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1 agosto 2013 4 01 /08 /agosto /2013 23:00

Se ha publicado una Carta Abierta que un sacerdote afincado en Roma ha dirigido al diputado Gaspar Llamazares, del Grupo de la Izquierda Plural. El nombre del religioso trinitario español es Pedro Aliaga, y por supuesto, la carta ha sido remitida para su publicación a uno de los diarios más reaccionarios, como es el ABC. Desde aquí, vamos a contestar a este cura, independientemente de la respuesta que pueda darle su destinatario, porque entendemos que la Carta, aunque tenga un destinatario concreto, ha sido remitida en general a todas las personas que pensamos igual (en este aspecto) que el señor Llamazares. No he podido encontrar la página en el Diario ABC, por lo que remito a los lectores interesados en su lectura completa, al enlace siguiente: http://www.slideshare.net/xolisimo/carta-de-un-cura.

 

La carta parte de la solicitud que ha cursado IU de retirar los crucifijos y otra simbología religiosa de los actos de juramento de los cargos públicos, así como del contexto de las escuelas y colegios públicos. A partir de ahí, nuestro sacerdote va haciendo una serie de preguntas a nuestro diputado, todas ellas provistas de una inmensa dosis de demagogia, pero que vamos a ir contestando desde aquí. Por ejemplo, le pregunta si va a pedir la retirada de nuestros museos de los cuadros de Cristos de Velázquez o Vírgenes de Murillo. Le pregunta si va a acudir a su escaño en Navidad, si se va a aupar a la Torre de la Catedral de Toledo para tapar sus cruces, si va a pedir también la retirada de la imagen impresa en los billetes de 20 euros por representar la ventana gótica de una catedral europea, y también le pregunta si va a solicitar que se prohíba la Semana Santa, o la Romería del Rocío.

 

Continúa este sacerdote preguntándose si pediremos también la retirada de nuestras bibliotecas estatales de las obras de Gonzalo de Berceo o de Lope de Vega, o si solicitaremos cambiar los nombres de los pueblos con reminiscencias religiosas (que hay muchos) de nuestro país, o si comenzaremos una cruzada para eliminar o cambiar las fiestas populares que hacen referencia a algún santo (como San Fermín), y también bromea con el nombre de Gaspar Llamazares, por llamarse como uno de los tres Reyes Magos. El señor Aliaga, como decimos, juega con trampa, además de mezclar asuntos de la cultura de nuestro país de muy diversa índole.

 

La trampa consiste en jugar con al menos 20 siglos de ventaja, que son (en la era Cristiana) todos los que la religión lleva instalándose en nuestras vidas. Por tanto, es lógico y natural que durante todo este tiempo todas o casi todas las manifestaciones culturales y artísticas de un país (el nuestro, en este caso) se hayan impregnado de la simbología religiosa. ¿Queremos acabar con todas ellas? La respuesta es NO, porque no tiene sentido, como nuestro sacerdote plantea, ignorar una obra de arte de tamaño calibre como una Virgen de Murillo. Lo cual no quita para que, a medida que el Estado se va alejando de las religiones, respetando a todas por igual, pero sin permitir que ninguna de ellas ocupe el plano público, las manifestaciones religiosas llevadas a cualquier ámbito cultural o artístico irán desapareciendo. En el fondo lo que subyace en los demagógicos planteamientos de este sacerdote es mezclar churras con merinas, y no entender en absoluto lo que significa un Estado Laico. Pero no se preocupe, señor Aliaga, que se lo vamos a explicar.

 

Los que defendemos un Estado Laico no queremos acabar con la existencia de las religiones, porque con eso se acaba desde la educación, el conocimiento y la cultura. Lo que queremos es que la religión no ocupe ninguna manifestación de ámbito público, llevada a cualquier terreno. Por tanto, lo que queremos es la que la religión (cualquiera de ellas) sea cultivada únicamente en los ámbitos privados de las personas y de las familias creyentes. ¿Es esto tan difícil de entender para una persona cultivada como usted? Lo que queremos, señor Aliaga, es que la religión no continúe dictando su retrógrada moral a toda la población desde púlpitos sufragados con dinero público, porque gracias al poderío y a la influencia de la religión, se han cometido los crímenes más atroces contra la humanidad, y se ha embrutecido a las personas durante siglos. Queremos a las religiones únicamente en el ámbito privado, sufragada con fondos privados, procedentes de sus fieles, y cuando consigamos esto total y absolutamente, lo demás irá cayendo por su propio peso. Un comentario final, señor Aliaga: el partido al que pertenece el señor Llamazares no sólo no va a desaparecer, sino que, por si no se ha enterado usted, está llamado a convertirse en fuerza política mayoritaria en el Congreso. Así que vamos a dar la batalla.

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31 julio 2013 3 31 /07 /julio /2013 23:00

No cabe duda de que vivimos tiempos convulsos y de contradicción permanente. Pongamos un simple ejemplo: mientras el Papa Francisco se pregunta que quién es él para criticar a un gay (siempre que ese gay sea creyente, claro), en Rusia se cuentan por cientos las recientes agresiones a la comunidad homosexual. Dichos acontecimientos deben animarnos todavía más a continuar en la lucha por la liberación y el reconocimiento del mundo LGTB. Hagamos en esta entrega un somero repaso a la creciente homofobia que se está experimentando en Europa y en otros sitios del mundo. Parece que ya queda atrás la movilización sin precedentes de la derecha católica francesa y sus movimientos sociales adláteres contra la Ley de Matrimonio Homosexual de François Hollande, pero ha representado un punto de inflexión de incalculables dimensiones.

 

Los datos publicados recientemente por la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA) confirman que las tendencias sociales de rechazo a la homosexualidad y el ataque a los derechos de estos colectivos están sufriendo un espeluznante aumento en nuestro viejo continente. Según publica Carlos Elordi en eldiario.es: "La FRA ha entrevistado a más de 93.000 homosexuales, bisexuales y transexuales (LBGT) de los 27 países de la UE, más Croacia. Casi la mitad de ellos (el 47%) ha asegurado que en los últimos doce meses ha sufrido alguna forma de discriminación por culpa de su orientación sexual. Cerca de uno de cada cuatro ha denunciado haber sido víctima de asaltos o amenazas violentas en los últimos cinco años y el 6% ha afirmado que ha sido atacado físicamente en los últimos 12 meses, en no pocos casos en el seno de sus propias familias".

 

Por porcentajes de respuestas positivas (es decir, las que reconocen y denuncian los hechos), el mayor acoso al mundo LGTB viene de los países de Europa del Este (Lituania, Croacia, Polonia, Rumanía, Bulgaria, Eslovenia, etc.). Y en el otro extremo, es decir, los países más tolerantes, serían respecto a estos datos, Luxemburgo, Dinamarca y Holanda. Y fuera de la Unión Europea, el panorama, como decíamos más arriba, es aún más desolador. Diez regiones de la Federación Rusa han aprobado leyes que prohíben lo que se denomina “propaganda prohomosexual”, seis de ellas podrían hacerlo en breve, al igual que el propio Parlamento ruso, la Duma, que tramita una ley que viola abiertamente la normativa internacional sobre derechos humanos, y según la cual una persona que exprese en público lo que se consideran opiniones favorables a la homosexualidad –como el apoyo al uso de preservativos para su práctica– será multada con 145 euros, y si es una ONG con más 15.000. En Moldavia, varias de las mayores ciudades del país se han declarado “zonas libres de gays”. Y en Uganda, hace poco se aprobó una ley que hasta prevé la pena de muerte para los casos de “homosexualidad agravada”. Actualmente, la homosexualidad se sigue considerando delito en 76 países del mundo.

 

Se nos está cayendo incluso el mito británico, considerado hasta hoy como un buen referente de las políticas públicas de apoyo y reconocimiento al mundo LGTB. Alli, un sector de los tories, junto a un grupo de diputados laboristas, está dando la batalla para tumbar la ley de matrimonio gay presentada por el Gobierno Cameron. Son los mismos que exigen la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y los que más alboroto popular han levantado ante el nacimiento del hijo de los Príncipes Guillermo y Catalina. Es decir, los sectores que abogan por el conservadurismo puro y duro, aplicado en todos los frentes. La derecha mediática y política, que se resiste (siempre lo ha hecho, y en todas partes del mundo) a que la sociedad evolucione hacia más justicia social.

 

Y es que en el universo de las ideas conservadoras, trasnochadas, reaccionarias, intolerantes e insolidarias, acrecentadas además en tiempos de crisis, los asideros ideológicos más radicales se tornan en referentes casi absolutos. Y temas como la diversidad sexo-genérica se vuelven caballos de batalla fundamentales. Podríamos extrapolarlo al mundo de los migrantes, que representan también, aunque en otro plano, otra cara de la misma moneda. Esa moneda que nos lleva a un mundo más injusto, más inhumano, más irracional y más enfrentado. Ese mundo donde los distintos no son aceptados. Ese peligroso mundo del cual tenemos precedentes históricos que queremos olvidar. Continuaremos en siguientes entregas.

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30 julio 2013 2 30 /07 /julio /2013 23:00

Partamos de una pregunta inicial: ¿Qué tipo de sistema educativo necesita el capitalismo? Pues básicamente, un sistema educativo que forme personas dóciles y poco críticas con el propio sistema capitalista. Esto será mucho más difícil de conseguir mediante un sistema educativo público, gratuito y de calidad, y por tanto, el primer objetivo es dar peso a los centros privados y concertados, y recortar en todos los frentes (profesores, retribuciones, medios, ratios, etc.) en el sistema público, hasta que éste se convierta en un sistema educativo residual. A la vez, el sistema educativo público, además de recortado, ha de formar a las personas con menos recursos, a las que se les brindarán menores posibilidades, mientras que las personas con mayores recursos serán desviadas a los centros privados y/o concertados, dotados de más medios y posibilidades, con lo cual estamos construyendo un sistema elitista.

 

El capitalismo necesita por tanto que el sistema educativo sea discriminatorio, elitista, apoyado en lo privado y recortado en lo público. El segundo gran parámetro a considerar es que el sistema educativo, para servir bien al capitalismo, ha de estar imbuido de su propia filosofía, y a su vez esto se manifiesta en varios frentes: no sólo no ha de cuestionar el propio sistema capitalista, sino que además ha de difundir sus ideales, sus bases y sus valores, por ello el propio sistema educativo ha de funcionar como un negocio, es decir, sujeto a parámetros mercantilistas, tales como la selección del alumnado, la publicación de ránkings, o la eliminación de la democracia en el funcionamiento de los propios centros. Para ello, se elimina la capacidad de decisión de los órganos colegiados, se le concede máximo poder al Director/a del centro, y a su vez éste se nombra desde la propia Administración.

 

Como se puede observar, van encajando todas las piezas del puzzle, para construir un sistema educativo que sirva desde la base y completamente al capitalismo. Por último, se van perfilando unos contenidos educativos claramente ideologizantes, que vayan formando al alumnado en los valores capitalistas: la explotación, la competitividad, el valor de lo privado frente a lo público, de lo individual frente a lo colectivo, etc. Para ello, se eliminan una serie de asignaturas que puedan educar en otros valores (Educación para la Ciudadanía), se establecen una serie de asignaturas troncales con mayor peso (para restar peso a otras), y se establecen (para centralizar la evaluación de resultados) una serie de pruebas de evaluación externas, controladas por comités estatales. La guinda del pastel la pone la relevancia recuperada de la asignatura de religión, para que por supuesto, los alumnos sigan formándose en los valores de la Religión Católica, con lo cual se ayuda también a difundir los valores de la misma, tales como la oposición al aborto, la primacía del patriarcado, el relevo de la mujer a sus tareas domésticas, y el cuestionamiento de las opciones sexuales.

 

Todo ello nos dibuja el panorama donde la Ley Wert, la llamada LOMCE, nos conduce: un sistema educativo sexista, discriminatorio, desigual, que dé apoyo a los centros privados, que elimina la democracia decisoria en los centros, que fomenta el elitismo, la excelencia para los centros privados, la eliminación de fondos para los centros públicos, los recortes en profesorado, la elevación de ratios, el endurecimiento del sistema de becas y ayudas al estudio, la legitimación de las desigualdades, la instauración de valores del capitalismo, la dictadura de los valores religiosos, la instauración de evaluaciones externas, el desprestigio de la actividad docente, la elección de itinerarios tempranos, el cambio de funcionamiento de los centros bajo criterios mercantilistas, el fomento de la competitividad entre los propios centros, la publicación de ránkings, la capacidad de selección del alumnado, el apoyo de patrocinadores privados, o el mayor peso de la propia Administración para controlar que todo este edificio, toda esta arquitectura del sistema educativo sirva perfectamente al capitalismo. Como suele finalizar Vicenç Navarro, así de claro.     

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29 julio 2013 1 29 /07 /julio /2013 23:00

En torno al debate sobre la función social de la propiedad se enmarca el fondo que lleva al PP a interponer un recurso ante el Tribunal Constitucional, sobre la posibilidad de paralizar (lo cual se ha ordenado de forma cautelar) el Decreto-Ley de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía. Recordemos que en dicho Decreto se ordena la expropiación temporal por un máximo de tres años, de viviendas en propiedad de los bancos, en los casos de familias que vayan a ser deshauciadas, y estén en riesgo de exclusión social. Pero todo ello lo podemos enmarcar en un debate más amplio, en torno al sentido y a los límites de la propiedad privada en nuestro país.

 

Comencemos por echar un vistazo a la Constitución Española de 1978, actualmente vigente pero incumplida, para ver hasta qué punto reconoce o no la función social de la propiedad. El derecho a la propiedad privada es recogido en su artículo 33, así como que "la función social de ésta estará delimitada por las leyes". Por otra parte, el artículo 128 declara que "toda la riqueza del país en sus distintas formas, y sea cual fuere su titularidad, estará subordinada al interés general". Esta pequeña frase es el corazón fundamental de la cuestión, que tendrá que interpretar el TC en el susodicho recurso, para darle la razón al PP o a la Junta de Andalucía. Las dos preguntas que pueden plantearse a continuación serían: ¿el conjunto de las viviendas vacías existentes (en Andalucía para nuestro ejemplo) forman parte de "toda la riqueza del país"? Y la segunda: ¿puede considerarse como "interés general" dotar de viviendas al conjunto de las familias (andaluzas, en nuestro caso) que no disponen de ella?

 

funcion_social_propiedad.jpgPeliagudo asunto, como puede verse, si nos inmiscuimos en la maraña de leyes, decretos, y jurisprudencia a interpretar sobre estos casos. Sin embargo, creo que si utilizamos el sentido común, por otra parte el más común de los sentidos, lo podremos ver todo un poquito más claro. En el origen de todo ello, como decimos, el sentido y el límite del derecho a la propiedad privada. ¿Puedo yo, persona física, ser dueño de un bolígrafo? Parece que nadie se opondría a la respuesta afirmativa. Bien, extrapolémoslo un poco más. ¿Puede una empresa, persona jurídica, ser dueña de cincuenta millones de bolígrafos? Parece que también está muy claro que sí. Básicamente, porque con la posesión de dichos utensilios para escribir no estamos atentando contra el interés general, ni sobre todo, estamos poniendo en peligro ningún derecho fundamental de las personas.

 

El debate se complica cuando, en vez de bolígrafos, hablamos de viviendas, o de agua, o de energía, o de comunicaciones, o de alimentación. El conflicto surge no cuando una persona física o jurídica es propietaria de una vivienda, o de un pozo, o de un carro de alimentos. El problema surge cuando toda la propiedad sobre dichos bienes fundamentales se traslada al control de las empresas privadas, que se mueven siempre con ánimo de lucro, porque entonces dejan de estar garantizados el cumplimiento de los derechos fundamentales de toda la ciudadanía. Y en nuestro país, los poderes públicos han permitido durante décadas que la propiedad privada de los poderosos esté por encima del interés general, vulnerando lo establecido en la Constitución. Véanse por ejemplo las luchas del SAT por ocupar fincas en Andalucía, para garantizar la función social del uso de dichas tierras, para los trabajadores que laboren en ellas.

 

Ni siquiera se trata de una cuestión de prioridades, sino de la prohibición por parte de los poderes públicos de que los derechos fundamentales de las personas puedan estar en manos del sector privado. Otro tanto ocurre con los ahorros de toda la sociedad, que no pueden estar en manos de la banca privada, porque ya estamos viendo lo que ocurre: acordémonos por ejemplo de los cientos de miles de personas estafadas por el negocio de las participaciones preferentes, incluyendo ancianos y niños. El afán de lucro privado llega a ser tan despiadado y cruel que nada se interpone en su camino. Una sociedad justa debe poner coto a la ambición de las empresas privadas, y prohibirles comerciar con bienes o servicios públicos, esos que protegen "el interés general". Este es el motivo de que deba existir, por ejemplo, una Banca Pública.

 

Los límites por tanto hay que ponerlos en el sentido de que los poderes públicos, como parece sugerir nuestra Constitución, sean los garantes últimos de que la función social de la propiedad se respeta, y de que por tanto, se ponen siempre por delante los derechos fundamentales de las personas, antes que la propiedad particular de una empresa privada. Si esto no se garantiza, es ahí donde comienzan los conflictos. ¿Y cómo ha de garantizar un Estado justo esta cuestión? Pues simplemente velando porque los derechos fundamentales no se puedan convertir en mercancía, en negocio, controlado por los intereses de rentabilidad y beneficio de las empresas privadas. Desde este punto de vista, comienza a comprenderse mejor la necesidad de "nacionalizar" o de "expropiar" para el erario público todas las grandes empresas (que hoy en día suelen ser además transnacionales) que operen en los sectores estratégicos de la economía, una economía que por tanto ha de ser productiva y no especulativa, para que atienda a la satisfacción de las necesidades humanas.

 

Un Gobierno, por tanto, no puede erigirse, como hace el del PP, en los representantes y protectores de los intereses de aquéllas empresas que hacen de las necesidades humanas un negocio y una mercancía. Y hoy en día, el Gobierno del PP es el representante de la banca, que controla las hipotecas y las viviendas vacías, de las inmobiliarias, que especulan con el suelo público, de las empresas energéticas, que comercian con la posibilidad de que funcione nuestra cocina y nuestro cuarto de baño, pues disponen del control sobre el agua caliente y la calefacción. El Gobierno del PP es el mejor representante de quienes comercian con nuestra necesidad de vivir en un entorno digno, para nosotros y para nuestros hijos, pues defiende a las élites económicas que dirigen dichas empresas, y a ellos no les importa nada la función social de la propiedad.

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28 julio 2013 7 28 /07 /julio /2013 23:00

Continuamos con la explicación de la crisis capitalista que estamos padeciendo, esta vez desde los puntos de vista de la competitividad y la explotación, conceptos muy relacionados entre sí, que se venden a la opinión pública desde criterios muy equívocos y sesgados. Todo el planteamiento de la burguesía española consiste en acentuar la explotación de los trabajadores para obtener mayores beneficios y atraer la inversión extranjera de nuevo. Ese incremento de la explotación puede producirse por varias vías: combinada con inversiones en tecnología e intensificando los ritmos de trabajo, lo cual permite obtener más ganancia con la misma mano de obra, o menos (plusvalía relativa).

 

Mediante la prolongación de la jornada laboral sin aumento salarial equivalente, incluso con reducción (plusvalía absoluta). Incluso con el recorte del salario por debajo del mínimo necesario para una vida digna, es decir, el simple y llanamente, mediante el robo. O, más probablemente, con una combinación de todas. Actuando así también buscan hacer más competitivas las exportaciones españolas a costa de los asalariados, ya que permite obtener más producción por empleado y por hora trabajada y, así, disminuir los precios sin menoscabo de sus ganancias, incluso elevándolas. En definitiva, igualar las condiciones salariales de todos los trabajadores a la baja, acercando las de los fijos a los temporales, y, en general, a las de los empleados de empresas chinas o de otros países “emergentes”.

 

De hecho, el déficit comercial se ha reducido drásticamente durante la crisis, en parte por un aumento de las exportaciones —que se está cortando en esta nueva recesión general— y, sobre todo, por la caída de las importaciones por la reducción del consumo de las familias trabajadoras. Los recortes a los trabajadores les garantiza más rentabilidad, que es lo único que realmente importa en términos capitalistas, pero no es una solución real ni evitará nuevas crisis. Es imposible que todos los países resuelvan sus problemas mediante las exportaciones. Todas las naciones no pueden tener un superávit comercial, porque dicho superávit tiene que ser el déficit de otros, necesariamente.

 

Para comprobarlo sólo tenemos que observar que el déficit de la economía española, y de la mayoría de los países de la UE, ha sido simétrico al superávit alemán. Una buena parte de los beneficios que la burguesía alemana cosechaba con sus exportaciones y explotando a sus trabajadores, los invertía en el negocio inmobiliario, entrando en el capital de las empresas españolas y, sobre todo, prestándoles el dinero. Durante años se han beneficiado del boom inmobiliario español, alimentándolo. La política de Merkel tiene como objetivo primero, asegurar que recuperan el dinero de sus préstamos e inversiones, convirtiendo al propio Estado en garante de los mismos.

 

De hecho, el gobierno alemán ha inyectado más de 300.000 millones de euros de dinero público a sus entidades financieras para evitar su quiebra. Pero los planes de Merkel tienen otra meta: provocar una reducción general de los salarios y un aumento de la jornada laboral, así como una reducción del gasto social que permita recortar las cotizaciones sociales de las empresas, de tal forma que el conjunto de la mano de obra europea resulte tan barata como la norteamericana y, sobre todo, la china. En el capitalismo, la fuerza de trabajo es una mercancía más que tratan de pagar al precio más bajo posible y utilizar el máximo de tiempo. Llevan años intentando consolidar medidas en esa dirección (directiva Bolkenstein, aumento del límite para la jornada laboral semanal a 65 horas, etcétera), y la crisis y el desempleo les brinda una ocasión única para tratar de vencer la resistencia de los trabajadores.

 

La gran burguesía española, mientras pueda permanecer en la UE que es su principal mercado, coincide plenamente con la segunda meta que señalábamos de la política de Merkel, aumentar la explotación de los trabajadores. Por supuesto, pugnan con el Gobierno alemán para lograr los nuevos préstamos en las condiciones menos onerosas posibles pero, al tiempo, la UE les brinda una excusa muy buena para aplicar la política de recortes de los derechos laborales y sociales que llevan años ansiando. Por eso, y por que tienen más que perder saliendo del euro que quedándose en él, aceptan mansamente las políticas que les impone la UE y el Gobierno alemán. El autoritarismo de la UE, y de la burguesía alemana, es el autoritarismo que necesita el capitalismo porque es la única forma de aplicar sus políticas ante el rechazo que inevitablemente suscitan. Es el mismo autoritarismo que emplea Rajoy con los trabajadores y la juventud en el Estado español, por mucho que argumente que son medidas "que no le gusta tomar" y que "en cuanto pueda, las restablecerá". Es un argumento falaz, falso y engañoso (entre otras cosas, porque un Gobierno no está para tomar medidas que no le gusten. Si llega ese momento, ha de dimitir, que es la forma legítima de devolver al pueblo su capacidad de decisión).

 

En cuanto a los rescates, los préstamos de la UE no pueden resolver el problema de fondo del sector financiero, que es un excesivo endeudamiento, pues en realidad lo agravan al aumentarlo cuando lo que se necesita es reducirlo. La creación del “banco malo”, que continuará la tarea realizada por este Gobierno y el anterior de dar respaldo público a las entidades financieras privadas, se convertirá en la vía para sanear las pérdidas. O les compran los productos tóxicos a un precio adecuado para sanearlas o deberán darles ayudas extra. Si las dejan quebrar el Estado también tiene enormes pérdidas (en avales y ayudas que ya ha dado y que no recuperaría, más de 100.000 millones de euros) sin mencionar las pérdidas para los depositantes que no podría cubrir el Fondo de Garantía de Depósitos.

 

Estas medidas les sirven para trasvasar la deuda del sector privado al público y, a la vez, ganar tiempo mientras imponen una tasa de explotación a los trabajadores que permita a la burguesía española seguir ganando dinero y pagando las deudas acumuladas. Ese es el secreto de la política que están aplicando en toda Europa. Su éxito depende de varios factores, los conflictos entre las distintas burguesías, pero sobre todo de que consigan imponer a los trabajadores el pago de la factura de la operación.

 

Y otra trampa con la que suele chantajearse a la sociedad es aquélla que consiste en "amenazar" con la marcha y deslocalización de empresas, cuando éstas no ven un contexto propicio a su actividad (léase beneficios) en un país determinado. Por ejemplo, nos pueden decir que Teléfonica puede instalarse en otro país, si desde el Gobierno se realiza una reforma fiscal progresiva, se graban mucho más los beneficios empresariales, o bien se realiza una auténtica lucha contra el fraude y la evasión fiscal. Lo primero que hay que replicar ante este chantaje es que esto puede pasar porque dichas empresas son privadas, ya que si fueran públicas (es lo que propugnamos desde la izquierda) este chantaje no tendría sentido, porque estarían bajo el control democrático de los trabajadores, sobre todo aquéllas que trabajan en los sectores estratégicos de nuestra economía. En última instancia, ese chantaje representa un pulso al Estado que éste no puede tolerar, y es el motivo de que en muchos países, su gran sector empresarial privado ejerza más poder que el propio Estado.  

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25 julio 2013 4 25 /07 /julio /2013 23:00

A día de hoy, el Arte Flamenco no se estudia en las escuelas andaluzas. Cuando afirmo que "no se estudia" no me refiero a la realización (que sí se hace) o el montaje de todo tipo de charlas, conferencias, coloquios, seminarios, etc., en torno al Flamenco, sino a un estudio extenso del mismo, constante, e incluido en el programa de actividades, o plan de estudios de cada centro docente. En definitiva, el sistema educativo andaluz no contempla al Flamenco dentro de su programa docente, y las actividades que en torno a él se realizan no pasan de ser una mera experiencia, limitada en el tiempo, y en el contexto de alguna celebración, como puede ser el Día de Andalucía.

 

A pesar de que desde 2011 se reconoció al Arte Flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, lo cual redundaría en los argumentos a favor para incluirlo en los planes de estudios de los centros educativos andaluces, esto no acaba de realizarse. La Junta de Andalucía, a pesar de llevar más de 30 años gobernando nuestra tierra, no ha tenido a bien este reconocimiento para con nuestro arte más genuino y singular. Y somos muchos enamorados y estudiosos del Flamenco los que pensamos que esto debería estar contemplado. En este mismo Blog realicé hace algún tiempo una completa propuesta sobre esta misma idea, repartida en cuatro artículos, que voy a resumir muy brevemente a continuación.

 

La propuesta parte de la idea de incluir en el currículum andaluz de estudios de secundaria (ESO) una nueva asignatura que podemos denominar "Cultura Andaluza", y que se repartiría entre los estudios de Historia, Folklore y Flamenco. La motivación está clara: la necesidad de que nuestros alumnos andaluces conozcan, defiendan y se identifiquen con nuestra cultura, con ese legado que constituye la memoria de nuestro pueblo. Cada uno de los tres bloques, pero cada uno desde su propio prisma, intentarían resaltar sobre todo el hecho diferencial andaluz, las características de nuestro pueblo y de nuestra cultura, y las causas originarias que dan lugar al nacimiento del Flamenco, durante el siglo XVIII. La época romántica, unida a nuestras propias circunstancias como pueblo, dieron lugar a una forma de expresión nueva y distinta, propia del genio andaluz: el Arte Flamenco.

 

Desde nuestra amplísima base folklórica, pero como una capa añadida, lo que lo eleva a la categoría de Arte, el Flamenco surge con las formas musicales más rancias, aquéllas que expresan de forma sublime el dolor y la desesperación. Con la mixtura de influencias musicales diversas, y con la inestimable colaboración del pueblo gitano, se van formando poco a poco los estilos flamencos que han llegado hasta nuestros días. Desgranar el fenómeno flamenco desde todos sus puntos de vista (estético, musical, histórico, poético, etc.), describir su génesis, historiar sus diferentes etapas hasta nuestros días, y una pequeña revisión de artistas, palos y estilos, sería el recorrido fundamental del estudio de nuestro arte andaluz. En última instancia, potenciar y entender el Flamenco como un significado cultural.

 

En cualquier caso, volvemos a denunciar el hecho de que el Arte Flamenco no esté aún presente en los programas de estudios de los centros educativos andaluces, y seguiremos luchando para que así sea, cerrando el círculo que nos lleve al completo reconocimiento y difusión de nuestra cultura, de nuestro folklore, de nuestra historia, y de nuestro más genuino arte andaluz. No nos vale que nos pongan a nuestro Flamenco como uno de los buques insignia de la llamada "Marca España", que además nos recuerda otras oscuras épocas pasadas. El Flamenco debe ser conocido y estudiado, en primer lugar, por Andalucía y desde Andalucía. Y pensamos que la escuela pública debe ser la mejor garante del conocimiento, estudio, difusión y divulgación de nuestra cultura, así que no podemos pensar en un escenario mejor, ni en un contexto más apropiado que ella para el estudio general del Flamenco.     

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24 julio 2013 3 24 /07 /julio /2013 23:00

¿Existe tortura en España? Rotundamente Sí. Evidentemente no como en otros tiempos, pero aún no se ha erradicado del todo en nuestro país. El pasado 26 de junio se celebró el Día Mundial de Solidaridad con las Víctimas de la Tortura, y a raíz de dicha celebración, un montón de organizaciones de la sociedad civil defensoras de los Derechos Humanos, acordaron publicar un Manifiesto, que puede encontrarse en este enlace al completo, y que nosotros vamos a resumir en el presente artículo. Entre muchas otras, las organizaciones que han suscrito el Manifiesto han sido APDHE (Asociación Pro Derechos Humanos España), Alerta Solidaria, Asociación para la Defensa de los Derechos de la Infancia, Coordinadora Estatal de Solidaridad con las Personas Presas, Centro de Documentación contra la Tortura, Federación Enlace, Colectivo Trampa, Campaña por el Cierre de los CIE's, Asociación Apoyo, o Asociación Libre de Abogados.

 

tortura1.jpgEl Manifiesto se organiza en 16 puntos, que tratan diferentes temas en relación a la tortura y los malos tratos en España. Por ejemplo, se recomienda en primer lugar modificar el Código Penal en lo relativo a la propia definición del delito de tortura, según las recomendaciones que nos hizo la Convención contra la Tortura en 2009, básicamente añadiendo que el acto de tortura puede ser cometido por personas en el ejercicio de funciones públicas. Sobre la investigación, condena y reparación de actos de tortura, se insta a una mayor diligencia de las autoridades, así como a una prohibición del indulto en estos casos. Sobre los abusos policiales en las manifestaciones, así como a la criminalización política y social de las protestas ciudadanas, el Manifiesto insiste en que las Autoridades otorguen la máxima protección y respeto al derecho de manifestación y protesta pacífica, absteniéndose de obstaculizar directa o indirectamente la actividad de la ciudadanía.

 

tortura2.jpgSobre el aspecto de la videovigilancia en las Comisarías, se insta a cumplir la obligación de grabar en soporte audiovisual las sesiones de interrogatorios a todas las personas detenidas. Otro aspecto importante donde el Manifiesto incide es en el régimen de detención incomunicada, donde se insta a revisar la actual Ley de Enjuiciamiento Criminal, ya que según el Comité contra la Tortura, el régimen de incomunicación utilizado por España muy específicamente en los delitos de terrorismo y banda armada vulnera las salvaguardias propias de un Estado de Derecho contra las torturas y otros malos tratos, proponiéndose directamente su abolición. El Comité contra la Tortura también recomendó a España las reformas legales necesarias para hacer más efectivo el derecho a la asistencia letrada (reduciendo el actual plazo máximo de 8 horas), y asegurar que cuando se procede a la detención, al realizarse la lectura de los derechos, se incluya entre ellos el derecho a solicitar la presentación inmediata ante un juez, lo que se conoce como Habeas Corpus.

 

tortura3.jpgOtro aspecto tratado en el Manifiesto es la ambigüedad en la tipificación del delito de terrorismo, que se debiera reservar a las situaciones donde concurren los siguientes tres elementos: 1.- la intención de causar la muerte o lesiones corporales graves. 2.- las víctimas son civiles o no combatientes. 3.- la intención de intimidar o desestabilizar al Gobierno. En este sentido, las medidas antiterroristas del Estado deben ser compatibles con sus obligaciones internacionales en materia de Derechos Humanos. Mención especial merece también en el Manifiesto el tema de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), que son en la actualidad auténticas cárceles sin las más mínimas garantías para estas personas, donde se violan constantemente los derechos humanos. De entrada, el internamiento preventivo y sistemático en los CIE de toda persona extranjera en situación administrativa irregular que no haya cometido ningún delito, es contrario a todas las Convenciones Internacionales que regulan el tema, desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos, hasta el Pacto Internacinal de Derechos Civiles y Políticos.

 

tortura4.jpgTodos los CIE existentes actualmente (8 en toda España) deben cerrarse, y el internamiento en ellos debe ser sustituido por medidas cautelares compatibles con el derecho a la libertad y seguridad de todas las personas, y no discriminatorias. Debemos hacer máxima la norma de que ninguna persona es ilegal. Los internados en los CIE sufren condiciones materiales inhumanas y vejatorias, abusos y malos tratos frecuentes por parte de las personas responsables de su custodia, se les imponen inconvenientes para acceder al juez, al fiscal, a sus abogados, a sus familiares, y a las organizaciones civiles o no gubernamentales. Tampoco se les respetan los derechos económicos, sociales y culturales, en particular el derecho de acceso en condiciones de igualdad a la salud pública, la asistencia médica, la seguridad social, y los servicios sociales a que tiene derecho toda persona privada de libertad. De este modo y desgraciadamente, los migrantes constituyen en nuestro país uno de los eslabones más débiles en la cadena de víctimas de tortura y malos tratos.

 

tortura5.jpgEn resumen, se tratan un montón de aspectos que nuestro país no cumple en materia de respeto a los Derechos Humanos, así como abolición de tratos inhumanos y degradantes a los detenidos por cualquier delito. Y lamentablemente, el Anteproyecto de Ley Procesal Penal elaborado por el Ministerio de Justicia, lejos de cumplir con las reiteradas recomendaciones internacionales, se alinea con los regímenes más duros en estos casos. Desde la izquierda, continuaremos en la lucha hasta conseguir la erradicación y abolición absoluta de todos los supuestos o condicionantes que puedan dar resquicio legal a todo tipo de torturas y malos tratos en España.

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23 julio 2013 2 23 /07 /julio /2013 23:00

Cada vez nuestro Estado se parece más a un Estado autoritario. Quitemos las campañas y los procesos electorales en los diferentes ámbitos (local, autonómico y estatal) y tendremos un Estado cuasi fascista. Lo podemos observar en diversas declaraciones que se acaban de producir en estos días pasados. Por ejemplo, ante la gravedad del Caso Bárcenas, que implica a la cúpula del PP en delitos de financiación ilegal (entre otros), el Ministro García Margallo decía: "El Presidente del Gobierno comparecerá cuando lo estime oportuno, para tranquilizar a la nación". O bien Rajoy, que afirmaba que "Las democracias europeas emanan de la cultura democrática de sus países miembros, donde el voto legitima a sus representantes para la acción de Gobierno". Como se ve, una visión de la democracia completemente rígida, corta, limitada, estancada, insuficiente. Una democracia jibarizada, en miniatura.

 

Frente a ello, frente a la óptica de la nación como sujeto pasivo al que sólo hay que tranquilizar si ocurre algún escándalo, nosotros preferimos referirnos y creer en el Constitucionalismo Democrático, fundado en la soberanía del pueblo y en el poder constituyente, como origen de la legalidad del poder público. De esta forma, el poder público emana de la participación y decisión popular, donde el voto cada cuatro años es sólo una decisión más. Lo que tenemos ahora es lo más parecido a una democracia absolutista, feudal o colonial, donde la soberanía popular y el Parlamento están secuestrados, y en función de decisiones que se toman en ámbitos no sólo supranacionales, sino también antidemocráticos, como la Comisión Europea, o el Banco Central Europeo. Y lo que necesitamos es un Constitucionalismo Social, donde el pueblo sea el eje rector no sólo del proceso en sí, sino de toda la actividad democrática que venga después.

 

Desde la izquierda, tenemos claro que si existe actualmente alguna posibilidad de superación de esta crisis sistémica que nos azota, ésta pasa necesariamente por un desbordamiento democrático que restablezca los principios de ordenación social, y los fundamentos de la vida pública en nuestra sociedad. Es decir, la solución pasa por una revolución democrática. Una revolución que no sólo derrocaría el régimen actual, en su conjunto, sino que volvería a instaurar un régimen democrático basándose en la legitimidad del poder popular. Podríamos designarlo como un sistema fundamentalista democrático, porque el radicalismo democrático consiste en que la soberanía popular no pueda contar con ningún límite que coarte su legitimidad. Al igual que se hizo en las revoluciones liberales del siglo XVIII, la soberanía del Rey debe ser sustituida por la soberanía del pueblo, y la voluntad general ha de imponerse al interés particular de los privilegiados. Aplicado a nuestro tiempo, significa que debemos establecer los cimientos de un Estado Federal Republicano donde la soberanía popular imponga su voluntad sobre los grupos de presión, los poderosos, los grandes empresarios, las grandes fortunas, y los latifundios.

 

Necesitamos entrar por tanto en una nueva etapa de Constitucionalismo Democrático, votado por las nuevas generaciones (que no han votado la Constitución de 1978), que incorpore, de forma principal, la consagración del pueblo como titular de la soberanía, porque ésta es la única fuente de legitimidad en el orden jurídico-político. Necesitamos una nueva Constitución Federal que exija que el pueblo sea el soberano. Esto significa aquél que en una sociedad tenga la capacidad de dictar normas jurídicas, estando en la posesión de un poder supremo, originario, ilimitado, indelegable, único e indivisible. El pueblo es, en definitiva, el sujeto soberano donde reside el poder constituyente. Nuestro actual Estado, mínimo, represor, conservador, neoliberal, servil a los mercados, representa un acérrimo enemigo de la democracia. Le sobra la democracia. Le estorba. Se interpone en sus intereses, al igual que a otras Instituciones, como la Corona.

 

Tenemos una Constitución que recoge una simple declaración de intenciones. Frente a ella, la nueva Constitución Federal debe asegurarse los mecanismos para no sólo recoger todos los derechos humanos, objetivos y subjetivos, individuales y colectivos, sino también los mecanismos de participación democrática que los vigilen y los hagan cumplir. Una Constitución Federal que ha de ser legitimada por el poder constituyente democrático (el pueblo), de gran calidad normativa, que recoja y desarrolle todo el nuevo marco jurídico de convivencia. La actual Constitución sólo sirve a intereses espúreos, y se ha convertido, por su incumplimiento, en auténtico papel mojado. Hemos de enfrentarnos a este Proceso Constituyente, desde la tranquilidad, pero también desde la rotundidad. Desde la tranquilidad de no estar solos, y de poder basarnos en otras experiencias de pueblos hermanos durante las dos últimas décadas: Colombia (1990-91), Venezuela (1999), Ecuador (2007-2008), o Bolivia (2007-2009). Más recientemente, experiencias como las de Islandia o Túnez nos han demostrado que el resurgimiento democrático es factible en lugares muy lejanos geográfica y culturalmente, pero con el mismo empeño en buscar una solución radicalmente democrática a sus problemas. Y desde la rotundidad, porque todas estas experiencias no han comportado nunca un retroceso en los derechos de las personas y de los colectivos, sino que han constituido un recurso usado por todo tipo de sociedades como el mejor instrumento para su emancipación.

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22 julio 2013 1 22 /07 /julio /2013 23:00

Recuerdo las películas de Bruce Lee como parte de mi infancia, de mi adolescencia, disfrutando de ellas tanto en cines de invierno como de verano. De ahí me viene mi gran afición por todas las Artes Marciales, que practiqué incluso durante algunos años. Ahora, se cumplen 40 años de la muerte de este gran personaje, que ocurrió en 1973, y que supuso la caída de todo un ídolo. Y como toda muerte de un ídolo, el suceso estuvo durante mucho  tiempo (aún está hoy en día) envuelto en un halo de misterio. Pero más allá de dicha aureola de misterio, y de la gran pérdida que supuso para el mundo del cine y de las Artes Marciales, hay que resaltar la figura, la genialidad y la inteligencia del Pequeño Dragón (como se le llamaba popularmente) para ser capaz de mostrar a Occidente todo ese gran tesoro oriental.

  

bruce_lee1.jpgBruce Lee nace en San Francisco en 1940, muriendo en Hong Kong en 1973, a los 33 años. Bruce Lee estaba dotado de una intuición maravillosa. Ante todo, era una persona muy culta. Fue un filósofo, innovador y pensador aplicado a su arte. Estudio primero el pensamiento de los taoístas, como Lao Tsé, curso después Filosofía en la Universidad de Washington, donde se interesó especialmente por el pensamiento de Hegel, Marx y Spinoza entre otros, todo lo cual aplicó a su estilo de vida. Casado con la americana Linda Emery (después conocida como Linda Lee Cadwell), tuvieron dos hijos, Brandon (también fallecido) y Shanon, que también han filmado alguna película.

 

bruce_lee2.jpg

Habiendo estudiado todas las Artes Marciales, Bruce Lee se dio cuenta de que cada una se enfocaba hacia un aspecto, entendía el arte de la lucha de una manera, y por tanto, hacía un poco "esclavo" de dicho enfoque a sus practicantes, limitando en el mundo real sus posibilidades en un hipotético combate. Lee creó entonces una forma nueva de entender la lucha, combinando todo lo bueno de las Artes Marciales que había estudiado, e inventando un nuevo sistema, que el denominó Jeet Kune Do. Sus películas fueron el mecanismo de transmisión para el mundo de este nuevo arte de la lucha. Por ejemplo, en una escena de "Operación Dragón", declara: "Mi estilo es el arte de luchar sin luchar". O en otro momento declararía: “Yo no represento un estilo sino todos los estilos. Ustedes no saben lo que yo estoy a punto de hacer, pero yo tampoco lo sé. Mi movimiento es el resultado del vuestro y mi técnica es el resultado de vuestra técnica”. Sólo le dio tiempo, debido a su prematura muerte, a rodar cinco películas (la última ni siquiera pudo terminarla), pero fueron suficientes para lograr el objetivo que él se había marcado. Con el éxito de sus primeras películas, Lee fue pasando progresivamente de la interpretación a  la redacción, dirección, y finalmente, co-producción de sus propios trabajos. Hagamos un breve repaso de las mismas.

 

bruce_lee3.jpgLa primera fue titulada originalmente "The Big Boss" (El Gran Jefe), aunque en España fue traducida por el estrambótico nombre de "Karate a muerte en Bangkok". Nos contaba la historia de un joven que ha de enfrentarse a un mafioso dueño de una fábrica de hielo, tapadera para el tráfico de drogas. La segunda fue "Fist Fury", traducida como "Furia Oriental", que relata la venganza de un alumno de artes marciales chino cuando asesinan a su maestro, por parte de los dueños de una escuela japonesa. Ambas fueron rodadas por la productora de Raimond Chow (Golden Harvest), y dirigidas por Lo Wei, por tanto, en ambiente y medios completamente orientales. Pero tal fue el éxito de las mismas, que el mercado y las posibilidades de Bruce Lee se abrieron a Occidente, entrando en contacto con otros productores y directores, y cambiando la escenografía y las historias hacia temas más modernos y occidentales. En "El Furor del Dragón" ("Way of the Dragon"), la historia se presenta como las dificultades que rodean a una dueña de un restaurante chino en Roma, que ha de enfrentarse a una mafia que desea comprar su local. En esta película, al final, filmado en el Coliseo de Roma, el combate entre Bruce Lee y un entonces muy joven Chuck Norris, campeón americano de kárate, puede considerarse el mejor combate rodado para el cine en toda su historia.

 

bruce_lee5.jpgPodríamos hablar largo y tendido sobre dicho combate, pero digamos simplemente que en él es donde Bruce Lee se esforzó más que nunca en demostrar su técnica del Jeet Kune Do, pues pueden verse claramente las dos fases del combate. Ni que decir tiene que a Chuck Norris el contacto con Lee le abrió posteriormente las puertas del cine, que él ha sabido aprovechar. Pero sigamos con su filmografía. Después vendría su película más occidental, la que le dio más fama y proyección internacional, ya que por aquél entonces, y ante el éxito de nuestro personaje, Hollywood se interesó por él, y le propuso una historia más propia de James Bond que de artes marciales. Se trataba de desenmascarar y detener al dueño de una isla que organizaba un Torneo de Lucha cada tres años, y que no era más que una tapadera para capturar talentos que trabajaran para su criminal organización. Se llamó "Operación Dragón" ("Enter the Dragon", en su título original en inglés). Brillantemente rodada por la Warner Bros, desde California hasta los mares de China, es quizá la película más conocida del maestro, y la que le hace convertirse definitivamente en una celebridad internacional. Y murió rodando su última película, de tal forma que sólo aparece de verdad en las últimas escenas de lucha, siendo finalizada posteriormente por un doble.

 

bruce_lee4-copia-1.jpgSe trataba de "Juego con la Muerte" ("Game of Death"), donde Lee se interpretaba a sí mismo, como un famoso actor de películas de artes marciales, acosado por el sindicato internacional del espectáculo, que encubría una sociedad criminal que controlaba la vida de sus afiliados. A estas alturas, su carisma, sus películas, sus series (participó también en unas cuantas para televisión) y su influencia, junto a su pasión por todo lo que hacía, contagiaron y extendieron el cultivo de las artes marciales por todo el mundo, generando una ola de seguidores. Tuvo como alumnos y amigos a muchos grandes artistas, como Steve McQueen, James Coburn, Stirling Siliphant, John Saxon, o Karem Abdul Jabbar. La versión oficial sobre su muerte se debió a un profundo dolor de cabeza que sintió, y a cierto analgésico que le proporcionó una actriz amiga, lo que le provocó una profunda inconsciencia de la cual ya no volvería, entrando en estado de coma. Llevado a un hospital, ingresó ya sin vida. Pero las especulaciones sobre su muerte todavía perduran. No obstante, la versión oficial (dada varios años después) nos dice que Lee murió a causa de un síndrome de muerte súbita inesperada, derivada de un tipo de epilepsia.

 

bruce_lee_tumba.jpgSu funeral fue apoteósico en Hong Kong. La multitud de admiradores que quería contemplarlo en su ataud fue tan impresionante que tuvieron que cederlo por más tiempo a la funeraria. Fue enterrado en Seattle. Sin duda, uno de sus legados más importantes es la apertura hacia occidente de las artes marciales chinas y la divulgación del Kung Fú en su verdadera dimensión, las cuales antes de él, eran desconocidas y sólo predominaban en películas más o menos fantásticas. Después de él, quizá sólo el actor chino Yueng Siao Tien (el "Maestro Borracho") ha presentado películas de calidad en el género, sobre todo junto a un joven Jackie Chan. Sin duda alguna, Bruce Lee representó un antes y un después en el género de artes marciales, y avivó para Occidente no sólo el interés por ellas, sino su plena exposición para el público. Por todo lo cual, Bruce Lee fue un indudable genio del siglo XX. Los aficionados a este género, nunca lo olvidaremos.

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21 julio 2013 7 21 /07 /julio /2013 23:00

Hablábamos en el artículo anterior de la época de auge de nuestra economía, y hay que decir que quienes más se beneficiaron del auge, quienes tenían la responsabilidad de dirigir de facto la economía, sus propietarios, y los Gobiernos que defendían sus intereses presentándolos como los de todos, son los principales responsables de esta situación. Han dirigido sus negocios de forma muy rentable para ellos, para los grandes accionistas (aunque no siempre), pero de forma nefasta para la sociedad. En eso consiste el capitalismo, en la máxima rentabilidad privada de una minoría, aunque eso conlleve el máximo perjuicio para la mayoría de la sociedad. Hoy eso es evidente para cualquiera.

 

Detengámonos un momento ahora en el famoso mensaje de "No hay dinero". Lo que no hay es vergüenza, dignidad y decencia política, y lo que sí hay es legitimación de las desigualdades. El dinero existe. Sólo hay que ir a buscarlo donde está. Por tanto, sólo es un problema de recaudación, y de preferencia a los diferentes actores del Estado. En cuanto a la recaudación, el dinero lo tenemos en los grandes accionistas, en los grandes empresarios, en los banqueros, en las grandes fortunas, en las SICAV, etc. Como no existe una política fiscal progresiva, se vuelve cierta la afirmación del famoso magnate Warren Buffet: "yo pago menos impuestos que mi secretaria". Y en cuanto a la preferencia sobre los diferentes actores e Instituciones, ahí tenemos a la Casa Real, al Ejército, la Iglesia, etc. Mientras sigue habiendo dinero para todo eso, falta dinero y se recorta, por ejemplo, para Ayuda la Cooperación.

 

Por tanto, en el Estado Español hay recursos de sobra para atender todas las necesidades sociales. Pero la política que se ha aplicado desde que empezó la crisis ha ido orientada a incrementar la tasa de ganancia, y esa es la finalidad de las crisis en una economía capitalista. El Excedente Bruto de Explotación (EBE) —que es básicamente la renta bruta de las empresas— del año 2011 suponía el 44,8% del PIB, más de 480.000 millones de euros. Si desde el año 2000 al 2007, la participación en el PIB del EBE español había crecido en 1,4 puntos, desde 2007 a 2011 lo hace en 2,8. Las empresas que no han cerrado se han quedado el mercado de aquellas que quebraban, y han reducido plantillas y salarios con más intensidad de lo que ha caído la producción.

 

Es decir, están explotando más a sus trabajadores. Y eso pueden hacerlo gracias al desempleo masivo, que pesa como una losa sobre los trabajadores a la hora de luchar. Las nuevas contrarreformas laborales aprobadas por el Partido Popular, que defiende los intereses de la clase social a la que representa, profundizan las que iniciara el anterior Gobierno de Rodríguez Zapatero, facilitando incrementar aún más dicha explotación. Junto con una reducción directa de los costes laborales, las grandes empresas están teniendo otro canal de ayuda: el gasto público. Reducciones de cotizaciones a la Seguridad Social, bonificaciones a los contratos, una nueva ronda de privatizaciones de servicios públicos muy rentables, incluso amnistías fiscales y, sobre todo, el saneamiento de la deuda financiera a través de ayudas públicas, lo que está suponiendo la conversión de facto de deuda privada en pública.

 

Otro argumento fácilmente desmontable es de la famosa "sostenibilidad". En efecto, recurren a esta mágica palabra, más bien a este eufemismo, siempre que quieren recortar, eliminar, destrozar, algun bien público o servicio público. De tal forma que la "sostenibilidad del sistema" es la gran panacea de todo, y para alcanzarla se sacrifican recursos y se recorta en medios económicos, materiales y humanos, hasta que consiguen su objetivo. El mejor ejemplo lo tenemos en el Sistema Público de Pensiones, que va a sufrir, si no somos capaces de impedirlo, una nueva contrarreforma para hacer depender la cuantía de la pensión de la esperanza de vida, y la actualización de la misma al estado de cuentas de la Seguridad Social. Para el capitalismo, el Sistema Público de Pensiones es un lastre que no se puede permitir, y todo va encaminado a que los cotizantes se hagan clientes de sistemas privados de pensiones, o planes privados de jubilación. Y de paso, volver a engordar el caldo de entidades financieras y aseguradoras. En el fondo, lo que quieren es que las pensiones de los mayores estén también sujetas a las leyes del mercado, y que, simplemente por ello, no estén garantizadas, pues estén sujetas al fraude, a la corrupción, a la evasión fiscal, etc. No hay más que ver lo que les ocurrió a miles de jubilados británicos, cuando sus planes de pensión dependientes de la empresa petrolera BP se esfumaron, cuando esta empresa fue responsable del vertido de crudo en las costas norteamericanas.

 

Y mientras consiguen todo ello, continúan preparando el terreno,  reduciendo el salario indirecto de los trabajadores que es el gasto social: recortes de plantillas públicas, recortes del gasto sanitario, educativo, en dependencia… a la par que nos suben los impuestos, los precios públicos y las tasas…Tenemos el modelo perfecto en Grecia, y más cerca todavía en Portugal, y nosotros seguimos sus mismos pasos. Es decir, los asalariados pagamos más a cambio de menos. El gasto social, que nunca llegó ni siquiera a la media europea, se está recortando de forma tal que nos llevará directamente a los niveles de gasto propios de la dictadura franquista. Aquí tenemos otro ejemplo que demuestra que no estamos ante un problema de falta de recursos, sino de quién los tiene y de quién se beneficia con ellos. La producción por persona (PIB per cápita) española es del 90% de la media europea, y el gasto social es del 70%, esa diferencia equivale a 70.000 millones de euros que harían innecesarios los recortes en gasto social, pero que sólo podrían salir de los ingresos de los sectores más ricos de la sociedad española. El resultado de toda la llamada política de ajuste es un enorme trasvase de renta de los trabajadores hacia la gran burguesía.

 

Insistimos en la gran burguesía, porque lo que la pequeña burguesía (los pequeños empresarios) y los autónomos (en realidad, trabajadores encubiertos) puedan ganar a costa de los trabajadores, lo van a perder con el hundimiento de la capacidad de consumo de los trabajadores y el deterioro de sus propias condiciones de trabajo. De hecho, las pequeñas empresas han sufrido las consecuencias de la crisis mucho más que las grandes, pues tienen menos reservas para resistir y, además, en muchas ocasiones las grandes han externalizado pérdidas dejando de pagar a muchas de ellas o imponiéndoles peores condiciones contractuales. Ya durante el auge, la tendencia en el reparto de los beneficios fue cada vez más favorable a las grandes en detrimento de las pequeñas. En otras palabras, la crisis acentuará el proceso de concentración de capital para que el mercado se reparta entre un número menor de empresas que antes de la crisis. El mito del “capitalismo popular” ha quedado en evidencia una vez más, con la ruina de las pequeñas empresas y el saqueo de los recursos de millones de pequeños ahorradores. Continuaremos en siguientes entregas. 

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