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31 agosto 2016 3 31 /08 /agosto /2016 23:00

Becerrada en Valmojado (Toledo) Fuente: PACMA (https://pacma.es/)

El cariño por los animales está tan estrechamente unido a la bondad del carácter, que puede afirmarse que todo aquél que es cruel con los animales no puede ser hombre bueno

Arthur Schopenhauer

A vueltas con el maltrato animal, y concretamente con aquéllas manifestaciones y "festejos" populares con que cada verano los pueblos de esta España profunda, inculta, atrasada y aberrante nos regalan, exponemos aquí, por enésima vez, la imperiosa y urgente necesidad de abolir estos crueles "espectáculos", que lo único que destilan es una utilización de estos animales para alimentar los más bajos instintos humanos (mejor no deberíamos catalogarlos ni siquiera de humanos), la más atroz crueldad, la más gratuita instrumentalización de estos seres vivos, para "divertir" a esta espantosa plebe que, por lo visto, sólo sabe hacerlo a costa del sufrimiento, la tortura y la muerte de estos inocentes animales. El caso que traemos esta vez como ejemplo son las becerradas de un pueblo manchego de la provincia de Toledo, Valmojado, donde, como puede comprobarse en el vídeo adjunto, del cual advertimos a los lectores de su extrema dureza, se despliega una intolerable crueldad hacia estos becerros. El enlace del cual extraemos la información original se sitúa en esta página del portal Yahoo!, pero ha sido también publicado en prácticamente la totalidad de las redes sociales, así como en el sitio web del Partido Animalista, PACMA.

 

En efecto, pocas veces se exhibe tanta crueldad en un espectáculo de estas características, porque se da la circunstancia añadida de que torean (por llamarlo de algún modo) a pequeños becerros, en torno a un año de edad, bebés que ni siquiera han sido destetados de sus madres, a los que apenas les han crecido los cuernos, y que incluso tienen dificultad para correr con soltura y mantenerse en pie. Los torean, con tropezones de estos bebés incluidos, dada como decimos su tierna infancia, les clavan banderillas hasta que quedan extenuados, contemplan con absoluta frialdad y con júbilo incomprensible y despiadado las bocanadas de sangre que vomitan estos pequeños becerros, y al final los atraviesan con estoques y los apuntillan, cuando están ya en el suelo prácticamente muertos. Pero antes, los han martirizado, hasta que los pobres bebés becerros, exhaustos y agotados, destrozados y desangrados por las heridas, se derrumban. El "espectáculo" es bochornoso, patético, espeluznante, grotesco, despiadado, inconcebible e injustificable desde cualquier punto de vista. Destila una crueldad sin límites, y una carencia absoluta de escrúpulos. En fin, una lamentable actividad, digna de los más perversos seres, que se divierten con el sufrimiento de pequeños bebés que no sólo no pueden defenderse, sino que ni siquieran están en la edad adulta como para resistir mínimamente tanto calvario. Es la máxima expresión de la barbarie concentrada como festejo popular, es la indeseable plebe practicando un sufrimiento atroz a seres vivos indefensos e inocentes, para júbilo del personal más abyecto e inhumano. Y ante las acusaciones por parte del Ayuntamiento de Valmojado de que PACMA había manipulado el vídeo de sus becerradas, en su sitio web se ha publicado el vídeo íntegro de la grabación, más duro aún si cabe

 

Y nosotros volvemos a preguntarnos...¿Hasta cuándo vamos a tener que continuar soportando tanta barbarie popular? ¿Seguimos tolerándolo años tras año como si no pasara nada? ¿Todo vale en defensa de estas aberrantes "tradiciones populares"? ¿Y nosotros somos los seres "inteligentes" y avanzados del reino animal? ¿Es esta la expresión de nuestra inteligencia y de nuestra superioridad? ¿Es que alguien ha visto alguna vez a cualquier otra especie animal tratar al ser humano de la forma déspota, cruel y aberrante con la que nosotros los tratamos a ellos? A tenor de estas delirantes "celebraciones", se explica cómo es posible que estemos acabando con el planeta, porque en el fondo, no nos importa un pimiento el entorno que nos rodea, sean otros seres vivos, o sean los ecosistemas naturales que permiten la vida de todos en este mundo. Este mundo cruel y espantoso que habitamos, pero no porque sea cruel y espantoso en sí mismo (más bien al contrario, es un mundo repleto de belleza, de diversidad, de equilibrios, de armonía), sino porque somos nosotros quienes lo convertimos en un estercolero, en un lugar despreciable, con nuestras propias prácticas. Desde el punto y hora en que no somos capaces de desplegar cariño, humanidad, comprensión y respeto por el resto de los animales, nos convertimos en lo que realmente somos: auténticos monstruos que pululamos por este planeta, cuyos habitantes (ni incluso el mismo planeta) no nos importan nada. Nos hemos convertido en seres abominables y vandálicos, y en estos "festejos" populares lo expresamos hasta sus últimas consecuencias. 

 

Si la evolución y el desarrollo cultural de una sociedad puede medirse en cómo trata a sus animales, está claro en qué estadío estamos. Somos un país intolerante, inculto e irrespetuoso con lo que nos rodea, que elegimos a representantes políticos que continúan permitiendo que se celebren estas barbaridades cada verano, en las plazas y calles de nuestros pueblos. Hasta que no seamos capaces de erradicar definitivamente como sociedad toda manifestación vejatoria hacia cualquier ser vivo, hasta que no entendamos la necesidad de cultivar el respeto y garantizar la debida dignidad a todas las personas y todos los animales, no seremos realmente una sociedad culta y avanzada. Hasta entonces no seremos una sociedad madura y civilizada. Hay que acabar, pues, con estos asquerosos festejos populares, hay que prohibir expresamente cualquier manifestación, espectáculo o demostración pública de maltrato, sufrimiento, tortura, uso o abuso animal, ya sea amparada en fines lúdicos, comerciales, publicitarios, o en nombre de esas bárbaras "tradiciones populares". Hasta entonces seguiremos denunciando, sin parar, todas las que aún se celebran. Seguiremos intentando boicotearlas e impedirlas. Seguiremos en la lucha hacia un mundo de respeto integral hacia los animales. Hemos de establecer el gran objetivo de acabar con esta lacra que ensombrece la imagen de nuestro país. Por ello, PACMA ha convocado una gigantesca manifestación para el próximo día 10 de septiembre, con motivo de presionar para que nuestros políticos tomen por fin la decisión de abolir estos crueles festejos con los animales. Convocamos a ella a todos los lectores. ¡¡NO A LAS BECERRADAS!! ¡¡NO A LOS FESTEJOS POPULARES CON ANIMALES!! ¡¡LA TORTURA NO ES CULTURA!!

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Published by Rafael Silva - en Cultura
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30 agosto 2016 2 30 /08 /agosto /2016 23:00
Viñeta: Iñaki y Frenchy

Viñeta: Iñaki y Frenchy

A la corrupción hay que entenderla no solo como actos reñidos con la ley, sino también como el abuso de poder por parte de individuos u organizaciones, públicas o privadas

Alberto Acosta

En el artículo anterior de esta serie comenzábamos a abordar, como otro ítem típico del pensamiento dominante, toda la problemática asociada a la corrupción. Pero como ya advertíamos, la corrupción es un fenómeno consustancial al capitalismo. No debemos perdernos en torpes simplezas como intentar ponerle límites, pues la definición siempre se nos podría quedar corta. Ahora mismo tenemos este asunto tan de rabiosa actualidad, que como sabemos, la formación política CIUDADANOS, en las negociaciones para su pacto de investidura con el candidato del Partido Popular, estableció unas condiciones previas basadas en limitar las posibilidades para la corrupción, pero en realidad sólo son medidas de maquillaje. Erradicar la corrupción sería un proceso complejo y profundo, que debería ir mucho más allá de ciertas medidas concretas de "regeneración política", como ahora las denominan. Y es que la democracia consiste en la transparencia, en que quienes ostenten cargos electos o de responsabilidad política (o en cualquier otra organización, pública o privada) respondan por sus actos, asuman dichas responsabilidades. Pero desgraciadamente, aún nos queda por aprender mucha "cultura política" en torno a esta cuestión. 

 

Después del propio capitalismo, el mejor caldo de cultivo para la corrupción es la opacidad, la ocultación, el silencio, la manipulación y la falta de información. Y la empresa privada es el cénit de la opacidad. Como señala José López en el artículo de referencia, nos escandalizamos cuando nos roban el dinero público, porque es de todos, porque proviene de nuestros impuestos, pero nos olvidamos del dinero que nos roban a los trabajadores en las empresas. Y dicha tolerancia proviene, además del propio desconocimiento del conflicto capital-trabajo, y de la poca conciencia social que tenemos dentro de la clase trabajadora, del culto casi sagrado que tenemos hacia la propiedad privada. Pensamos que como la empresa no es nuestra, sino que es de otros (sus propietarios, accionistas, etc.), ellos tienen perfecto derecho a disfrutar de esa opacidad, a ejercer esa tiranía, a practicar ese desprecio a sus empleados, a tomar las decisiones que deseen, y a gestionar "su" empresa como les venga en gana. Pero lo cierto es que pagar un sueldo miserable, no abonar las horas extras, explotar sin límites la capacidad de los trabajadores, poner en marcha ERE's masivos sin justificación, abaratar despidos, deslocalizar sedes, externalizar servicios, precarizar horarios y turnos, recortar en todo tipo de prestaciones sociales, defraudar los preceptos legales, evadir impuestos o practicar la opacidad, entre otras muchas prácticas deleznables, también son corrupción. Pero una corrupción que, desgraciadamente, no está en la palestra diaria informativa. 

 

Nos escandalizamos cada vez que salta a la luz pública un caso de corrupción de nuestros políticos, pero asumimos de buen grado la corrupción empresarial, y de hecho infravaloramos la práctica corrupta proveniente de los empresarios, que son los que típicamente "colaboran" con la clase política para estos fines. Y ello es propio de la aceptación y legitimación social de este orden establecido. Nos parece normal que unos pocos controlen los medios de producción, que posean monopolios u oligopolios sobre cualquier actividad empresarial, que cobren cientos de veces el sueldo de sus trabajadores, y que acumulen riqueza sin cesar, a la vez que nos quejamos de las desigualdades, de la explotación, de la precariedad...No nos damos cuenta de que, en realidad, son dos caras de una misma moneda. La corrupción, por tanto, también está en nuestros propios esquemas mentales, desde el punto y hora en que legitimamos una realidad social injusta y corrupta en sí misma. Y entonces, nos perdemos en zarandajas varias, como los límites de la corrupción: según el partido de Albert Rivera, es todo comportamiento que haya generado enriquecimiento personal, o bien que contribuya a la financiación irregular de un partido. Pero como decimos, el concepto de corrupción es mucho más amplio: corrupción es todo aquéllo que no es deseable, lícito o legítimo. Es todo aquéllo que no discurre por los cauces establecidos, o todo aquéllo que no alcance el fin para el que fue pensado. Todo ello es corrupción. ¿O es que no es corrupción el conjunto de políticas que el neoliberalismo viene practicando contra la clase trabajadora durante décadas?

 

Un sistema corrupto es aquél que provoca desigualdades, que provoca sufrimiento y pobreza para la mayoría, mientras provoca enriquecimiento para unos pocos. Un sistema corrupto es aquél que es tolerante con los poderosos e inflexible con los débiles. Un sistema corrupto, en fin, es aquél que legitima el pensamiento dominante y el capitalismo. Pero en vez de reconocer todo esto, el pensamiento dominante se esfuerza en llevarnos a la idea de que la corrupción es un fenómeno personal, que depende de las personas, de las "manzanas podridas", de los "garbanzos negros", de los "golfos" y de los "chorizos" que existen en todas las comunidades humanas. Ello contribuye a legitimar el discurso del "todos son iguales", de hacer tabla rasa, de apostar por una visión determinista y negativa, como conclusión "menos mala" posible. No nos dejemos engañar. La corrupción es un fenómeno estructural del propio capitalismo. Y ello significa que la corrupción es como el pan para el capitalismo, su materia prima básica. De hecho, el capitalismo no puede funcionar sin corrupción, porque desde que se acepta el principio de que hay que competir como sea por la maximización del beneficio, a toda costa, se legitiman las prácticas ilícitas, perversas y degradantes, es decir, la corrupción. Son los capitalistas los que corrompen. Es la élite económica y empresarial la corruptora de la clase política. 

 

De hecho, bajo el capitalismo, esta clase política se coloca al pleno servicio, a las órdenes de la élite económica, que es quien decide las políticas que hay que hacer, lo cual es legitimado porque el poder económico es más fuerte que el poder político. Entonces se coloca por encima de él, adquiere mayor preponderancia, despliega su poder y su hegemonía, y concluye por dirigir todas las decisiones políticas que se toman, lógicamente para que estén a su favor, es decir, para que continúen beneficiando a dicha élite económica y empresarial. Es precisamente esta élite económica la que roba de forma aberrante, desmedida e irracional, la que obtiene cada vez más poder, la que ejerce cada vez más la tiranía empresarial, y la ejerce sobre los ciudadanos/as y sobre sus representantes, es decir, los políticos. Y todo esto lo hacen con absoluta impunidad, con la fuerza y la tranquilidad que les proporciona el saber que el pueblo, la inmensa mayoría social, entiende sus prácticas, las legitima, las justifica. Incluso las defiende. El pensamiento dominante, de nuevo, despliega sus tentáculos, a través de la defensa que de esta élite económica hacen los grandes medios de comunicación, e incluso buena parte del poder judicial. Y cuando la cosa se pone ya muy fea, esta gran élite empresarial se limita a echar las culpas a la corrupción de esa clase política, y las clases populares y trabajadoras se creen este cuento chino. La jugada, como puede verse, es completa, magistal, perfecta. Otra victoria para el pensamiento dominante. Continuaremos en siguientes entregas.

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Published by Rafael Silva - en Psicología
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29 agosto 2016 1 29 /08 /agosto /2016 23:00

La regeneración de la élite económica es aún más necesaria que la de los políticos

Braulio Gómez Fortes

Es tremendo que se propongan “despolitizaciones” a las personas que, por definición, somos seres políticos (zoon politikón – diría Aristóteles), es decir, se exige que las personas nos despersonalicemos, que dejemos aparte lo que es esencial -ese ser político- y nos convirtamos en un no ser apolítico, al mismo tiempo que, para “compensarnos”, se nos propone un mundo feliz tecnocrático que hace palidecer al de Huxley, en el que los técnicos nos van a decir lo que debemos hacer y lo que no en un triunfo épico de lo técnico sobre lo político

Roberto Mendes

Esta política [de despolitización] aspira a otorgar un dominio fatal a las fuerzas económicas al liberarlas de todo control; tiene como meta obtener la sumisión de los gobiernos y de los ciudadanos a las fuerzas económicas y sociales "liberadas" de esta forma

Pierre Bordieu

Muchas veces escuchamos la expresión "despolitización" como una reivindicación aplicada a diferentes contextos: hay que despolitizar la justicia, hay que despolitizar las Cajas de Ahorros, hay que despolitizar los medios de comunicación, hay que despolitizar el deporte, hay que despolitizar la cultura...Dos observaciones iniciales se nos vuelven urgentes antes de entrar en materia: en primer lugar, los que nos demandan la necesidad de dicha "despolitización" suelen ser los primeros que politizan todo, y en segundo lugar, los argumentos para esa "despolitización" suelen ser, como siempre, puras falacias. Politizar cualquier aspecto de nuestra vida no es, en principio, una actitud negativa, porque en el fondo, y no nos engañemos en torno a esto, la política lo cubre todo. Y es que la política, como proyección de nuestras necesidades para evolucionar hacia un mundo mejor, es normal que se inmiscuya en cualquier actividad, si queremos llegar a la última instancia de dichas manifestaciones humanas. Por tanto, el peligro no está tanto en "politizar" o "despolitizar" las diversas manifestaciones humanas, sino en los intereses que se esconden detrás de dicha politización. De esta forma, será fácil desmontar los argumentos de aquéllos que se declaran a favor o en contra, viendo los verdaderos intereses que persiguen. De manera parecida, se habla a bombo y platillo sobre la necesidad de llegar a "Pactos de Estado" para muchas materias (educación, política exterior, etc.), porque persiguen con ellos determinados intereses. Habría que preguntarse entonces si dichos "Pactos de Estado" contribuyen a la politización o a la despolitización de dichos asuntos. 

 

Por otro lado, y esto viene pudiendo comprobarse en las famosas encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la imagen que se está difundiendo es que todos nuestros problemas se deben a la existencia de una clase política corrupta, cuando no es así, o al menos no es así del todo. Las pancartas del Movimiento 15-M decían "No somos mercancía en manos de banqueros y políticos corruptos", en una clara alusión a que nuestros problemas como sociedad no sólo se deben a la existencia de una clase política corrupta, sino también a una élite económica rentista y parasitaria, cada vez con mayor poder de influencia sobre aquélla. Es evidente por tanto que hay que acabar con una "casta" política que desprecia continuamente a la ciudadanía, y sólo persigue mantener sus privilegios, pero no es menos evidente que también hay que acabar con una "casta" empresarial o económica que vive de la especulación y de la concesión pública, y que es la base de un perverso sistema que practica y legitima la corrupción. Braulio Gómez Fortes [1] lo expresa en los siguientes términos: "La mayoría de los ciudadanos, influenciados y ayudados por los medios de comunicación, están siendo muy exigentes y críticos con los políticos. De hecho ha empezado a ser aceptado que ningún imputado pueda ostentar un cargo político o ir en unas listas electorales, convirtiéndose en una línea roja que aparece claramente en muchos de los pactos que se están dando entre la nueva y la vieja política tras las últimas elecciones autonómicas, una verdadera novedad. La opinión pública está escandalizada, está indignada y exige a los nuevos partidos que no transijan con la corrupción. En cambio ese nivel de exigencia no lo padecen los corruptores, los que tienen el poder económico. Las puertas giratorias también han tenido un hueco especial en la agenda de la corrupción en los últimos años. Pero el dedo acusador se empeñaba en mostrarnos al político feliz, dócil y agradecido en su puesto remunerado, sin culpabilizar a las compañías que pagan por sus servicios". 

 

Las manipulaciones y falacias que se vierten en torno a este asunto de la despolitización son enormes, y disponen de múltiples caras. Tómese como caso paradigmático de ello los famosos "Papeles de Bárcenas", una causa que va a comenzar a ser juzgada próximamente, donde están involucrados la casi totalidad de los altos cargos del PP de la época, y que se refiere a un caso de financiación irregular "de libro" de una formación política, donde se mezclaban perfectamente las donaciones que grandes empresarios hacían al partido, con la concesión de ingentes contratos y concesiones públicas para las susodichas empresas. Está claro que más que a la despolitización, deberíamos recurrir a la "desempresarialización" de la política, atajando, coartando, prohibiendo y limitando el tremendo poder que la clase empresarial posee sobre los políticos de turno de este país. Tomando como referencia el caso de Telemadrid [2], Roberto Mendes nos da muy buenas pistas en este sentido. Apunta a la reciente tendencia, en realidad una nueva falacia argumental, de que deben ser "los profesionales" de tal o cual sector los que decidan, elijan y gobiernen en sus respectivos sectores. No se habla entonces de "ciudadanos" para que elijan a sus representantes en las diferentes instituciones públicas (sean del sector que sean), sino de que decidan "sus profesionales". Y esto se lleva a la justicia (diciendo que hay que despolitizar, y de que por tanto deben ser los propios jueces los que elijan a sus representantes en el CGPJ), a la economía, a los medios, etc., dejando que sean los "expertos" profesionales los que decidan lo que es mejor para el país. 

 

Por tanto, tiene mucho sentido también lo que entendemos cuando hablamos de "despolitización". Por ejemplo, el Partido Popular durante toda su legislatura, ha practicado una política hacia los medios de comunicación públicos (la corporación RTVE) consistente no sólo en su total intervencionismo, sino también en su absoluto partidismo, practicando todo tipo de manipulaciones, informaciones sesgadas, censura y autoritarismo, cayendo en picado su audiencia, y perdiendo absolutamente el rigor, la veracidad y la independencia que debiera poseer. ¿Debemos concluir que el PP ha "politizado" la televisión pública, y que el PSOE la había "despolitizado"? Sería una errónea conclusión. Todo medio de comunicación, público o privado, es una herramienta política, pero precisamente por ello, si un medio es público, su "politización" ha de consistir en convertirse en un verdadero servicio público, lejos de los intereses partidistas, ofreciendo rigor, independencia y pluralidad. El culmen de esta falaz política "despolitizadora" lo podemos tener en los diferentes Gobiernos liderados por "tecnócratas" (expertos profesionales, normalmente economistas, elegidos por instancias suupranacionales como Presidentes de sus respectivos países), de los cuales tenemos en la Unión Europea precedentes como el italiano Mario Monti, o el griego Lucas Papademos. La filosofía está bien clara: dejemos las grandes decisiones a los que saben, los expertos, los tecnócratas, esa especie de seres infalibles dotados del conocimiento más riguroso y de la verdad más inexorable, para que a fin de cuentas, conduzcan a sus diferentes sectores (en última instancia, al país) por los derroteros correctos. 

 

En el fondo, toda esta filosofía de la "despolitización" (continuamos en comillas porque en realidad subyace una gran politización) descansa sobre el gran principio, que desprecia la democracia, y que aboga por no dejar elegir "a la gente" sobre las grandes cuestiones que les atañen. Y en efecto, ante el reciente referéndum británico del "Brexit", se abrió una agria y extensa polémica en torno a la concreción de las normas "de uso" de los referémdums sobre cuestiones importantes (Pedro Sánchez, actual Secretario General del PSOE, abogó justamente por eliminar los referéndums para estas cuestiones). Y como muy bien resume Roberto Mendes, aplicándolo a los medios de comunicación: "No se trata de sustituir dependencia gubernamental por dependencia tecnocrática y sumisión a unas supuestas leyes del mercado, sino de conseguir la imparcialidad debida". Pero como decíamos al comienzo, estos falaces intentos de "despolitización" los podemos aplicar a otros muchos aspectos de nuestra vida. Otro caso típico es el deporte. Hemos de partir de la base de que el deporte, en general, es otra manifestación de nuestra cultura. Y más aún cuando algunas manifestaciones deportivas, como el fútbol, llegan a alcanzar gigantescos fenómenos de masas populares. Y aquí es donde se les acaba viendo el plumero a muchas formaciones políticas, demostrando su incoherencia y su hipocresía. Como buen ejemplo de ello, tenemos a la formación política que lidera Albert Rivera, que a pesar de que siempre ha defendido que no se mezclara la política con el deporte, en la práctica desmiente muchas veces su teoría, como explica Antonio Maestre en este artículo [3] para el medio La Marea. 

 

Y así, a pesar de haber criticado los pitidos y abucheos en algunos encuentros de fútbol, Ciudadanos montó un mítin futbolero para el partido de la Selección Española contra Turquía en la pasada EuroCopa de Francia. Su hipocresía y doble rasero de medir es tal, que aunque lo critican para otras fuerzas políticas, ellos son los primeros que utilizan el fútbol como instrumento político para atacar al adversario, sacando a relucir los más atávicos sentimientos de los ciudadanos para beneficiar su opción política. Justo lo que critican de los demás cuando la ideología del contrario es independentista. Pero lo más sangrante en cuanto a la supuesta "despolitización" del deporte ocurre cuando éste intenta despojarse de todo trasfondo político, aunque dicho trasfondo sea un trasfondo abominable, que ponga en cuestión los más elementales derechos humanos. Como lo que interesan son las relaciones comerciales, se legitima la participación de nuestros equipos (de fútbol, o de cualquier otra disciplina) con equipos de terceros países ante los cuales lo único que deberíamos hacer es denunciar su tremenda situación interna. Pero en vez de ello, lo que nuestros dirigentes deportivos y políticos suelen argumentar es que "el deporte no debe mezclarse con la política", y otras lindezas por el estilo. Pues sí, señor mío: el deporte sí debe mezclarse con la política, porque el deporte es, también, política. De hecho, se mezcla aunque no queramos. ¿Cuántas veces asistimos a homenajes en los campos de fútbol, a minutos de silencio, a proclamas, a simbología o a comportamientos que denotan claramente su intención política? Lo que ocurre es que cuando los intereses económicos se vuelven más fuertes que los políticos, es cuando ser arguye falazmente que "el deporte no debe mezclarse con la política". 

 

Y es que en sentido general, la cultura (de la que el deporte es sólo una manifestación más) no puede quedar aislada de la política. El compromiso político siempre ha definido a los auténticos intelectuales y artistas a lo largo de la Historia. Lo hemos explicado más a fondo en otro artículo de nuestro Blog [4]. Allí hemos expuesto ejemplos de músicos, de poetas o poetisas, de actores o actrices, de escritores/as, de cineastas, de pintores/as, etc., cuya obra ha sido una obra comprometida, frente a aquéllos que han argumentado que el arte o el deporte han de ser "apolíticos", sin darnos cuenta de la tremenda aberración que eso supone. En el arte en general es donde quizá podamos verlo con mayor claridad, ya que bajo el pretexto de la libertad de expresión o de la creación artística, no podemos amparar opiniones, decisiones o comportamientos que vayan en contra de los principios y valores democráticos a los que siempre debemos aspirar. Y es aquí donde muchas veces también intentan colarnos el sambenito de la "despolitización", aludiendo a que son manifestaciones artísticas que deben estar alejadas de interpretaciones políticas. Pero nada más lejos de la realidad. Denunciemos por tanto esta continua falacia de los llamamientos a la "despolitización" de tal o cual sector, de tal o cual actividad. La política es la esencia de la vida, no podemos escapar de ella, porque sería intentar escapar de nuestra auténtica naturaleza como seres humanos. Lo que hay que hacer es bien simple: politizar correctamente. Es mejor politizar correctamente que entregarse a esa sumisa y obediente "despolitización" (que esconde la politización errónea, la abusiva, la corrupta), a ese gobierno de los expertos, a esa tiranía de los técnicos, a esa hegemonía de lo económico, a esa desidia del refrendo popular que en el fondo sólo pretende menospreciar y socavar la democracia. Frente al engaño masivo de esa supuesta "despolitización", el llamamiento ha de ser el contrario, a la politización de nuestras actividades, a la participación de la gente, a la masiva concurrencia popular, a la discusión y a la decisión en foros y ágoras públicas, a la complicidad del conjunto de la ciudadanía ante todos los asuntos que les conciernen. Porque en el fondo, todo esto es justo lo que quieren evitar los que abogan por la "despolitización".

 

 

 

 

 

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[1] Braulio Gómez Fortes: "En la película de la corrupción faltan los más malos", Dossier FUHEM Ecosocial, Junio de 2015 (www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/Boletin_ECOS/31/Dossier_desinformacion-pseudoinformacion_jun15.pdf)

[2] Roberto Mendes: "¿Despolitizar Telemadrid? ¡No, gracias!" (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202656)

[3] Antonio Maestre: "El populismo futbolero de Ciudadanos" (http://www.lamarea.com/2016/06/18/populismo-futbolero-ciudadanos/)

[4] Rafael Silva: "Cultura y Derechos Humanos: compromisos irrenunciables" (http://rafaelsilva.over-blog.es/2015/09/cultura-y-derechos-humanos-compromisos-irrenunciables.html)

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Published by Rafael Silva - en Política
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28 agosto 2016 7 28 /08 /agosto /2016 23:00
Imagen del sitio: www.laregion.es

Imagen del sitio: www.laregion.es

Desde que yo recuerdo, las razones que se han dado por las grandes potencias para justificar sus guerras de agresión y conquista no han tenido que ver con sus intereses económicos o imperiales, sino con la defensa del “mundo libre”, los “derechos humanos”, la “democracia”... Por esas razones se creó la OTAN, se invadió Vietnam y se masacró a su pueblo, se ocupó Granada y Panamá, se hicieron las guerras del Golfo, Irak, Afganistán… Y por esas mismas razones se han apoyado Golpes de Estado y armado regímenes criminales como el de Franco, Pinochet, Videla, Israel, Arabia Saudí…

Sabino Cuadra

En el último artículo de esta serie habíamos expuesto, siguiendo el referido artículo de Roberto Mérida, las diferentes corrientes islámicas que existen en la actualidad, los países donde se cultivan mayoritariamente, y la rigidez de sus respectivos idearios, centrándonos en la que más nos interesa para nuestro guión: el Wahhabismo. Como habíamos contextualizado, el wahhabismo tiene sus precedentes en el salafismo, que significa toda doctrina religiosa islámica que parte de la idea de que es necesario "mirar atrás" (recuérdense los pilares y argumentaciones del "fundamentalismo", ya comentados en anteriores entregas), aproximándose de forma lo más rígida y estricta posible a las que se consideran las prácticas originales de los fundadores del Islam, oponiéndose a toda forma de innovación, flexibilización, adaptación, modernización, apertura o reforma. El salafismo no es una corriente unificada, sino que es una actitud o tendencia doctrinal de la que existen a su vez varias ramas o corrientes a lo largo de la historia del Islam, las cuales tienden a surgir en especial por parte de algunos teólogos en situaciones de crisis económica, política o social. No es un fenómeno reciente, ya que como hemos explicado en el número anterior, tiene sus orígenes en el hanbalismo de Ibn Hanbal (siglo IX), considerada la primera interpretación literal del Islam, mientras Oriente Medio sufría las invasiones por parte de Mongolia. Las corrientes almorávides y almohades, que llegaron a fundar un imperio que unificó gran parte del occidente musulmán, incluida la mayoría de Ál-Andalus, siguieron también esta doctrina. 

 

Pero el movimiento salafista contemporáneo, como nos recuerda Roberto Mérida en su artículo, experimenta un renacer gracias a Abd al Wahhab, que recupera la interpretación rigorista, literal y puritana del Corán, adscrita al hanbalismo a finales del siglo XVIII, y respaldada por el mecenazgo del fundador de la dinastía saudí. Esta tendencia al retroceso religioso-cultural se vio incrementada tras la caída del bloque soviético, en especial en las repúblicas ex-soviéticas islámicas, donde pasa a convertirse en un elemento claramente identitario. Se va creando todo un imaginario colectivo donde se criminaliza toda manifestación cultural considerada de "influencia occidental", bajo una filosofía absolutamente integrista y fundamentalista. Bien, ya tenemos entonces situado el contexto bajo el cual se crea el caldo de cultivo para un rechazo sin paliativos hacia todo lo que no se considere que sigue a pies juntillas las enseñanzas del profeta, pero como hemos explicado, dentro de un entorno completamente irracional, que obedece en el fondo a motivaciones de carácter geopolítico. ¿Cómo entroncamos todo ello con los movimientos de carácter terrorista que sufrimos en la actualidad? Vamos a ello. El autoproclamado Estado Islámico (ISIS, Daesh, o como queramos llamarlo) es la escisión actual más importante y reciente de Al-Qaeda, hasta hace poco el principal exponente mundial del wahhabismo y el salafismo armados. Surge como la rama iraquí de Al-Qaeda. Durante la guerra en Siria, que cumple ahora cinco largos y angustiosos años, a medida que (merced a la creciente financiación saudí) el Frente al-Nusra gana terreno a costa de la fragmentación, debilidad y disposición a colaborar de un Ejército Libre Sirio cada vez más precario y hegemonizado por ideologías salafisas, Al-Qaeda sufre una importante escisión. 

 

Esta escisión se convertiría en el ISIS, que ocupan en varios días importantes pozos petroleros y localidades del norte de Irak, llegando a tomar finalmente la emblemática ciudad de Mosul. Y posteriormente Ramadi. Luego proceden a la rápida y paulatina conquista de importantes ciudades controladas por otras facciones, lo que les permite hoy día controlar una extensa región entre el noroeste de Irak y el centro-este de Siria. Su principal valor estratégico es una importante red de carreteras, autovías y vías de suministro que se extienden sin interrupción desde un extremo al otro del área que controlan, pudiendo movilizar constantemente unidades de combatientes a distintos frentes. Cuentan además con algunos puestos fronterizos con Turquía, de carácter estratégico para el abastecimiento de sus recursos, contando así con rutas de suministros ininterrumpidos y con el flujo constante de exportaciones petroleras, armas y combatientes. Y de esta forma, han llegado a convertirse en una de las redes criminales mejor financiadas del mundo. Han pasado a convertirse en la mayor organización terrorista mundial, máxima exponente del wahhabismo, y han declarado a la ciudad de Raqqa como capital de un nuevo para-Estado teocrático, proclamando la restauración del califato. Parte de su estrategia de extensión y crecimiento consiste en poner en marcha una enorme maquinaria propagandística, con la que tratan de ganar adeptos a su causa, llegados no sólo de las principales comunidades musulmanas, sino también de las mayores ciudades occidentales. 

 

Pero no perdamos el sentido de nuestro relato, y conectemos todo esto con lo que ya exponíamos en entregas anteriores de esta serie. Gracias a todo este despliegue, han comenzado a ganar popularidad entre los sectores de gente que se siente perdida con sus actuales modos de vida, sin esperanzas, en desempleo y sin ningún referente moral. O bien que se sienten descontentos o defraudados con el capitalismo, o con cómo éste discrimina a las minorías árabes en sus países occidentales (España, Francia, Bélgica, Alemania, pero también Canadá, Estados Unidos, etc.), a la vez que el imperialismo norteamericano y sus vasallos europeos emprenden guerras de rapiña en países árabes o musulmanes, masacrando a civiles sin que ello tenga mayor eco mediático. Y creen que ante toda esa barbarie, el fundamentalismo es la respuesta. Han creído ver en el fundamentalismo islámico, en la interpretación a rajatabla del Corán la alternativa que los saque de ese pozo de miseria. Quieren, en una palabra, "volver atrás". Quieren con ello regresar a un pasado que fue esplendoroso, a la gran cuna de su civilización, por considerar que las actuales sociedades musulmanas se han alejado de la verdadera práctica del Islam. En el fondo, como tantas veces ha ocurrido a lo largo de la Historia de la Humanidad, la religión actúa como lo que en verdad es: el auténtico "opio del pueblo", que ya definiera Karl Marx. Bien, y por la otra parte...¿cuál es la respuesta de las sociedades occidentales a este fenómeno de regreso al fundamentalismo? Para ello hemos de situar el foco de estas sociedades donde realmente importa: en los intereses del neoliberalismo. 

 

La prensa de estos países "libres" y "civilizados" (lo ponemos entre comillas porque en realidad distan mucho de ello), como no podía ser de otra forma, ante cualquier atentado en su terreno achacado a este integrismo islámico siempre reacciona de la misma forma, esto es, mostrando los hechos sin profundizar en sus orígenes, en sus causas, en las verdaderas motivaciones que lo generan, lo cual no sólo genera pavor y desconcierto entre la población, sino que además, fomenta y abona el terreno para el crecimiento de la islamofobia, el fascismo, el racismo y la xenofobia en general. Se extiende la falsa idea de que todos los musulmanes son fanáticos, y lo peor de todo, se extiende la idea de que nuestras sociedades son "inocentes" ante esta barbarie, y que los demás son los culpables. Se nos ofrece una leyenda de buenos y malos, de buenas civilizaciones frente a culturas perversas, que sólo cultivan el terrorismo, el odio, el asesinato y la barbarie, escondiendo o silenciando que nuestras "civilizadas" sociedades han contribuido y lo siguen haciendo de forma muy destacada en los motivos para la generación de este salvaje fundamentalismo. ¿Quiénes son los autores ejecutores? Una minoría, financiada con dinero procedente del principal aliado de Estados Unidos e Israel en la zona, como es Arabia Saudí. ¿Quiénes son los últimos responsables? Estados Unidos y la Unión Europea, como los grandes adalides de los acuerdos con Arabia Saudí y los grandes centros del fundamentalismo, a los cuales se les venden armas, y se les firman ingentes tratados comerciales. Como puede comprobarse, es un comportamiento que destila una abyecta hipocresía. Continuaremos en siguientes entregas.

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25 agosto 2016 4 25 /08 /agosto /2016 23:00
Panorama actual de los Movimientos Sociales en España (y 35)

Como ya advertimos en el último número, con esta entrega número 35 finalizamos esta extensa serie de artículos dedicada a los movimientos sociales en nuestro país. Queremos aclarar que aunque nuestra intención ha sido exponer una radiografía lo más completa posible, ello es harto complicado, por lo cual se nos habrán quedado en el tintero un buen número de estos MMSS que también actúan en nuestro país, luchando cada uno por su causa, para intentar establecer un mundo más digno, más justo y más humano. Nos hemos ocupado, no obstante, en estas 35 entregas, de lo más sobresaliente en el mundo de los MMSS, y de aquéllo que nos ha parecido especialmente relevante, novedoso o revolucionario. Pero por supuesto que hay más, mucho más. Desde el comienzo de esta serie de artículos, allá por el verano de 2013, nos hemos ocupado en nuestras sucesivas entregas de los movimientos igualitarios y feministas, del movimiento del 15-M, de los movimientos que luchan por el rescate, universalidad, gratuidad y calidad de nuestros servicios públicos, contra los recortes, contra su mercantilización, contra sus continuos intentos de privatización. Nuevos movimientos obreros, protestas y luchas vecinales, parados en lucha, organizaciones populares de solidaridad, y un largo etcétera, jalonan la geografía popular de un país atacado por el neoliberalismo más enfervorizado. 

 

Y así, nos hemos ocupado de las Mareas Blancas que luchan por la sanidad pública, de las Mareas Verdes que defienden la educación pública, de los MMSS en defensa de las Ayudas a la Dependencia, de los MMSS que luchan por la defensa de las pensiones de nuestros mayores, nos hemos ocupado también de aquéllos MMSS que luchan contra la privatización y por el carácter público de nuestros servicios municipales (así como por la remunicipalización de aquéllos que ya han sido total o parcialmente privatizados), también le hemos dedicado espacio a los movimientos que defienden el derecho fundamental a una vivienda digna (como la PAH o Stop Desahucios),  y sus propuestas y reivindicaciones. Hemos expuesto también los MMSS que luchan por la implantación de una Renta Básica Universal (RBU), aquéllos que luchan por una Auditoría Ciudadana de la Deuda Pública (que ya alcanzado ya el 101,9% de nuestro PIB), y aquéllos que intentan establecer Redes de Solidaridad Popular, para intentar paliar las tremendas situaciones de carencia, precariedad e indefensión que sufren muchas personas y familias. Nos hemos ocupado también de todos aquéllos MMSS que se caracterizan por representar opciones de activismo ciudadano, de agrupaciones cívicas, de convocatorias sociales, tales como asociaciones de personas en desempleo, como el Frente Cívico "Somos Mayoría", Alternativas Desde Abajo, o Marchas de la Dignidad. También nos hemos ocupado durante la serie de los diversos movimientos de carácter republicano, que luchan por establecer la Tercera República en nuestro país, y otros MMSS que lindan con ellos, tales como Democracia Real Ya!, asociaciones y foros cívicos republicanos, y otros muchos. 

 

Otro gran grupo de movimientos sociales a los que les hemos dedicado nuestra atención han sido aquéllos que luchan por la paz y contra el imperialismo, a favor de la solidaridad y de la cooperación internacional. También hablamos en relación con ellos de los MMSS que defienden causas justas a nivel mundial, como el desbloqueo de Estados Unidos hacia Cuba, los Movimientos Solidarios con el Sáhara o los que luchan por la liberación de Palestina. Y así, movimientos antimilitaristas, grupos antimilitaristas y asociaciones por la paz han ocupado también nuestros artículos. También abordamos en la presente serie los MMSS que se adscriben en sentido general en la defensa de los Derechos Humanos (DDHH), y de esta forma, a partir de nuestra décima entrega comenzamos a hablar sobre multitud de movimientos que giran en esta órbita, tales como SOS Bebés Robados (a la que le dedicamos varias entregas), Plataforma Contra la Impunidad del Franquismo, Foro por la Memoria, y demás asociaciones y  colectivos memorialistas. También nos ocupamos dentro de este gran bloque de MMSS de aquellos que se dedican a la defensa de los derechos de las personas dependientes, que representan el denominado "Cuarto Pilar del Estado del Bienestar". También hemos abordado los MMSS que luchan por la defensa de los colectivos LGTBI (gays, lesbianas, transexuales, bisexuales e intersexuales), y sobre los diferentes ataques y discriminaciones que sufren aún en la actualidad. Del mismo modo, los movimientos y asociaciones estudiantiles también han sido abordados en esta serie, así como sus demandas de una educación pública, laica, gratuita, inclusiva y democrática, y contra todos los recortes practicados últimamente. 

 

Por supuesto, y como no podía ser de otro modo, los MMSS de carácter ecologistas, ambientalistas y naturalistas también han sido ampliamente abordados durante la serie, así como los movimientos sociales de carácter animalista, muy relacionados con los anteriores. También hemos expuesto los diversos MMSS que se dedican a establecer redes de lucha contra la represión que leyes y gobiernos antisociales instauran para reprimir la protesta popular, especialmente "No Somos Delito" o "Defender A Quien Defiende". Por su parte, los MMSS que se dedican a defender los derechos de las personas migrantes, refugiadas y desplazadas han sido también ampliamente tratados en nuestra serie de artículos, desde el artículo 23 (de carácter introductorio), el artículo 24 (dedicado a la vida en los Centros de Internamiento de Extranjeros), el artículo 25 (otras prácticas en relación a los CIE), diversos MMSS que se ocupan y reivindican el cierre de todos los CIE de nuestro país (artículo 26), la labor de CEAR en torno a los migrantes (artículo 27), y la labor de terceras organizaciones y MMSS colaterales, tales como SOS Racismo o Plataforma Ciudadana Contra la Islamofobia, en el artículo 28. También nos hemos ocupado de los MMSS que denuncian y tratan toda la problemática de la tortura en nuestro país (centralizadas en la Coordinadora Contra la Prevención y la Denuncia de la Tortura), o de la Caravana a Grecia, para denunciar junto con otros MMSS a nivel europeo, todo el drama que sufren los refugiados en nuestro continente. Igualmente, nos hemos ocupado de los MMSS contra la intolerancia y los delitos de odio, y nos hemos detenido en los escalofriantes datos de su último Informe RAXEN. Hemos también expuesto las actividades de los MMSS que trabajan el ámbito penitenciario, agrupados en ROSEP, que intenta aliviar toda la problemática relacionada con las personas privadas de libertad, y por último, hemos dedicado también nuestra atención a los MMSS que luchan por una regeneración democrática en nuestro país, así como las plataformas que trabajan por la protección para los denunciantes de casos de corrupción.

 

Como decimos, pensamos que el tema no está agotado. Instamos a nuestros lectores no sólo a buscar y profundizar en más movimientos sociales no expuestos en esta serie de artículos, así como a los que vayan surgiendo en el futuro, sino y sobre todo, los instamos a que participen en ellos, a que se hagan activistas, a que luchen por lo que crean que son causas justas, en la medida de sus posibilidades y de sus preferencias. Colectivos anticapitalistas, movimientos de insumisión y de desobediencia civil, Coordinadora de desempleados y precarios, Marchas de la Dignidad, sindicatos alternativos, diversas Mareas, movimientos democráticos de mujeres, plataformas en defensa de la cultura, colectivos animalistas, ecologistas, pacifistas, redes de solidaridad popular, banca ética, plataformas de comercio justo o de consumo responsable, colectivos en lucha por diversos conflictos laborales, plataformas por la dignificación de determinados colectivos, asociaciones estudiantiles, plataformas de denuncia de tortura, de malos tratos, contra la dignidad de las personas, asociaciones de personas mayores, de jubilados, y un interminable etcétera de movimientos sociales necesitan nuestra ayuda. Por nuestra parte, hemos intentado al menos ser, desde esta humilde tribuna, portavoz de ellos, de hacernos parte de su eco, de participar en su difusión, de explicar su trabajo, de justificar su necesidad, de reclamar su actividad. Hemos de finalizar aquí. Creo que mediante esta serie de artículos sobre los MMSS en nuestro país le hemos tomado el pulso a nuestra sociedad, ya que los movimientos sociales son fiel reflejo de ella, de su dinamismo, de sus necesidades y de su actividad. Los MMSS son un perfecto retrato de por dónde va una sociedad, cuáles son sus deficiencias, y hasta qué punto dispone de todo un tejido social asociativo capaz de luchar por dichos objetivos. Esperamos haberlo conseguido.

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24 agosto 2016 3 24 /08 /agosto /2016 23:00
Escuela Pública y Religión: Incompatibles (II)

En el primer artículo de esta breve serie, nos centramos en explicar la necesidad de abogar por un modelo de escuela 100% pública, intentando desmontar todas las falacias que se esconden detrás del supuesto derecho a la "libertad educativa" (o derecho a la libre elección de centro, o derecho a que los hijos se eduquen como quieran sus padres, o como queramos expresarlo). Bien, pero queremos dejar absolutamente clara nuestra postura, para no albergar posibles malentendidos: ¿Es que queremos prohibir la escuela privada? Por supuesto que no. Pero la escuela privada, a la que cualquier padre y/o madre que lo desee y pueda pagarla tiene derecho a llevar a sus hijos/as, no debe ser nunca financiada mediante fondos públicos, ya que si son las familias con mayores posibilidades económicas las que quieren que sus hijos/as estudien en otro tipo de colegios (con otro profesorado, con otros medios, con otras instalaciones, con otro plan de estudios, con otras exigencias y criterios de selección...), deberán asumir los propios padres y madres (y demás organizaciones interesadas) la inversión necesaria para mantener dicho tipo de escuelas. El resto de la sociedad no debe participar de los deseos y de las exigencias de unos pocos privilegiados. Esto sería lo justo. Y por supuesto, si tal o cual escuela privada desea incluir en su programa de estudios la asignatura de religión, no hay nada que objetar. 

 

Bien, habiendo dejado claro el tema de la escuela privada, vamos a hablar ahora sobre el modelo mixto de escuela, esto es, la escuela público-privada, que se expresa en nuestro país mediante los denominados "Conciertos Educativos", y que denomina a sus escuelas, "Escuelas Concertadas". Y el hecho es que estos conciertos educativos, como muy bien explica Agustín Moreno en este artículo para el medio Cuarto Poder, representan toda una perversión educativa. Aunque ya existían centros de este tipo anteriormente, la llamada "Escuela Concertada" aparece en nuestro país a partir de la primera legislatura de Felipe González (PSOE), en 1982, justificada en la excusa de que había que universalizar el derecho a la educación (principio muy loable con el que estamos absolutamente de acuerdo, pues la Educación ha de entenderse en última instancia como un derecho humano), y estos conciertos educativos iban a poder hacer llegar la escuela a la inmensa mayoría de niños y niñas de todos los rincones de nuestro país. La idea ha ido creciendo desde entonces, y hoy día, somos el tercer país de Europa con más educación concertada. ¿Cuál es el típico modelo de escuela concertada? Pues un modelo público-privado, donde los conciertos se establecen con organizaciones religiosas (que son las que tenían las instalaciones necesarias ya preparadas), donde existe una parte de financiación pública, pero donde el ideario, plan de estudios, normativas, exigencias, criterios de selección, y prácticas internas las dictan las organizaciones que están detrás de estas escuelas (como decimos, de carácter religioso en su inmensa mayoría). Todo ello fue además reforzado mediante los Conciertos con la Santa Sede de 1979, que prorrogaban y ampliaban los de la época franquista de 1953.

 

Incluso hasta aquí podríamos legimar esa "libertad educativa" de la que hablábamos al principio. Pero los problemas comienzan cuando el Estado, a través de las leyes y presupuestos de sus Gobiernos, comienza a discriminar a la escuela pública y a favorecer a la escuela concertada, cuyos principios y prácticas van claramente en contra de los de la escuela pública. ¿Y cuál es la primera práctica que implementan las escuelas concertadas? La segregación del alumnado. Entiéndase por "segregación" cualquier tipo de distinción de trato, incluso el referido a la separación física, entre unos alumnos y otros, en función de libre criterio de dicha escuela concertada. Es típica la segregación por sexo (escuelas o aulas de niños y otras de niñas), o la segregación racial. Por ejemplo, en el citado artículo se refiere que Barcelona tiene centros concertados sin ningún alumno inmigrante, o que mientras algunos colegios públicos superan el 70% de estudiantes de origen extranjero, un colegio concertado no llega al 6%. Diversas asociaciones de padres, de hecho, han denunciado en reiteradas ocasiones la situación de guetización y empobrecimiento de unos centros (públicos) frente al clasismo y elitismo de otros (concertados). Porque la cuestión, no lo olvidemos, es que todos están financiados con fondos públicos, es decir, provenientes de los impuestos que pagamos todos. 

 

La escuela concertada también fomenta la competitividad entre los propios centros, mediante sistemas como el modelo bilingüe, la zona única de escolarización y los centros de excelencia. Pero como decimos, lo peor de todo es que se va produciendo progresivamente una descarada desviación de recursos públicos que se dejan de aportar a la escuela pública, para favorecer a la escuela concertada. Y así, mientras en la escuela pública se recorta el gasto por estudiante, se aumentan los ratios profesor/alumno y se descuida el equipamiento, la escuela concertada va evolucionando en sentido contrario. Con el tiempo, la implantación de este perverso modelo conduce a la subsidiariedad de la educación pública respecto a la privada. Lo que se pretende, a tenor de lo visto y comprobado, es que la escuela pública se convierta en un elemento residual, en vez de en la opción inmensamente mayoritaria. Y como afirma Agustín Moreno: "Para ello se ha aplicado un proceso nada sutil de privatización: cierre de grupos y centros públicos, al tiempo que se regala suelo público y conciertos, a veces incluso en condiciones delictivas" (en efecto, véase la trama de corrupción llamada "Púnica" para contemplar casos de este tipo). No son determinados casos aislados, es el sistema que evoluciona progresivamente hacia este modelo "concertado", que a su vez deriva hacia un modelo privatizador, segregador, doctrinario, elitista y corrupto. 

 

El problema lo crea la doble red existente (pública-concertada) que pervierte gravemente nuestro sistema educativo. No se pueden dedicar recursos públicos a un modelo "mixto" que instaura un tipo de escuela discriminatoria, en vez de integradora. Las consecuencias que nos ha traído este absurdo modelo son evidentes: pérdida de alumnado en la escuela pública, creación de guetos y deterioro de la calidad educativa. Porque la calidad educativa no podemos medirla en cantidad o calidad de las instalaciones, o en puestos en el "ránking" de dicho centro, sino en calidad del programa educativo que se imparte. Y desde este punto de vista, está claro que la escuela concertada quiebra el principio de igualdad de oportunidades, y con ello la equidad y la cohesión social. Por tanto, frente a la falacia vertida en torno al supuesto "derecho a elegir" de los padres, hemos de reivindicar el progresivo desmantelamiento de la red de centros concertados, para que o bien se adscriban totalmente a la red pública, o bien se conviertan en centros absoutamente privados, con las consecuencias derivadas que ello implica. Pero los centros concertados, como estamos viendo, representan una auténtica perversión educativa, por los motivos que hemos expuesto. Pero aún daremos más argumentos en las siguientes entregas, y comenzaremos a discutir el asunto de la religión, que es el que nos ocupa fundamentalmente. 

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23 agosto 2016 2 23 /08 /agosto /2016 23:00
La transmisión del pensamiento dominante (43)

Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio

Albert Einstein

El pensamiento dominante nos lleva a introducirnos y a aceptar también otra serie de hechos bajo su prisma exclusivo. Hacemos valoraciones de acontecimientos, hechos y opiniones de forma sesgada, y bajo los criterios de la mayoría, sin detenernos a intentar establecer un juicio crítico. Por ejemplo, tomemos el caso de la violencia. Como seres humanos civilizados que pretendemos ser, está claro que debemos posicionarnos contra todo tipo de violencia, de todo grado o magnitud, y de todo origen, pero a su vez, debemos comprender que el rango de la violencia es muy amplio, que la violencia ofrece muchas "caras" o facetas distintas, que la violencia se manifiesta de muchas formas, que posee múltiples rostros. Debemos por tanto analizar, y darnos cuenta, por ejemplo, de que una secuencia de actos de violencia física, material, callejera, terrorista, repentina, pero sostenida en el tiempo, normalmente no surge porque sí, sino que típicamente suele obedecer a otra violencia "invisible", psicológica, sutil y continua. Debemos aprender a darnos cuenta de que la violencia puede provenir de todo tipo de cultos obsesivos (a las personas, a las ideas, a los objetos...), o bien de cualquier forma de integrismo o fanatismo cultural, político, religioso o ideológico. El rápido y simplista (pero interesado) análisis de que los violentos son malos y el resto son buenos, no suele conducirnos a ninguna conclusión correcta. Es más aconsejable analizar profundamente las motivaciones y las causas que conducen a tales estallidos de violencia, y atender a sus auténticas raíces. 

 

O por ejemplo, tenemos el caso de los nacionalismos o patriotismos exacerbados, que normalmente siempre sirven al poder establecido, al poder dominante, bien sea antiguo o emergente, para desviar la atención sobre los verdaderos problemas, para hacernos olvidar que lo realmente importante son las personas, para hacernos creer que hay algo superior a las personas (tradiciones, territorios, naciones, imperios...), patriotismo normalmente utilizado por el poder para justificarse, para someter y para controlar al pueblo, nacionalismo y patriotismo en nombre de los cuales se han hecho y se siguen haciendo muchas de las mayores barbaridades de la Historia de la Humanidad. La alienación, como vemos, es múltiple, y nos ataca desde muchos frentes a la vez. En el fondo, el pensamiento dominante sólo pretende camuflar el hecho de que las clases dominantes y poderosas (capitalistas, en nuestra época) pretenden enriquecerse y dominar por completo a las clases populares. Es una bomba disfrazada de ideología con el objetivo supremo de vencer definitivamente a las clases humildes y trabajadoras. Evidentemente, las formas en que se ha intentado llevar a cabo, el contexto de cada país y el contexto internacional, hacen que su puesta en práctica no sea tan simple, sino que bastante compleja. Pero si nos damos cuenta, si lo analizamos profundamente, y a tenor de los ya múltiples ejemplos que venimos contando en esta serie de artículos, comprobaremos que la esencia del pensamiento dominante es profundizar en el capitalismo, enriquecer a las clases capitalistas, dominar a las clases populares, alienarlas y controlarlas todavía más. Y, desde luego, los resultados prácticos así lo corroboran. Mil falacias constantes y diversas contribuyen a ello, a difundir su perversa ideología y a instalar su régimen constante de expolio a los más débiles. Y por fin, cuando todas las piezas del puzzle se colocan en su sitio correcto, se contempla el bosque con total nitidez. 

 

Por consiguiente, intentemos liberarnos por todos los medios, y con todas nuestras fuerzas, de los dogmas del pensamiento dominante actual, más aún, intentemos no someternos a los dogmas capitalistas y pensemos por nosotros mismos con un poco de razonamiento lógico y de sentido común. Consideremos el siguiente ejemplo básico: si un padre o madre de familia humilde trae a casa una cantidad de comida insuficiente para los suyos, ¿qué hará para que todos puedan comer? ¿dará una ración entera a unos hijos, mientras que a otros no les dará nada? ¿o más bien repartirá lo poco que haya traído entre todos sus hijos, para que ninguno se quede sin comer? Este ejercicio de la razón más elemental nos dice que si queremos combatir el desempleo, debemos disminuir la jornada laboral, debemos evitar las horas extraordinarias, debemos proteger a los trabajadores, a la mayoría, de las minorías depredadoras insaciables. Sí, de aquéllas que provocan las crisis que luego debemos pagar los comunes mortales. Pero, además, por si no nos fiamos de nuestro sentido común (pues éste también puede engañarnos al ser también blanco del pensamiento único), si contrastamos con otros economistas y analistas críticos con el sistema actual, veremos que dichas recetas son también defendidas por ellos. Debemos por tanto dejar de pensar "a la manera capitalista", al modo en que nos perjudica, el que nos condena a la miseria o a la amenaza de sucumbir ante ella. Debemos comenzar a pensar acorde a nuestros intereses, de acuerdo con nuestra realidad, pero con amplitud de miras. Debemos ser realistas. De lo que se trata es de repartir, para lo cual debemos primero repartir el poder, debemos conquistar primero la verdadera democracia, como nos decía muy acertadamente Rosa Luxemburgo

 

Bien, pues otro fenómeno muy actual a analizar, justo para separarlo de las malas influencias del pensamiento dominante, es el de la corrupción. Hoy dia se habla de ella hasta la saciedad, desgraciadamente, pues durante años de gobiernos bipartidistas (de PP o de PSOE) se han detectado comportamientos corruptos (que necesitan a un corruptor y a un corruptible) que han implicado a políticos, empresarios, funcionarios, etc. La corrupción está a la orden del día. Continuamente salen nuevos casos a la palestra, y no hay noticiero que no nos traiga alguna comunicación al respecto. La corrupción se ha convertido en el cáncer no ya de nuestra política, sino de toda nuestra sociedad. Y ante ella, ante su enorme magnitud, el pensamiento dominante se limita, como siempre, a unas cuantas conclusiones falaces: "Todos son iguales", "Pero la mayoría no son corruptos", "Quien la haga que la pague", "Por una manzana podrida no vamos a tirar el cesto", y otras simplezas por el estilo. Pero como todo lo demás, la corrupción es un típico fenómeno espejo de nuestra sociedad, de los cimientos de la misma, de los flujos de intereses interconectados, de las reglas y objetivos que la propician, la permiten, la legitiman y la jalean. Vamos a seguir a continuación la exposición de José López en su artículo "La sociedad corrupta", que recomiendo a mis lectores. El autor comienza estableciendo una distinción entre grados, pero que confluyen todos ellos, en mayor o menor medida, en engordar a la sociedad corrupta en la que vivimos. 

 

Y así, José López explica: "Porque no se trata sólo de un problema de unas cuantas manzanas podridas, el cesto entero lo está. Casi todos estamos, en mayor o menor medida, corruptos. Y es que si no olvidamos en qué consiste en verdad el capitalismo, nos daremos cuenta de que este sistema se basa en que unos pocos se apropien de una gran parte de la riqueza generada por la sociedad en su conjunto. No es sólo corrupción lo que hacen algunos con el dinero público, sino también la apropiación de la mayor parte de la riqueza generada en las empresas privadas por sus dueños y sus ejecutivos. También es corrupción que los directivos de las empresas se suban los sueldos escandalosamente al mismo tiempo que los empleados ven año tras año disminuir los suyos, al mismo tiempo que se producen despidos masivos, incluso cuando las empresas van bien. Y es que el capitalismo es esencialmente la dictadura económica ejercida por los dueños de los medios de producción y sus cómplices. La corrupción masiva es un síntoma inequívoco de la escasa democracia que tenemos. Una democracia política bajo mínimos, aparente, cuyo principal fin es evitar que la democracia llegue al centro de gravedad de la sociedad: la economía". Así es, en efecto. Hemos de concluir que es nuestra propia mentalidad capitalista la que es corrupta, porque legitima un sistema cuyos mimbres están construidos en base a la generación de riqueza de forma ilegítima, injusta, irracional y desproporcionada. Si todos participamos de este sistema, es lógico que nuestra mentalidad sea permisiva ante la corrupción. Continuaremos en siguientes entregas.

 

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22 agosto 2016 1 22 /08 /agosto /2016 23:00

La principal circunstancia que ha impedido que en España haya un gobierno, del color que sea, ha sido la decisión de los ciudadanos en las urnas. Los votantes han elegido un parlamento multicolor con abundancia de diferencias y vetos cruzados. Apelar a que la ciudadanía quiere un gobierno determinado por encima de cualquier otra consideración es hablar de espaldas a las urnas y atribuyendo una portavocía genérica que no es posible. Si los ciudadanos hubieran querido que Mariano Rajoy gobernara hubieran votado esa opción de forma mayoritaria, sin embargo los datos arrojan una realidad diferente. De los 35 millones de ciudadanos llamados a las urnas 28 millones eligieron una opción distinta a la que ofrecía el PP

Antonio Maestre

Por segunda vez consecutiva, la situación de bloqueo político postelectoral se reproduce en nuestro país, dado el resultado de las elecciones, el desproporcional reparto de la Ley D`hont, y las estrategias internas de cada fuerza política. Después de los fallos de UNIDOS PODEMOS que le llevaron a obtener un resultado electoral indeseado, y a no protagonizar el sorpasso al PSOE, la formación morada ha quedado en espera de que el PSOE de Pedro Sánchez (más bien habría que decir de los barones del partido, que son los que mandan) inicie algún acercamiento para poder esbozar mínimamente los mimbres de un gobierno progresista, pero si ya en la fallida XI Legislatura no fue posible (por la negativa del PSOE) con un número de escaños más favorable, es lógico pensar que esta vez tal hipótesis queda absolutamente descartada. No obstante, Pablo Iglesias y los suyos han instado reiteradas veces al PSOE a explorar esta vía, sin éxito por el momento. Entretanto, han ido apareciendo diversos manifiestos y contramanifiestos, la inmensa mayoría de ellos en la misma línea, que es a su vez la misma línea en la que se han esforzado en dirigir el pensamiento mayoritario, o sea, la concienciación de que es absolutamente urgente y necesaria la formación de un Gobierno, y de que la repetición por tercera vez de las Elecciones sería un hecho bochornoso, que nos colocaría en el más tremendo ridículo internacional. 

 

Bien, así las cosas, vamos a comentar las diversas tácticas y estrategias del resto de las fuerzas políticas mayoritarias, para desverlar los auténticos intereses de cada una de ellas, y poder llegar a los mensajes de conclusión finales:

 

1.- El Partido Popular, en sintonía con el carácter gallego de su líder, juega desde el 26J a la estrategia del desgaste político de sus contrincantes, a sabiendas de que tiene a su favor no sólo ser la fuerza política más votada, sino el hecho de haber revalidado e incrementado el número de votos desde el 20D. Desde ese punto de vista, Rajoy se desgañita alertándonos de la necesidad imperiosa de formar Gobierno, bajo la presión de tener que aprobar urgentemente una serie de decisiones de importante calado, como son los PGE (Presupuestos Generales del Estado), el techo de gasto, y las posibles recomendaciones de Bruselas, a la luz de los nuevos planes remitidos a la Comisión Europea. El PP presiona, sin prisas pero sin pausa, al resto de formaciones políticas, pero sobre todo al PSOE, que con sus 85 diputados/as representa la llave para la posible gobernabilidad.

 

Pero a pesar de haber aceptado el encargo del Rey para que se presente a la investidura, Rajoy está haciendo una administración de dicho encargo y de los tiempos asociados con una absoluta irregularidad (incluso la Presidenta del Congreso, la ex Ministra Ana Pastor parece estar a sus órdenes, y muy posiblemente lo esté), bajo el falso mantra de que antes de presentarse necesita obtener los apoyos parlamentarios necesarios. En realidad, se trata de una falacia para ganar tiempo, y sobre todo, de un acto de tremenda soberbia de Rajoy y del PP, que después de haber contemplado dos investiduras fallidas de Pedro Sánchez, no quiere pasar por la misma experiencia. Pero sin embargo, muchos profesores y Catedráticos de Derecho Constitucional ya han advertido de que la investidura ha de intentarse de todos modos, porque es una obligación constitucional, y porque en caso contrario, no comenzarían a correr los plazos para una nueva cita electoral. 

 

2.- CIUDADANOS, como partido muleta para el régimen bipartidista, ha demostrado sobradamente que, aunque dice venir a "regenerar" la política, presta su apoyo tanto a PP como a PSOE, según conveniencia propia, bajo diversas excusas, todas variantes de la misma idea, grosera, demagógica y falaz: "Necesitamos hechar a andar este país", "La legislatura tiene que comenzar", "Tenemos que desbloquear España", y otras sandeces por el estilo, son el recetario diario de los líderes de este partido, sobre todo de Albert Rivera, que "por España y por los españoles" (¡cuánta hipocresía!) está dispuesto a hacer todo lo que le demanden los "intereses generales" del país. En realidad, los únicos intereses que obedece C's son los de las élites económicas y empresariales, empeñadas en continuar el modelo de políticas neoliberales que nos han traído hasta la actual situación de precariedad, pobreza y miseria para la mayoría, y despilfarro, corrupción y derroche para unos pocos. 

 

En realidad, la formación de Albert Rivera se aferra a su protagonismo para que la opinión pública lo vea como un partido "responsable" (de hecho, Felipe González ha alabado a Rivera por su "responsable" iniciativa), aunque en realidad, se afana por no quedar en unas (supuestas) próximas elecciones con un porcentaje residual de voto, al ir migrando todos sus posibles electores al PP. Y en su intento de apalancar el bipartidismo, no sólo insta al PSOE a que se abstenga en un debate de investidura, sino que recientemente ha presentado al PP una serie de requisitos para obtener el "SI" en la investidura (negando lo que habían repetido hasta la saciedad), requisitos que tienen que ver únicamente con algunas medidas cosméticas en torno a la corrupción, para hacerle un intento de "lavado de cara" a Rajoy y los suyos, cuando estamos hablando de un partido que ha sido declarado por los jueces como una auténtica "organización criminal". Ahí es nada. Pero como hemos dicho en muchas ocasiones, C's es el partido de la demagogia en estado puro. Bajo llamamientos a la "responsabilidad", el "sentido de Estado" y la "necesidad de reformas", esconden su deseo de que no gobierne la auténtica alternativa en nuestro país, y de que las relaciones de poder continúen como están. 

 

3.- El PSOE...¿qué decir a estas alturas del PSOE? Podríamos comenzar recordando que estamos en la situación actual gracias a su negativa a entenderse con PODEMOS en la fallida legislatura pasada, y que por tanto, en última instancia, prefieren mil veces abstenerse ante Rajoy que favorecer un auténtico gobierno de progreso. Por tanto, la estrategia de los falsos "socialistas" hasta ahora ha sido el silencio, y desde el último Comité Federal, la negativa a apoyar a Rajoy ni por activa ni por pasiva. Hasta ahora resiste las críticas de muchos de sus barones, tanto históricos (Felipe González, Alfonso Guerra, José Bono, Josep Borrell, etc.), como territoriales (Javier Lambán, Guillermo Fernández Vara, etc.), pero la pregunta es...¿Hasta cuándo? ¿Cuánto va a tardar en renunciar al NO para apostar por la abstención? Pero incluso me permito hacer una reflexión más allá de este planteamiento: si el PSOE contempla (internamente, aunque nunca lo confiesen ante los micrófonos) la posibilidad de terceras elecciones, es sólo con la esperanza de que el PP alcance aún un mayor número de votos, y ya no los necesite para la investidura, curándose en salud y saliendo victoriosos frente a un posible y suicida apoyo indirecto o pasivo al PP.

 

Hace algunos días apareció también un Manifiesto apoyado por varios ex Ministros del PSOE que pedía la urgente formación de un nuevo Gobierno (es decir, que el PSOE se abstuviera), pero incluso la demagogia y la falsedad llegan a límites insospechados: ahora el PSOE dice que no le critica a Rajoy su acercamiento a las fuerzas políticas independentistas, pero cuando a ellos les tocaba hacerlo si querían apuntalar la investidura de Pedro Sánchez, resultaba que eran el auténtico diablo, y que "no iban a hacer descansar la gobernabilidad de España en grupos que pretenden romperla". Es que destilan su hipocresía, sus mentiras y su indecendia a raudales. Tales son sus contradicciones internas, que el PSOE se ha convertido en una auténtica jaula de grillos. Ante tanta declaración y tanta estrategia insultante e indecente, cualquier observador concluiría que el PSOE está deseando que gobierne de nuevo el PP (de hecho, llevan jaleándolo y animándolo desde el 26J para que negocie "con las derechas"), ya que, según dicen, "los ciudadanos les han situado en la oposición"...¡Y tan ricamente!, tendríamos que añadir.

 

Es una táctica que en el fondo busca volver a legitimar el bipartidismo, porque lo que se difunde subliminalmente es el mensaje de que "o gobierna el PP, o gobernamos nosotros, porque no hay más opciones, ni queremos que las haya". Si tanto dicen velar por "los intereses de España", en vez de por los intereses de su partido...¿porqué no han iniciado negociaciones con UNIDOS PODEMOS para abrir la posibilidad de un gobierno alternativo? Simplemente, porque no les interesa. Como hemos expresado más arriba, prefieren mil veces dar su apoyo a un gobierno antisocial y antidemocrático, como el del PP, a gobernar con una opción real de progreso, que les obligaría a tener que retratarse como una fuerza política de izquierdas, cosa que el PSOE dejó de ser hace ya mucho tiempo. Y a todo esto, se les ha unido el mantra fundamental del que ahora se valen tanto en PP, como en C's y en PSOE para justificarlo todo: ¡evitar las terceras elecciones! Han comenzado a intoxicar a la opinión pública difundiendo hasta la saciedad el mensaje de que la celebración de unos nuevos comicios significaría no sólo un rotundo fracaso de nuestra democracia, sino un absoluto ridículo internacional, un bochornoso espectáculo hacia el exterior. Y claro, es una excusa perfecta para justificarlo todo en aras al supremo objetivo de evitar nuevas elecciones. 

 

Y así, se nos dice que el país está "bloqueado", y que es imperiosamente necesario formar urgentemente UN Gobierno. Más bien lo que no dicen es que quieren formar EL Gobierno. Rompamos de nuevo falacias argumentales que sólo esconden los auténticos intereses que están en juego. A las élites (que son las que dirigen en la sombra todo este cotarro) no les preocupa en realidad ese supuesto bloqueo, sino salir del bloqueo con un Gobierno que responda a sus intereses. Y para ello vuelven a repetir que fue el PP quién ganó las elecciones siendo el partido más votado con diferencia (lo cual es cierto), a lo que nosotros continuamos replicando que bajo un sistema parlamentario como el nuestro (que el PP pretende cambiar bajo una nueva Ley Electoral para que se asemeje al modelo griego, que ofrece un plus de diputados al partido más votado, para evitar estas situaciones), el Presidente del Gobierno es aquél que consigue reunir mayor cantidad de apoyos parlamentarios. Y hoy por hoy, sigue siendo posible explorar una vía alternativa de un Gobierno realmente progresista en nuestro país, lo único que falta es voluntad política para intentarlo. No es cierto que el bloque de las derechas sea más poderoso actualmente que el bloque de las izquierdas (más o menos descafeinadas) en el Congreso. Por tanto, no es esa la cuestión. Lo explica muy bien Antonio Maestre en este artículo para el medio La Marea, al que remito a los lectores. Como afirma Maestre, los grandes poderes económicos y mediáticos se han empeñado en difundir la imperiosa necesidad de la constitución de un Gobierno, cuando la realidad es que están hablando de un Gobierno concreto que continúe aplicando las medidas que ellos postulan. 

 

Si el Gobierno que se estuviera intentando formar respondiera al bloque de las izquierdas, estos mismos agentes que hoy difunden por doquier la urgente necesidad del mismo, estarían dedicados a torpedearlo por tierra, mar y aire, intentando impedir por todos los medios que llegara a formarse. No es cuestión por tanto de urgencias, es cuestión de intereses de fondo. Las élites necesitan formalizar cuanto antes un nuevo Gobierno para volver a tenernos atados a todas las clases populares y trabajadoras, y continuar aplicando recortes sociales, laborales, culturales, políticos y económicos, volviendo a justificarse en las despóticas, ridículas y absurdas exigencias de Bruselas. Juegan con el hastío de la ciudadanía, incluso propagan engañosos tópicos como que hace falta una mayor cultura del pacto y del entendimiento, pero se refieren a pactar para salvaguardar sus intereses. Cualquier otro pacto sería torpedeado, bloqueado e interrumpido. Ellos lo piensan y lo llevan a efecto, aunque no se atrevan a decirlo tan claro como lo dijera, por ejemplo, Pinochet: "Estoy dispuesto a que en mi país haya elecciones, con tal de que no gobiernen las izquierdas". Así de claro. El miedo ganó en las pasadas elecciones, y ellos saben administrarlo muy bien. Así que no es cierto que nuestro país necesite urgentemente un Gobierno del PP.

 

Tal es la influencia de este absurdo pensamiento dominante, que hasta grandes figuras del espectáculo, como el actor Antonio Banderas, aconsejan la rápida formación de un nuevo Gobierno, ya que hay que solucionar, en su opinión, urgentes asuntos como los presupuestos o el techo de gasto, contemplando el escenario de unas posibles terceras elecciones como algo "drámático". Quizás visto desde la prodigiosa atalaya desde la que contempla Banderas la situación pueda ser así. Pero visto desde otras muchas posiciones, no lo es. Lo que resultaría verdaderamente dramático es que estemos dándole alas a una probable nueva legislatura guiada por un partido político (aunque es cierto que esta vez, al no disponer de mayoría absoluta, estaría bastante más controlado) que ha sido abanderado de los recortes sociales, del paro y de la corrupción. Lo que sería auténticamente dramático es contemplar cómo se continúa reprimiendo la protesta popular, privatizando los servicios públicos, degradando la educación pública, la sanidad pública, los servicios sociales, las prestaciones por desempleo, las pensiones y todo el conjunto de garantías de protección social. Lo que sería dramático es seguir desmantelando nuestro Estado del Bienestar, contrarreformando el mercado laboral, creando empleo basura y precario, y endureciendo el acceso a la dependencia, a las becas y a las matrículas de los estudiantes. 

 

Sería dramático contemplar cómo ese urgente Gobierno que había que formar para salir del "bloqueo institucional" y "por el bien de los españoles", continúa saqueando al país, denigrando a la juventud, atacando a nuestros mayores, profanando las históricas conquistas obreras, desahuciando a las personas de sus viviendas, expoliando el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, protegiendo a los toreros y a la Iglesia, manipulando los medios de comunicación públicos, mientras indulta fiscalmente a los poderosos, propicia generosas ayudas a la banca y a los grandes empresarios, y nos vuelve a sacudir casi diariamente con nauseabundos casos de corrupción. Todo ello sería lo verdaderamente dramático. Sería dramático, y esto sí que sería un bochornoso ridículo internacional, que nos continuara gobernando un partido que debería estar ya ilegalizado, pues ha sido definido por los jueces de este país como una "organización criminal". Es éste el auténtico drama, y no que volvieran a celebrarse terceras elecciones. Terceras elecciones que por supuesto habría que evitar, pero no a cualquier precio. Es cierto que los partidos y coaliciones políticas con representación parlamentaria han de dialogar, acordar y negociar, hacer un esfuerzo de entendimiento, pero anteponiendo las necesidades de los más desfavorecidos, frente a los intereses de estos poderosos que nos "urgen" a formar Gobierno. Se ha de pactar, sí, pero en función de políticas de progreso, que vayan en la dirección contraria a todo lo que se ha hecho, que deroguen todas las leyes antisociales de la legislatura del PP, y donde no estén los protagonistas y responsables de tanta obscena corrupción. Ésta es la única forma decente de romper el bloqueo.

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21 agosto 2016 7 21 /08 /agosto /2016 23:00
Viñeta: Josetxo Ezcurra

Viñeta: Josetxo Ezcurra

El mal llamado fundamentalismo islámico, despojado de su farsa argumentación religiosa, posee la misma raíz ideológica del fascismo y trabajan para los mismos intereses geopolíticos. De hecho, son alimentados por los mismos poderes económicos que persiguen imponer eso que llaman "El nuevo orden mundial". El terrorismo alimenta al fascismo en Europa y viceversa. El terror justifica convertir al viejo continente en un "Estado Policial", con leyes represivas semejantes a las de Estados Unidos, mientras la sociedad europea se "nazifica". También el terror justifica incrementar los gastos militares de la OTAN, y su actuación extra-continental

Laila Tajeldine y Basem Tajeldine

Hemos analizado en los últimos artículos de la serie el fenómeno del fundamentalismo islámico, y hemos intentado exponer sus orígenes y motivaciones, y los diversos intereses en juego que se colocan detrás de él, y que justifican tanta barbarie. Hay que añadir también a todo ello un dato curioso, y es que, casualmente, este fenómeno fundamentalista se da, mire usted por dónde...¡en países donde hay petróleo y gas! ¿Quizás una asombrosa coincidencia? No lo creemos. Un nuevo punto de vista se añade a todos los anteriores, que es la motivación de la guerra y la destrucción en territorios que albergan gran cantidad de recursos naturales, justamente para que las guerras, el caos y el terrorismo sean canales que permitan, en el fondo, una continuación del negocio capitalista que les conducirá a apropiarse de dichos recursos, y a explotarlos en función de sus necesidades y las de sus empresas. Ciertamente, es una motivación nada desdeñable. Pero no abandonamos aún lo relativo al fundamentalismo islámico, del cual mucho por hablar todavía. Bien, hemos establecido la noción de fundamentalismo, la hemos aplicado al contexto que nos ocupa, y hemos intentado establecer las razones históricas (de tipo geopolítico, fundamentalmente) que lo hacen aparecer, y los diversos intereses implicados. 

 

Vamos a continuar basándonos en un magnífico artículo de Roberto Mérida, para exponer las diversas corrientes que van confluyendo en este fundamentalismo islámico, y las diversas influencias que se ejercen. Estas diversas corrientes surgen, posteriormente a la muerte de Mahoma, a lo largo del tiempo, como escuelas de jurisprudencia islámica, para interpretar algunas contradicciones que se registan en el Corán, y las principales, dentro del Islam sunní (el más ortodoxo, mayoritario en el mundo árabe y musulmán), son las siguientes:

 

1.- El Hanafismo, la corriente más abierta, considerada más "liberal", aunque tradicionalista, permite el consenso y el raciocinio, por este orden, después del Corán y los "dichos" del profeta. Entre otras cosas, no castiga la blasfemia, permite la consumición de alcohol en cantidades moderadas, permite rezar en idioma no árabe, permite a las mujeres ser jueces, etc. Es la mayor de las escuelas, y es seguida por el 45% de la población musulmana en el mundo, siendo conocidos sus seguidores como "hanafíes". Es la mayoritaria en Turquía, bajo Egipto, Líbano, Siria, Palestina, Jordania, Asia Central, el Cáucaso y el centro-oeste de Irak, entre otros lugares. 

 

2.- El Malikismo, más restrictiva al intentar seguir a rajatabla las consideradas práticas de los musulmanes de Medina, está por ello fuertemente basada en los clásicos "dichos" del profeta, algunos particularmente conservadores. Es la corriente mayoritaria en la mayor parte del Norte de África (excepto Egipto), y de África Occidental (Magreb y África negra musulmana), Kuwait y Dubay. 

 

3.- La Hanbalí, que se opone de manera radical a cualquier forma de intromisión de la razón humana en la interpretación del Corán y de los dichos del profeta. Es sin duda la más restrictiva y reaccionaria, y ha llegado a ser la corriente mayoritaria en Arabia Saudí, Qatar y parte de los Emiratos Árabes Unidos. 

 

4.- La Shafí, que está considerada la corriente más flexible, ya que admite el razonamiento analógico y el consenso como fuentes del Derecho, y se caracteriza por una metodología sistemática y una aproximación rigurosa al texto, bastante más racional dentro de los límites que impone la religión. La mayoría de los eruditos islámicos son firmes partidarios de esta escuela, la cual sólo es mayoritaria en algunas partes de Yemen, sureste de Egipto, el cuerno de África, Indonesia y el sur de Irak. 

 

Bien, a nosotros nos interesa fundamentalmente, en relación al integrismo y al fundamentalismo islámico, una variante muy concreta de la escuela hanbalí, que surge a finales del siglo XVIII, y que se ha denominado wahhabismo. Esta corriente supone la interpretación más extremista del Islam, es oficial en Arabia Saudí, y ha sido durante muchos años hasta hoy día financiado y difundido por los famosos jeques saudíes del petróleo (de la Casa Al-Saud) en los países vecinos y comunidades musulmanas de Europa. De esta corriente es de donde emana el integrismo yihadista. Arabia Saudí es el principal aliado en el Golfo Pérsico de Estados Unidos e Israel (los lectores ya estarán comenzando a colocar algunas piezas en el puzzle). Hasta hace poco financiaba al grupo integrista yihadista Frente al-Nusra, vinculado al Estado Islámico (ISIS). En la actualidad apoya públicamente, junto a Qatar, a diversos grupos de ideología integrista salafista, y a las facciones más reaccionarias del Ejército Libre Sirio. Como decimos, el wahhabismo surge históricamente como una corriente todavía más estricta que trata de interpretar el Corán y los dichos del profeta de forma absolutamente literal, al pie de la letra, fue introducido en Arabia Saudí por Abd al-Wahhab (de ahí su nombre) y adoptada como oficial por la Monarquía de los Saud, que es la que gobierna hoy en ese país, así como por el emirato de Qatar. 

 

Estos países, desde que tienen dinero gracias al petróleo y sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX, se han dedicado a financiar y difundir esta doctrina radical por todo el mundo árabe, y en particular por los países vecinos, así como, posteriormente, en las comunidades musulmanas en el exilio. La consecuencia ha sido, lógicamente, un incremento paulatino de las interpretaciones rigoristas del Islam, que sirve de base social y teológica al integrismo. Se abre camino así el wahhabismo, como un corpus ideológico-político-religioso ultrarreaccionario, aumentando su base de apoyo en buena parte de los países musulmanes, a pesar de que no es aceptada por la mayoría de los mismos. Y así, por ejemplo, cuando se abre una mezquita en Europa con capital saudí, casi con total seguridad el imán que será enviado a predicar en ella pertenecerá a esta escuela wahhabí. Otro importante foco histórico de irradiación de las doctrinas integristas es el norte de Pakistán, feudo en la actualidad de los talibanes, que irrumpieran en Kabul y gobernaran con mano de hierro, bajo su brutal dictadura teocrática. E igualmente en Afganistán, sobre todo a raíz del desmantelamiento de la URSS y del bloque prosoviético a comienzos de los años 90. Continuaremos en siguientes entregas.

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18 agosto 2016 4 18 /08 /agosto /2016 23:00
Panorama actual de los Movimientos Sociales en España (34)

La corrupción es la realidad inexorable de todos los países capitalistas

Jorge Moreira (Escritor y Sociólogo brasileño)

Estamos finalizando ya esta serie de artículos dedicada al estado actual de los Movimientos Sociales en nuestro país, y no queríamos hacerlo sin un repaso a los MMSS encuadrados en la defensa de la transparencia, y por la regeneración política y democrática. Estos MMSS han adquirido también gran relevancia de un tiempo acá, debido sobre todo a los innumerables casos de corrupción que han saltado a la palestra durante los últimos años, y que han puesto de manifiesto hasta qué punto los modelos sociales y económicos implantados desde la Transición están absolutamente caducos, y hasta qué punto la continua gobernanza del bipartidismo ha quebrado las más elementales reglas de buen gobierno. Pues bien, los principales movimientos que podemos destacar de este grupo serían Cuentas Claras, Democracia 4.0, la Fundación Civio, Openkratio, Foro +Democracia, el Foro Ético por la Regeneración Democrática, o ¿Quién Manda?, entre otras muchas. También recomendamos la web "El BOE nuestro de cada día", como proyecto particular de Civio, cuya autora es Eva Belmonte, y que recoge informaciones publicadas en el BOE de gran interés ciudadano y que las autoridades esconden deliberadamente, o bien no explican suficientemente. 

 

Bien, de todas ellas, quizá las más interesantes sean la Fundación Civio, el Foro Ético y Quién Manda. Éste último es en realidad un proyecto particular y concreto de Civio, y se define en su web como "Un mapa del poder en España", que informa sobre todo el organigrama de personas y organizaciones que lo conforman. Por su parte, la Fundación Civio se define como una organización sin ánimo de lucro que lucha por lograr una mejor democracia. En su web lo expresan de esta forma: "Trabajamos para que exista una transparencia real y un libre acceso a los datos públicos por parte de cualquier ciudadano u organización. Creemos en una sociedad construida por una ciudadanía activa y participativa con una fuerte responsabilidad democrática". La Fundación trabaja a su vez mediante la creación de diversos proyectos independientes, tales como "El Indultómetro", "¿Dónde van mis impuestos?", o el ya referido "¿Quén Manda?". Por su parte, el Foro Ético por la Regeneración Democrática reune a un equipo de personas de diversa procedencia, que comparten gran preocupación por el desprestigio de la política y de los políticos, los alarmantes niveles de corrupción y la pérdida creciente de nuestra calidad democrática. Se definen como un foro ético para la reflexión, el debate y la proposición de ideas, medidas y actuaciones en diferentes ámbitos. 

 

Una iniciativa muy interesante surgida recientemente, y que también puede ser encuadrada en este grupo de movimientos sociales, es la denominada "Plataforma por la Honestidad", cuyos miembros fundadores han sido Ana Garrido (denunciante de la red Gürtel de corrupción del PP), y Luis Gonzalo Segura (Teniente expulsado del Ejército por denunciar casos de corrupción en dicha institución). En su web expresan directamente: "Ofrecemos apoyo a las personas que quieran desenmascarar a personas o entes corruptos al servicio del ciudadano". No se puede decir más claro. El origen de esta plataforma está muy claro, y puede comprobarse en la propia experiencia personal de sus fundadores. Después de sus denuncias, Ana Garrido ha sufrido toda clase de acosos y derribos para que no pudiera continuar con su trabajo, ha sido ignorada por los poderes públicos, y ha tenido que soportar (y aún tiene) un calvario personal indescriptible. Por su parte, Luis Gonzalo Segura, ex Teniente del Ejército de Tierra, miembro del Colectivo de militares Anemoi, fue expulsado de las Fuerzas Armadas al denunciar tremendos casos de corrupción de sus superiores jerárquicos, casos que están descritos en sus novelas "Un paso al frente" y "Código Rojo". Recomendamos el acceso a su web personal, donde reúne todos sus artículos publicados en diversos medios de comunicación alternativos. Esta plataforma nace con el objetivo de comprometer a todos los partidos políticos en la elaboración de una normativa de protección específica para el denunciante de casos de corrupción, y que no tengan que soportar el total abandono y desamparo por el que han pasado los citados denunciantes. 

 

Según la Plataforma por la Honestidad, la normativa propuesta debe perseguir la consecución para el o la denunciante de corrupción de las garantías de libertad de expresión, confidencialidad, protección de su identidad, continuidad de su carrera profesional, tranquilidad psicológica y personal, y garantías económicas, de tal forma que la lucha contra la corrupción no suponga despido, ruina ni menoscabo económico para estas personas que denuncian los casos ante los juzgados y la propia Administración. En su decálogo realizan una amplia definición de lo que debe considerarse como "denunciante de corrupción", y definen diez normas o reglas básicas y fundamentales que definen (1) la protección de la intimidad de dicho denunciante, (2) su integridad física, (3) su defensa jurídica, (4) sus derechos laborales, (5) su atención médica y psicológica, (6) la legislación específica aplicable, (7) la definición de unos canales de denuncia seguros, (8) la comunicación institucional precisa, (9) un código de buenas prácticas empresariales, y (10) el cumplimiento de los compromisos internacionales sobre corrupción ya suscritos por nuestro país. Todo ello conforma un corpus jurídico inexistente hoy día en nuestro país, que serviría para amparar y motivar a las personas a que denunciaran sin ningún tipo de problemas los casos de corrupción de los que tuvieran constancia en su trabajo diario. Y todo ello sin temores, ya que el objetivo final de este proyecto es instaurar un sistema de absoluta seguridad personal, jurídica y económica para estas personas. 

 

¿Y cuál ha sido la acogida de esta nueva Plataforma por parte de las fuerzas políticas? Pues la lógica y esperada: UNIDOS PODEMOS ha sido el primer partido en alcanzar un compromiso firme con los postulados de la plataforma, (también ERC y DiLi), y ha declarado que impulsará una Ley Integral para el Denunciante de Corrupción en la próxima legislatura, equiparable a la protección que reciben las víctimas de violencia de género, que lógicamente ha de ser completada. Lo cierto es que esta Ley se necesita imperiosamente, ya que actualmente, nuestros perversos y cómplices gobernantes no sólo readmiten a los denunciados por corrupción en sus puestos de trabajo, sino que hacen la vida imposible a los denunciantes, cuando debería ser justo lo contrario. Esto da buena medida de hasta qué punto padecemos una Administración Pública absolutamente corrupta. No son por tanto casos aislados, es toda una estructura piramidal y funcional puesta al servicio de la corrupción la que tenemos en nuestro país. Así de claro. En este artículo del medio Vozpopuli tenemos un perfecto ejemplo de ello, escrito por el magnífico periodista Óscar López Fonseca. Y a pesar de que según los últimos barómetros del CIS la corrupción es el segundo problema que preocupa a los españoles (después del paro), y de que España es uno de los cuatro países de la OCDE que no protege a los denunciantes, iniciativas como la de la Plataforma por la Honestidad son absolutamente ignoradas por fuerzas políticas como el PP, y en menor medida el PSOE o CIUDADANOS, que aunque han expresado su interés y han mantenido reuniones con sus representantes, no han manifestado su compromiso firme con sus reivindicaciones. Finalizaremos esta serie de artículos con la próxima y última entrega.

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