primer lugar esta interesante entrevista al editorialista internacional del medio mexicano La Jornada, Guillermo Almeyra, gran analista político internacional, en este artículo de Mario Hernández para Rebelion. Bien, comencemos por recopilar algunos datos e informaciones que hemos venido contando en artículos anteriores de esta serie. Arabia Saudita (y en general, todas las potencias petroleras del Golfo) es el principal valedor del fundamentalismo islámico en toda la región, y el financiador, junto con Qatar, del terrorismo del Estado Islámico, con el claro objetivo de combatir las tendencias chiítas dentro del Islam, extender el fundamentalismo religioso, impedir la instauración de Estados laicos, y proteger así sus monarquías, influyendo además en particular para debilitar a Irán (y a Siria, aliada de Irán), y obtener de este modo un papel privilegiado de potencia dominante, con el apoyo de Estados Unidos directamente, e indirectamente de Israel. Este es el panorama de partida, básico para poder entender la raíz de todos los conflictos que rodean a Oriente Medio, durante las últimas décadas. La historia se remonta a mucho antes, cosa que explica muy bien Almeyra en su entrevista, cuya lectura recomiendo a mis lectores. 

 

Por su parte, Israel es un actor muy interesado en todos estos conflictos. Amigo inquebrantable de Estados Unidos, está muy interesado en que el Estado Islámico capte jóvenes decididos al combate, debilitando a los brazos armados del chiísmo libanés (Hezbolla) y palestino (Hamas), por ser también aliados de Irán y Siria. Y por su parte, Turquía también tiene enorme interés en destrozar a Siria (de ahí que su guerra se haya convertido en un infierno interminable, dada la gran cantidad de intereses cruzados que se dan en el campo de batalla), para acabar con los kurdos (ya sean éstos turcos o sirios) que resisten y se enfrentan al régimen turco, y actúa igualmente como aliado de Estados Unidos, y por tanto, enfrentada también a Rusia. El cóctel, como puede comprobarse, es ciertamente explosivo. En el meollo de la cuestión la guerra fratricida entre las diversas facciones del Islam (unas más tolerantes y abiertas que otras, remito a los lectores a la entrega de esta serie donde estuvimos repasando las mismas), que tiene a su vez que ver con el antiguo problema de la superación de la fusión entre cultura y religión en todo Oriente, y las motivaciones y circunstancias que llevaron a que las potencias occidentales (sobre todo Estados Unidos) intentaran aprovechar esto a su favor, fomentando de nuevo los Estados fundamentalistas más reaccionarios por toda la región, algo que también hemos comentado en anteriores entregas, a las cuales remito a los lectores y lectoras que no las hayan seguido. Y así, en el pasado, la revolución argelina, la yemenita, y algunas otras, intentaron instaurar Estados laicos, pero sus experiencias fueron abortadas rápidamente por la acción de estas potencias occidentales, así como la instrumentalización que se ha hecho de las llamadas "Primaveras Árabes", en algunas de las cuales también se ha intentado recuperar el laicismo. 

 

Hacemos de nuevo un inciso para aclarar que el fundamentalismo religioso no sólo se da en Oriente. En Estados Unidos, el Tea Party y toda la derecha republicana es fundamentalista religiosa protestante (ellos se creen el país elegido por Dios para representar al gerdarme mundial, y en este sentido, el electo Vicepresidente Mike Pence, declaraba recientemente: "Soy cristiano, conservador y republicano, en ese orden"), y en España, nuestro pasado colonial nos trae los recuerdos de las aberrantes prácticas y genocidios llevados a cabo por el Imperio Español (ese donde nunca se ponía el sol), para llevar la "fe cristiana" a los demás pueblos, y hacer correr la sangre (o expulsar) a los infieles. El fundamentalismo religioso es, por tanto, un problema de gran parte de la Humanidad. Fin del inciso. Pues bien, como decíamos al comienzo, Arabia Saudita es el gran país promotor de las corrientes islámicas más fundamentalistas, por lo cual, seguramente, estamos ante el régimen más tiránico e integrista del mundo, tal como lo califica Carlos Enrique Bayo en este artículo para el medio CaffeRegio., que vamos a seguir como referencia. Mientras critican y lanzan aspavientos en las tertulias hacia el régimen teocrático de Irán, resulta que nuestro Gobierno, nuestro  Jefe del Estado y nuestros poderes económicos rinden pleitesía a Arabia Saudí con pleno conocimiento no sólo de su brutal represión interna, sino también de su falta de responsabilidad financiera e ideológica directa en los crímenes contra la humanidad provocados por el aberrante Estado Islámico. Por tanto, la hipocresía y la doble moral en este asunto es absolutamente pasmosa y vergonzante. 

 

Más aún, nuestros gobernantes multiplican las ventas de armas a ese mismo régimen saudí (por valor de 744 millones de euros entre los años 2010 y 2014), pese a que el Ejército de Riad está cometiendo las mayores atrocidades en Yemen, un país vecino donde sus bombardeos (contra barrios residenciales, hospitales, centros de salud, escuelas, mercados, campos de refugiados, etc.) han dado muerte a miles de civiles inocentes, y a niños y niñas ya de por sí pobres y desnutridos. Y frente a todo ese comportamiento, esa responsabilidad y esas aberraciones del régimen saudí, a nuestros gobernantes, según dicen ellos, sólo les interesan las relaciones económicas. ¿Queremos pruebas más palpables de la complicidad con regímenes terroristas? Nuestra empresa pública naval gaditana Navantia se dispone a vender cinco fragatas Avante 2200 a la Armada saudí, con plena conciencia de que ese "cliente" mantiene desde hace más de un año un despiadado bloqueo naval contra Yemen, que ha privado a ese país de alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad. Dicha venta supone una clara violación del derecho internacional, así como del Tratado sobre el Comercio de Armas, de los Principios Reguladores de las Transferencias de Armas Convencionales adoptados por la OSCE, y de las normas sobre el control de exportaciones de material militar de la Posición Común de la Unión Europea, según denuncian diversas ONG's como Amnistía Internacional, Oxfam Intermón o Greenpeace. 

 

Quizá estemos hablando, en el caso de Arabia Saudí, de la teocracia más cruel y desalmada del escenario internacional, manifestada (entre otras muchas facetas) en su brutal opresión de la mujer y en su sanguinaria persecución de toda disidencia política o religiosa (que hemos dicho que son, para ellos, la misma cosa). Pero ahí está nuestro Rey Emérito Juan Carlos I, como buen exponente de buena amistad con el monarca saudí Salman Ibn Abdulaziz, y con toda su familia. Y esa amistad también ha sido "heredada", parece ser, por su hijo, el actual Rey Felipe VI, que mantiene el mismo interés que su padre en visitar al país saudí cada cierto tiempo, y en mantener las buenas relaciones con la Casa Real saudí. De hecho, hace algo más de un año, Felipe VI, tal como nos recuerda Carlos Enrique Bayo en el artículo de referencia, cambió precipitadamente la agenda de un viaje por Asia para acudir al funeral del Rey Abdulá y mostrar sus condolencias a sus familiares, precisamente en el momento en que Amnistía Internacional hacía una campaña mundial a favor del activista saudí Raif Badawi, condenado a mil latigazos y diez años de cárcel por haber creado un foro en Internet en el que promovía el debate público, y en el que abogaba por la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia. Arabia Saudí es el instigador principal de haber conducido al mundo árabe (y en general a todo el fundamentalismo islámico) al borde del abismo bélico, y es el principal valedor de las teorías interpretativas más brutales y salvajes del Corán, imponiendo su visión a sangre y fuego al resto de países de la zona. Tanto que nuestra derecha política, social y mediática repudia a Irán (que además les sirve de pretexto para atacar a Podemos), y sin ánimo de defender a ningún Estado teocrático, hay que poner las cosas en su sitio, y proclamar sin complejos que ya les gustaría a las mujeres saudíes gozar de la mitad de las oportunidades de trabajo, la independencia, las libertades y los derechos que conservan las mujeres iraníes (y ello pese al machismo y a las odiosas restricciones del chiísmo jomeinista). Continuaremos en siguientes entregas.

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18 noviembre 2016 5 18 /11 /noviembre /2016 00:00
Fuente Viñeta: http://guillermiadas.blogia.com/

Fuente Viñeta: http://guillermiadas.blogia.com/

Los disparates de los ricos pasan en este mundo por sabios proverbios

John K. Galbraith

Otra típica manifestación de los ricos y su tremendo poder, esta vez disfrazado en su cara más amable, se expresa en la idea de las "fundaciones", que son una especie de organizaciones que crean los ricos y todas sus tropas para mostrar su filantropía y generosidad con la sociedad, al mismo tiempo que se niegan firmemente y ponen todos sus empeños para impedir la justicia de salarios más equitativos y continuados proyectos y reformas de justicia social. Actualmente, colaboran con diversas ONG's, patrocinan diversos fondos de ayuda al desarrollo, o donan determinadas cantidades a obras sociales, como los llamados Bancos de Alimentos. Pero mientras hacen todo esto, son partidarios de las reformas laborales más agresivas, del desmantelamiento del Estado del Bienestar, y de la privatización de empresas y servicios públicos. Ahí es donde se les ve claramente el plumero, y enseñan sus más flagrantes contradicciones. Los ricos son una peligrosa plaga de nuestro perverso mundo neoliberal muy dañina para la supervivencia de la propia especie. Han creado su mundo, donde reinan (fíjense en el flamante Presidente electo de los Estados Unidos, un millonario cuyo imperio proviene de la herencia de su padre), controlan y deciden por el resto para detrimento del conjunto de la sociedad. Poseen gran influencia mientras denigran a la Humanidad, reciben premios y honores mientras destruyen naciones enteras, son admirados como ídolos mientras no respetan los más elementales derechos humanos, favorecen crímenes, planifican robos de cuello blanco, especulan continuamente para acumular más y más riqueza, riqueza que se retroalimenta en poder. 

 

En épocas y siglos pasados, desde el nacimiento del capitalismo, muchos ricos eran más cautelosos, pero su nivel de impunidad ha crecido con el salvaje neoliberalismo que padecemos, y los ricos se han vuelto prácticamente intocables. Dominan los medios de comunicación, la mayor parte de los mercados, la producción y comercialización de alimentos, semillas, medicamentos, fondos de pensiones, de seguros, instituciones financieras, incluso el mundo de la cultura. Constituyen toda una plutocracia al servicio del gran capital, que nos tiene al resto de rehenes. Y en cuanto a su poder, los ricos en general poseen proyecciones en los cuerpos de decisión de Gobiernos y grandes corporaciones, y algunos de ellos suelen estar presentes en las reuniones de los clubes internacionales más secretos y poderosos. De tal manera que hoy día, políticas laborales, sociales y culturales toman consejo de los grandes magnates, y por supuesto, las políticas económicas y fiscales casi son ejecutadas al dictado de los más poderosos. Podríamos poner miles de ejemplos que así lo demuestran. Detrás de prácticamente todas las decisiones políticas y económicas que toman los gabinetes gubernamentales, están las orientaciones de los grandes banqueros, de los grandes dueños y accionistas de grandes empresas, es decir, de los más ricos. Se sabe, por ejemplo, que en Estados Unidos, Citibank presentó una lista de nombres de la que salió una gran parte del gabinete de Barack Obama. Igual proyecta hacer Donald Trump, para cuyo Gobierno ya suenan nombres de ex banqueros o ex petroleros de la élite empresarial norteamericana. Y en nuestro país, desde la Transición (por no remontarnos a los tiempos de la dictadura franquista), los planes del Gobierno se ajustan a los designios de la élite social, que es la que detenta realmente el poder. 

 

Para demostrarlo, vamos a basarnos en un fantástico artículo aparecido recientemente en el medio "Contexto y Acción", titulado "El Gobierno en la sombra del Ibex-35", escrito por el sociólogo Rubén Juste, y apoyado por una infografía de José Luis Marín. Recomiendo a mis lectores y lectoras el artículo al completo, ya que no tiene desperdicio. La entradilla de dicho artículo ya nos pone en situación: "Una minoría selecta de los 417 consejeros de las principales corporaciones conforma el poder real: sus empresas empiezan a pesar más que el Estado, y a asumir paulatinamente sus competencias". Peligroso, ¿verdad? Cita el caso del empresario y ex político Juan Miguel Villar Mir (que ha triplicado su fortuna durante la crisis), que antes de las elecciones del 26J advirtió claramente: "Lo importante de verdad es que no se nos dé la presencia de Podemos, porque eso desajustaría la economía". Parece ser que los políticos a su servicio así lo han planificado. Las empresas del IBEX-35 configuran un entramado empresarial de gran poder cuya capitalización alcanza el 50% del PIB (más de 500.000 millones de euros), y que están dirigidas por 417 consejeros. Estas personas controlan e influyen en empresas que operan en todos los sectores: banca, telecomunicaciones, educación, salud, alimentación, transporte, energía, etc. Conforman una especie de Estado paralelo y privado, o semiprivado, con un apellido común: Sociedad Anónima. Entre ellos, destaca una selecta minoría que se sienta en varios Consejos de Administración, y que además puede presumir de poseer una relación privilegiada con el Estado. Se trata de un mundo eminentemente machista, que no conoce el significado (en cualquiera de sus acepciones) del término igualdad. Desde sus privilegiadas poltronas despliegan sus influencias, su radio de acción y sus perversos designios sobre la evolución de las políticas que se han de proyectar para el resto de la sociedad. 

 

Por el contrario, en el otro extremo, los movimientos sociales y las clases populares y trabajadoras no poseen apenas peso en la toma de decisiones al más alto nivel. El gran filósofo y lingüista norteamericano Noam Chomsky, una de las personalidades con mayor prestigio mundial, lo ha expresado en los siguientes términos, en su último libro titulado "¿Quién domina el mundo?": "La gran mayoría de la población, en el extremo bajo de la escala de ingresos/riqueza, se halla, de hecho, excluida del sistema político, y sus opiniones y posturas son pasadas por alto por sus representantes formales, mientras que un pequeño sector en la cima posee una influencia arrolladora". Como puede apreciarse, las tremendas desigualdades sociales provienen fundamentalmente de esta injusta sociedad proyectada para favorecerlas, para incrementarlas y para perpetuarlas. Una sociedad que funciona bajo una arquitectura pensada y diseñada por y para las élites, en claro beneficio hacia ellas, y en claro perjuicio hacia los más desfavorecidos. Podríamos poner mil ejemplos distintos para demostrar lo que decimos, desde las cifras del paro y la reducción de prestaciones por desempleo, hasta el crecimiento de las cifras que albergan las SICAV (instrumento fiscal pensado para que las grandes fortunas tributen a un ridículo 1%), o bien, fijándonos simplemente en las políticas salariales. El reciente Informe de Intermón Oxfam titulado "Bajan los salarios, crece la desigualdad" (actualizado a Noviembre de 2016) constata la profunda brecha de la sociedad española. Mientras en 2006 el 10% más rico de la población disfrutaba de una renta diez veces superior a la del 10% más pobre, en 2015 la diferencia fue de 15 veces. Pero mucho mayor aún es la barrera que separa a los altos directivos del IBEX-35 con respecto a sus empleados: ganan una cantidad 96 veces superior. 

 

Continuando con las opiniones de Noam Chomsky, él cree que "la globalización neoliberal está para asegurar que las élites están protegidas, pero no la clase trabajadora, a la que terminan bajando los salarios". Pero fuera de retóricas, veamos los datos concretos que avalan las palabras del gran sabio norteamericano. Según el referido estudio de Intermón Oxfam, dado a conocer por el medio Eco Republicano, basándose en una información del Canal Cuatro, los salarios han caído más entre quienes menos cobran, es decir, los más pobres son los que más pagan las consecuencias de la crisis. En efecto, y según dicho Informe, quienes cobran menos de 960 euros al mes han visto cómo su salario ha menguado un 28%, es decir, los más pobres han perdido aproximadamente un tercio de su salario antes de la crisis. En cuanto a los salarios medios, quienes cobran hasta 1.770 euros al mes, han visto cómo su salario se ha reducido en un 18%, es decir, han perdido aproximadamente un quinto de su salario inicial. Y por último, en cuanto a los salarios altos, quienes ganan más de 5.628 euros al mes, han visto cómo su salario se incrementaba en un 3%. La conclusión está bien clara, y no querer entenderla es enfrentarse a la más objetiva realidad: la crisis no es igual para todos, ni todos hemos hecho el mismo esfuerzo, ni estamos todos en el mismo barco (o si lo estamos, vamos en distintos niveles), ni estas cifras son cosa de cuatro espabilados, como quieren hacernos pensar desde la derecha: la crisis (desencadenada por los desmanes de la banca, pero producida en el fondo por las propias contradicciones del capitalismo) es una clara estafa de los ricos hacia los pobres, una oportunidad para aprovecharla en beneficio del capital. Continuaremos en siguientes entregas.

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17 noviembre 2016 4 17 /11 /noviembre /2016 00:00
Viñeta: Kike Estrada

Viñeta: Kike Estrada

Aunque sea cierto que mi cerebro es de mi propiedad, el funcionamiento social de la mente no depende de su propietario sino del contexto en el que se forma la mente, de los flujos mediáticos, de los impulsos estéticos, de las exigencias que la infosfera impone de muchas maneras. Es falsa la idea de que la mente es individual. Cuanto más tupida sea la red de interacciones comunicativas y tecnológicas entre las diversas mentes y las diversas máquinas de elaboración mental, más tiende la mente individual a ser simple articulación de la mente global

Franco Berardi ("La fábrica de la infelicidad")

Porque como en entregas anteriores hemos afirmado, nuestra mente está sujeta a miles de mensajes, desde que nacemos, que van modelando nuestro comportamiento individual y social, y marcando los cánones sobre lo que está bien o mal, sobre las mentiras y las verdades, sobre lo correcto y lo incorrecto, sobre la normalidad y lo que  no lo es. Pero también se nos inculca lo que es importante y lo que no, los valores fundamentales por los que funcionamos en nuestro mundo (conjunto de interacciones que delimitan los límites de nuestra sociedad), y nuestras posibles reacciones,  basadas en dichas experiencias. Y en todo ello, como venimos contando, los medios de comunicación desarrollan una labor fundamental. El adormecimiento de las conciencias, los raseros que conceden atención a los fenómenos, y una estricta gama de valoraciones, están dictados por nuestro juicio, por nuestro "sentido común", con la inestimable ayuda de los medios de comunicación. De ahí que sea tan interesante averiguar cómo se configuran dichos medios, quiénes están detrás de ellos, qué intereses poseen, a qué sectores sirven con sus informaciones, y hasta qué punto se alejan de lo que debiera ser el paradigma en una sociedad democrática, que no es otro que una información veraz, y auténticamente pluralista. 

 

En este sentido, voy a rescatar unos comentarios de Olga Rodríguez, quien en un reciente artículo para eldiario.es, sobre la problemática de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), reflexionaba en los siguientes términos: "Cuando se celebran debates políticos entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno suele haber más de 400 periodistas acreditados. Si 400 periodistas se apostaran con cierta frecuencia a las puertas de un CIE la sociedad conocería las violaciones de derechos que en ellos se perpetran, y es probable que finalmente las autoridades permitieran a la prensa grabar dentro de esos centros hasta ahora vetados para las cámaras. Si 400 periodistas acudieran con asiduidad a las puertas de un desahucio, se habrían evitado muchas más expulsiones. Si 400 periodistas dieran visibilidad cotidiana a las personas con trabajos precarios, a las desempleadas, a las víctimas de maltrato de género o a las que cada vez trabajan más por menos, tendríamos debates públicos más útiles y menos cortinas de humo creadas para inocular miedo y para que creamos que la estabilidad está íntimamente ligada al recorte de nuestros derechos y libertades". Olga explica, como acabamos de ver, y con esa maestría que le caracteriza, la importancia de situar el "foco mediático" en los problemas realmente interesantes, en los que de verdad preocupan a la gente, en los auténticos problemas graves de nuestra sociedad, en las tremendas injusticias y desigualdades, como patrón e indicador social de hacia dónde se tienen que mover las informaciones, en vez de a donde le interesen a los dueños de los medios de comunicación, que lógicamente verán el mundo desde un prisma muy diferente. 

 

Y hablando precisamente de los dueños de los medios de comunicación, y como un breve repaso didáctico, vamos a seguir algunos artículos del medio "El Salmón Contracorriente", uno de los medios alternativos más interesantes en la actualidad, para que nos ilustren sobre ello. El primero de ellos lo firma Julio Fernández, y se titula "¿Quién controla y financia los medios de comunicación que nos informan?". El autor comienza asegurando algo muy cierto: "Saber de dónde viene la información debería ser tan imporante como la información en sí misma, ya de que de este modo el receptor de la información podría en muchos casos estimar la intención, o los intereses que puede haber detrás de todos esos datos proporcionados". Sin embargo, la información sobre la propiedad de los medios no suele ser algo transparente, y de hecho, sólo existen dos países en Europa que tienen la obligación de proporcionar dicha información a la sociedad, según sus respectivas legislaciones, que son Austria y Croacia. Todos los demás países de nuestro entorno no poseen esa obligación legal, por lo cual averiguar quiénes son los actores que se encuentran detrás de lo que leemos, vemos y escuchamos en cada medio, es un arduo y tedioso trabajo de investigación. Pues bien, las cifras manejadas por este autor ponen de manifiesto que son cuatro los holdings de comunicación que a nivel mundial controlan el 96% del total del negocio mediático, y paradójicamente, esos cuatro holdings multinacionales, están dirigidos por lobbies judíos. Veamos los datos concretos. 

 

En efecto, estos cuatro conglomerados empresariales son Walt Disney, Time Warner Inc., Viacom/CBS (controlados por la familia de banqueros judíos Rosthchild), y 21st Century Fox, con su subsidiaria News Corporation liderada hasta el año 2012 por el magnate Rupert Murdoch, después de que dejara la empresa por las escuchas a grandes personalidades a través de su medio sensacionalista "News of the World". La 21st Century Fox está dirigida por lobbies sionistas y el sector bancario (JP Morgan, Elliot Associates L.P., Invesco Ltd., Waddell & Reed Finnancial Inc. y Deustche Bank AG). Todos esos medios de comunicación engloban en sus estructuras empresariales todo tipo de canales de televisión, radio, publicaciones, revistas, etc. De hecho, sobre el poder de dichos lobbies judíos en la información que se mueve en Estados Unidos, es famosa la frase que pronunció la portavoz israelí, Tzipora Menache: "Ustedes saben muy bien, y los estúpidos americanos saben igualmente bien, que nosotros controlamos su gobierno, independientemente de quién se sienta en la Casa Blanca. Ustedes ven, yo sé esto y ustedes lo saben que ningún presidente americano puede estar en una posición de desafiarnos aún cuando nosotros hacemos lo inconcebible. ¿Qué pueden ellos hacernos a nosotros? Nosotros controlamos el congreso, nosotros controlamos los medios de comunicación, nosotros controlamos el espectáculo, y nosotros controlamos todo en América. En América usted puede criticar a Dios, pero usted no puede criticar a Israel". Absolutamente impresionante. No son necesarias más palabras. Espero que mis lectores/as se explicarán muchas cosas (aunque sigan siendo injustificables) después de saber esta información. 

 

Siguiendo de nuevo a Julio Fernández, existen en el mundo otros muchos casos curiosos, y que no dejan de ser paradigmáticos para comprender las dinámicas e intereses que se encuentran detrás del sector de la información internacional. Un caso igualmente típico es aquél donde encontramos a empresas que, perteneciendo a sectores no relacionados con los medios de comunicación, entran en el negocio a través de la adquisición de terceras empresas de dicho sector, participando en su accionariado con más o menos poder. Si a esto le añadimos que las empresas propietarias sean de sectores, digamos, controvertidos, la cosa ya tiene cierto interés. Un ejemplo muy claro de ello es el de los grupos armamentísticos franceses, concretamente de las empresas Lagardère o Dassault Aviation, las empresas de armamento más grandes del país, teniendo en cuenta además que Francia es el cuarto país exportador de armas del mundo, detrás de Estados Unidos, Rusia y China. Pues bien, paradójicamente, dichas empresas controlan dos de los periódicos más importantes del país, como son Le Monde y Le Figaro. Tremendamente curioso, ¿no es cierto? Teniendo esta información, y leyendo ciertos editoriales de dichos medios, es más fácil comprender ciertos mensajes y los intereses que se sitúan detrás de ellos. En la siguiente entrega daremos un pequeño repaso al sector de medios de comunicación español, con sus diferentes e intrincadas relaciones de propiedad y participación de sus empresas. 

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16 noviembre 2016 3 16 /11 /noviembre /2016 00:00
Hay que estar en las Instituciones y en las calles

Si queremos convertirnos en CONTRAPODER, la respuesta pacífica ciudadana al desatino sólo puede venir desde la Unidad de acción. Teniendo claro que para que ésta sea efectiva debe combinarse la presencia Institucional con la Movilización Social

Mesa Estatal del Frente Cívico "Somos Mayoría"

2017 necesitará políticos dispuestos a trasladar los escaños a las calles, para sentarse cara a cara con los problemas sociales. Para marcar debate

Olga Rodríguez

Ahora es el momento y tenemos derecho a tomar las calles para denunciar lo que es una maniobra de la oligarquía para conservar el poder, lo que no es más que un golpe para poder seguir recortando nuestros derechos, para poder seguir vendiendo nuestra soberanía nacional y pisando nuestra dignidad como pueblo trabajador. Ante una democracia secuestrada tomar las calles en señal de protesta no solo es legítimo sino además necesario. El parlamento hoy está aún más lejos del pueblo al que debe representar

André Abeledo Fernández

El desafío que tiene ante sí Unidos Podemos es, por tanto, enorme. Le corresponde ejercer de oposición desde el parlamento y, a la vez, contribuir a la apertura del nuevo ciclo de protestas que parece anunciarse. Tareas ambas en absoluto incompatibles y que deberían articularse no solo en términos reactivos sino también proactivos; o sea, acompañados de propuestas

Jaime Pastor

Después de la rendición del Susanato ante el Gobierno del Partido Popular, es evidente que la fuerza política de oposición será claramente Unidos Podemos. Pero la pregunta que debemos hacernos sería la siguiente: ¿debemos ser sólo fuerza política de la oposición, esto es, en el Congreso de los Diputados? La derecha política, social y mediática siempre intenta llevarnos a su terreno, introducirnos en su juego, que aceptemos sus reglas, su lenguaje y sus procedimientos. No podemos caer en ese juego. Hasta Mariano Rajoy, en su discurso de investidura del jueves 27 de octubre, dejó caer algo así como que si los manifestantes de Rodea el Congreso se sentían o no representados por la fuerza política de Pablo Iglesias. Para entenderlo mejor, hagamos primero un poco de historia. El relato es bien sencillo. Durante la segunda legislatura de Zapatero se levantó el Movimiento 15-M como expresión popular por el descontento general hacia las políticas practicadas por el bipartidismo, pero enseguida, dichas fuerzas políticas retaron a los representantes de dicho movimiento social a presentarse a las elecciones. Dicho reto sólo era una pura fachada, porque desde que se materializó la convocatoria popular en expresión política con el surgimiento de Podemos, la oligarquía, el bipartidismo y las élites económicas y sociales que forman esa casta que nos gobierna, no han hecho más que poner palos en las ruedas, intentar desprestigiar a la formación morada, y lanzar todo su ejército de medios de comunicación a su acoso y derribo. 

 

Pero no contentos con ello, y ante la creciente representación parlamentaria de Unidos Podemos en prácticamente todas las Instituciones (Ayuntamientos del cambio, Comunidades Autónomas en co-gobierno con otras formaciones, representación en el Congreso y en el Senado, etc.), el bipartidismo (ahora expresado mediante la triple alianza PP-PSOE-C's) y los poderes fácticos situados tras ellos, intentan ahora alejar la representación política de Unidos Podemos de su representación popular, argumentando poco menos que es una contradicción que estén en el Parlamento y en la calle, que han de elegir entre uno u otro, porque estar en ambos es una contradicción. Y así, ante la pasada convocatoria de la Coordinadora 25S a manifestarse durante la misma tarde de la investidura de Rajoy, y ante las declaraciones de los líderes de Unidos Podemos de apoyar dicha manifestación, la Vicepresidenta Sáenz de Santamaría dijo que "era como criticarse a ellos mismos", y Albert Rivera manifestó: "Nos pagan para trabajar dentro del Congreso, no para estar fuera protestando". Por su parte, Celia Villalobos (PP) dijo a Unidos Podemos que no se puede estar en el Parlamento y en la calle al mismo tiempo. El mensaje de la derecha pretende de nuevo confundirnos y llevarnos a su terreno. Pretenden que dejemos de estar en las calles, pretenden que dejemos de representar a aquéllos que nos han votado, tal como hacen ellos. Jamás un partido político que desee representar a la gente puede olvidarse de la movilización popular y ciudadana. 

 

Y así, engañosamente, se pretende que nos convirtamos, al igual que ellos, en políticos que no representan más que a los grandes poderes económicos, que los sostienen y los financian, con la condición de que se alejen de la calle, de que se olviden de las promesas electorales, de que renuncien a representar a aquéllos que les votaron. Jamás un partido de izquierdas que se precie de serlo puede caer en dicha estrategia. Porque curiosamente, aquéllos que postulan dicha forma de entender la política, son los mismos partidos a los que no les preocupa nada estar presente en el Parlamento y en los grupos financieros, en los Consejos de Administración, en todo tipo de lobbies representativos de los intereses de la gran empresa, o en cualquier otro tipo de actividad que consideren oportuno. Pero se olvidan de que el Movimiento 15-M es un contrapoder, al igual que los movimientos sociales, o cualquier otra organización producto de la sociedad civil organizada, y que lucha porque se atiendan sus demandas ciudadanas. Y así, asociaciones de vecinos, AMPAS, ONG's, agrupaciones de colectivos, asociaciones de mayores, de jóvenes, de mujeres, de dependientes, colectivos profesionales, etc., todos tienen derecho a ser escuchados, y no sólo los representantes de los grandes agentes económicos. Y eso es justo lo que ha de hacer Unidos Podemos si desea de verdad continuar siendo una alternativa real de gobierno. En resumidas cuentas, se debe plantear la batalla tanto desde dentro de las Instituciones, como desde fuera de las mismas. 

 

La unidad electoral, de esta forma, debe complementarse con la unidad de acción, con la unidad en la lucha, con la unidad social. De forma pacífica pero contundente, con firmeza y con determinación, y con plena coherencia entre demandas y actuaciones, la izquierda debe estar presente en las calles y en las Instituciones. Desde los lugares de trabajo, en las juntas vecinales, en los colegios y en la Universidad, en los mercados y en los polígonos industriales. La fuerza de la oposición se construye así, con ideas, con valentía, con coherencia y con representación en todas las facetas de la vida social. Debemos, por tanto, ser fuerza política de oposición, en el Congreso, pero debemos configurarnos como una fuerza política de Gobierno. Y eso pasa por no defraudar no sólo en las Instituciones donde Unidos Podemos tenga presencia, sino también en la calle. Debemos estar en el Congreso, pero también en las plazas, calles y avenidas de nuestras ciudades. Debemos estar en el Senado, pero también en los pequeños pueblos y en sus comarcas. Debemos estar en las Comisiones de trabajo de las Cortes, pero también en los centros de trabajo, en las huelgas, en las movilizaciones y en las mareas ciudadanas. En resumen, debemos hablar en las más altas tribunas, pero también en los foros más humildes. Sólo siendo un auténtico movimiento político y social, sin defraudar un ápice las aspiraciones de las clases populares y trabajadoras, sólo siendo absoluta y escrupulosamente coherentes entre nuestras acciones, proclamas y actitudes, será posible convertirnos en fuerza real de Gobierno de este país. Y cuando lo consigamos, aún tendremos que seguir estando en las Instituciones, pero también en las calles, asegurando la plena coherencia de las políticas puestas en marcha. 

 

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